EL VIAJE
(cualquier parecido con la realidad es pura mentira)
MAYO 16, 2023
MAYO 17, 2023
WILLIAM
William es el taxista de confianza a quien siempre acudimos, es puntual y mantiene su vehículo siempre listo, si no puede el acudir, envía otra unidad pero siempre cumple. Lo había citado para las 07h00 ya que el vuelo AV 1625 de Avianca requería estar en sala a las 07H36 así que yo creí que a esa hora no habría problemas con el tráfico. Tremenda equivocación.
Esa mañana me desperté muy temprano, creo que a eso de las 04h30 y aproveché para empaquetar el cake que faltaba para el colegio, enfundarlo, dejar preparado 2 pedidos para tiendas, ver que nada faltase, hasta poner un papel identificando destinatario cantidad y valor a cobrar, para que mi hijo, el menor de los tres, no se confundiera.
Como era poco lo que había que hacer, pronto terminé la tarea así que aproveché para bañarme de una vez y hasta vestirme. El tiempo que sobraba lo dediqué a mi vicio, porque por si ustedes no lo saben yo tengo un vicio, soy adicto y este vicio me tiene dominado, no puedo contra él, me persigue, me subyuga, me domina, es una tremenda adicción que desde que era niño ha estado presente en mi vida, les confieso cual es mi vicio, pero aquellos que me conocen un poco, saben de que se trata, del vicio de la lectura.
Como a eso de las 06h40 mientras estaba en el baño, adivinen ustedes haciendo qué, a ver que estaba haciendo, estaba peinándome, no estaba haciendo del dos por si acaso y si así fuera, qué de qué. Entonces me acordé de que debía enviarle a William un pase para entrar a la ciudadela.
Siempre puntual, William llegó a las 06h55 e inmediatamente me lo hizo saber por una llamada.
-William: don José buenos días, soy William, ya estoy afuera.
-Yo: ya salgo William.
Junto con mi esposa subimos al taxi, intercambiamos los respectivos saludos de rigor y entonces vino la pregunta, luego de una llamada telefónica que recibiera el chofer.
-William: permítame por favor, recoger a un chico que vive aquí y no tiene quien lo lleve hasta el MacDonald de Ceibos para tomar el bus que lo llevará hasta su universidad en Samborondón, a lo cual yo le respondí que no había problema, que como había que recogerlo aquí mismo en su ciudadela y dejarlo al paso, pensaba que no habría problemas. Pero adivinen ustedes qué? Si los hubo, claro que sí, ya lo verán.
Recogimos al chico a pocas cuadras de mi casa. El tráfico se vuelve lento en Ceibos, desde temprano por la gran cantidad de vehículos dirigiéndose a los Colegios Balandra y Humboldt y otros destinos fuera de Ceibos, así que nos tomó su tiempo el salir de ese atolladero hasta que llegamos al semáforo de la intersección de esa calle con la Avenida del Bombero donde este chico se bajaría. Continuamos en nuestra ruta y el tráfico en la Avenida antes citada también estaba lento, en fin, cruzamos Urdesa para tomar la Avenida de las Aguas para dirigirnos al aeropuerto vía la Avenida Juan Tanca Marengo, pero al estar cerca de tomar esta vía nos dimos cuenta de que se encontraba totalmente tapada, que los carros no avanzaban, lo que sí avanzaba era la desesperación porque se estaba haciendo ya tarde, ya eran las 07h30. Tuvimos que seguir por Alborada hasta llegar a la intersección con la Avenida Rodolfo Baquerizo Nazur, para luego hacer una izquierda y llegar hasta la Avenida de las Américas, hacer una U en la cabecera sur del aeropuerto para luego ingresar. Para ese entonces, como se dice, ya se me salía el corazón porque yo para los viajes si soy desesperado, no me gusta la impuntualidad y esta vez jugar al tiempo justo me estaba pasando factura.
-Yo: cuánto es la carrera?
-William: son $6.
-Yo: no hay problema, puedo transferirle.
-William: claro que sí.
Nos desembarcamos de prisa ya en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo e inmediatamente nos dirigimos hacia la sección de embarques nacionales. Por suerte este aeropuerto es requetechico así que inmediatamente ingresamos.
-Funcionaria 1: por favor su pase a bordo y su documento de identificación.
-Yo (para mis adentros): apúrate cagona que me estoy quedando del vuelo.
-Funcionaria 1: pase a filtros.
-Funcionaria 2: por favor coloque su equipaje en la bandeja así como celulares, monedas, cinturones, su abrigo por favor.
-Yo: apúrate cabrona revisando que me quedo del vuelo, bueno en realidad, nunca le dije esto, pero de verdad que si lo pensé.
Segunda vez que el corazón se me salía del cuerpo. Medio que me arreglé, casi se me olvida recoger la billetera de la bandeja, el cinturón me lo puse en el cuello, luego ya me lo coloqué bien y rápido para ver en tablero la información correspondiente a nuestro vuelo de AVIANCA con destino a Quito. Mirando rápidamente el tablero, vimos por qué puerta estaba saliendo nuestro vuelo, parecía que éramos los últimos pasajeros en arribar, de aquellos que cuando entran al avión, los demás pasajeros los reciben con chiflidos porque están haciendo retrasar el vuelo, pero al acercarnos hacia la entrada, el funcionario de la aerolínea nos indicó que solamente estaba ingresando el grupo A y nosotros estábamos en el grupo D, así que tendríamos que esperar la llamada correspondiente. Aprovechamos el tiempo Aurelia y yo para ir al baño, no los dos juntos por supuesto, cada uno al lugar que le corresponde. Luego compré un agua, de esas que en tienda valen $0,35 pero que en los aeropuertos se transforman mágicamente en una bebida de $ 2,50. El tiempo nos alcanzó apenas para tomar unos sorbos de agua puesto que ya estaban llamando a los del grupo D, es decir a nuestro grupo, así que para allá fuimos. Presentamos los respectivos pases a bordo y las cédulas y entramos, al fondo a la derecha, al fondo es a donde colocan a los chiros que compramos pasajes baratos, es decir a aquellas personas inteligentes que saben hacer un uso muy sabio de sus finanzas, si al final, si usted compra pasaje de primera, lo único que va a tener de diferencia es unos asientos más cómodos, el baño mas cerca y llegará a su destino unos 15 metros antes que usted porque a la hora de morirse en un accidente aéreo, la muerte no hace distinción alguna entre clase de lujo y clase turista.
Durante el vuelo, con cielo despejado tuvimos la suerte de poder observar el Volcán Chimborazo, imponente, precioso.
Salimos puntualmente para el Quito y llegamos exactamente a las 09h22 aun cuando la hora prevista era a las 09h28. Yo creo que no es que el chofer le aceleró o que no había tráfico en el camino o se desvió por un atajo por donde no circulaban otros aviones. Yo creo que las aerolíneas se ponen unos minutos de más para dejarse un tiempo de holgura y después decir con orgullo que su línea aérea está entre las cinco más cumplidas del mundo por salir y aterrizar en los horarios previstos. Ah, la publicidad, las estrategias.
GERMAN (QUITO)
Germán es el William de Quito, es decir, es el chofer de confianza que le hace los traslados a mi hija, que la lleva y la trae de la U donde trabaja. Germán es quien nos recoge en el aeropuerto de Tababuela o nos lleva hacia allá y a cualquier otro destino. No soy bueno para adivinar edades pero ya ha de tener.... algunos años.
Llamo a Germán.
-Yo: Germán ya llegamos.
-Germán: Bueno, ya entro para recogerlos.
Hasta ese momento pensé que rápidamente íbamos a pegar en manga y a salir, tremendo error. Al hacer una U para luego tomar el taxi-way o calle de rodaje que nos conduciría a la manga, me dí cuenta de que delante de nosotros había otro avión de la misma aerolínea y que el chofer por mucho esfuerzo que hacía por rebasarlo, el otro no lo dejaba, moviéndose en zigzag de derecha a izquierda, no, de verdad que no, eso solo ocurría en mi mente, lo cierto es que tomó su tiempo hasta que de la torre de control de tráfico aéreo, autorizaron indicando la manga que nos correspondía para el desembarque.
Tuve que hacer una segunda llamada
-Yo: German, disculpe, tuvimos un retraso, se le bajó una llanta al avión y como son tan grandes, tuvimos que ayudar al piloto y al copiloto y fíjese que se habían olvidado de inflar bien la de repuesto o emergencia, así que no quedó mas que empujar el avión por la calle de rodaje. No, por supuesto que eso no ocurrió nunca, le indiqué a Germán que ya estábamos por salir al andén para que nos recogiera. Ya ni me acordaba del aspecto de Germán ni la marca y modelo de su vehículo. pero el nos reconoció primero y por fin embarcamos.
Quito nos recibe con un agradable frío mañanero, pero pronto el sol se alza glorioso y caliente, mas que en Guayaquil.
-German: buenos días.
-Yo: buenos días Germán.
-Mi esposa: y que ha sabido de las noticias de la Asamblea con la muerte cruzada.
-Germán: la verdad es que no he escuchado mucho, como que oí que habían quemado unas llantas, pero nada más, por las calles por donde he circulado, todo tranquilo.
-Mi esposa: si le dijo mi hija que primero pasemos por su casa y que luego nos lleve hacia el Centro Comercial El Bosque.
-Germán: sí, si me lo dijo, así que para allá vamos primero.
El trayecto desde Tababuela hasta Tumbaco se me hizo eterno. Llegamos al fin. Mi hija, la primera de mis tres hijos vive en casa alquilada en un conjunto residencial tranquilo, con los problema clásicos de la convivencia en comunidad. Casa bonita de tres pisos, con cocina que da a un pequeño patio donde hace falta una mesita y unas dos sillas para en días de sol, aprovechar para tomar un café o hasta almorzar porque en el valle hace buen calor, aquí el sol paspa como dicen por estas tierras. El dormitorio principal que queda en el tercer piso, tiene una salita y dos balcones.
-Hija: hola pá, que tal el viaje?
-Yo: bien hijita, un poco tensos porque nos retrasamos para tomar el vuelo, pero por suerte llegamos a tiempo y aquí estamos.
-Mi esposa: hola mijita, como estás?
-Hija: bien ma, dejen aquí las cosas y váyanse a hacer aquello para lo cual vinieron.
CANADA VISA APPLICATION CENTER
(Frente al Centro Comercial El Bosque)
MI HERMANITA
Cuando vivió acá en Guayaquil, mi hermana comenzó a asistir a un Centro Gerontológico y creo que ahí se le detectó su condición que hasta entonces nos había pasado por desapercibida. Este centro está atendido por gente muy linda, profesionales de la salud y otros dedicados al cuidado de los adultos mayores. A este centro también acudieron mis padres. Para no alargar la historia, luego del fallecimiento de mi madre, vivió en mi casa, con todo el cariño que mi familia le podía brindar pero el asunto del COVID trastocó la situación, mi negocio se desplomó, tuve que despedir a toda la plantilla de obreras (tenía solo una) y me quedé sin ayuda para el cuidado de mi hermanita, a quien no se la podía dejar sola, porque podía perderse. Creo que la tuve conmigo como dos años. Con mucho pesar tuve que llamar a mi sobrina y decirle que tenía que hacerse cargo de su madre.
Poco tiempo la tuvo mi sobrina en su departamento, luego nos enteramos que la había ingresado a un Centro de Cuidado del Adulto Mayor. Este centro queda en una zona bonita de Quito y así es como, hacia allá me dirigí, quería conocer el lugar donde la tenían. Con la propietaria de este centro, solo había conversado por teléfono y no tenía el gusto de conocerla. Eso sí, mi hermanita siempre me decía que estaba bien y que la señora la quería mucho, que la sacaba a pasear o cuando tenía que hacer algún trámite y que además la consentía mucho, pero mucho.
El google map, se burló de nosotros con sus instrucciones, nos envió a otra dirección, pero no, no era ahí. Mi esposa decía que era en otro lado y tenía razón, el condenado google map, nos la había jugado, nos mando lejisisisisísimo, por calles tremendamente congestionadas y nos hizo pagar el doble de lo que comúnmente costaría esta carrera. En fin, ya estábamos ahí, que era lo importante. Como dos días atrás había llamado a la propietaria del Centro y le había dicho que tenía que ir por Quito y que me gustaría ir a conocer el centro e invitarla a mi hermanita a almorzar pero que no le advirtiera de la sorpresa, entonces ella me dijo que no le iba a servir el almuerzo puesto que iba a almorzar con nosotros.
Nos bajamos del taxi, pregunto que cuánto era, me dijo solo $ 6 dolaritos, toca pagar, el chofer no tiene la culpa, bueno si tiene la culpa porque debiera de saber las calles, el es un taxista. Al bajar del taxi junto con mi esposa, toco el timbre, me identifico como el hermano de Montserrat, pronto me abren y sale mi hermanita a recibirme y luego sale la propietaria quien me saluda muy afablemente, me invita a pasar, es hora del almuerzo, todos los viejitos comiendo, me enterneció verlos, los saludo con cariño y me devuelven el saludo. Una radio los acompaña en el almuerzo con un pasillo mas triste que asambleísta desempleado por la muerte cruzada. La señora nos cuenta que mi hermana es un amor, que su nieto la quiere mas a mi hermanita que a ella misma, así es mi hermanita de dulce con todos. La próxima vez pediré prestado un cuchillo oxidado para suicidarme si es que siguen escuchando esa música fúnebre.
En el trayecto vamos conversando y mi hermanita me repite una y otra vez que la señora le había dicho que alguien la visitaría a la una de la tarde, que estuviese arreglada porque la iban a sacar a almorzar, pero mantuvo en secreto la identidad de la visita. No me molesta que me lo repita porque sé que esa es una de las características de esta terrible enfermedad que causa mucha tristeza. Mi hermanita está muy contenta muy alegre con la sorpresa de mi visita.
Nos dirigimos hacia el patio de comida que como en la mayoría de los centro comerciales queda en la parte de arriba. Grande este centro comercial, había retornado después de tantos años, ya que me recuerdo que en 1985 y algunos otros años después venía acá a una capacitación que nos daba la firma para la cual trabajaba. Le dije a mi esposa que se adelantara ya que tenía que arreglar un problema de retención y en forma urgente, pero no es un problema con el SRI por falta de pago de retenciones o falta de presentación, es retención de orina que causa que constantemente esté yendo al baño, porque no es problema de próstata, cosa que lo sé como resultado de los exámenes que se me han practicado y que no tienen que ver con el tacto rectal por si acaso los morbosos, las todas y los todes.
Luego de hacer de aquello que la naturaleza impone y obliga, me dirijo al patio de comida, ya me habían pasado un mensaje que estaban en una parrillada, pronto ordenamos, mi hermana pidió picaña de cerdo con puré, yo pedí lomo y mi esposa pidió, bueno, pidió, de eso sí me acuerdo, de bebidas, yo un jugo de guanábana, de tomar mi esposa pidió un té malisisímo, un Fuze Tea que mas sabe a azúcar y a cualquier otra cosa que a te, también pedimos un vaso con hielo que se demoró tanto en llegar, como que se hubiesen ido al polo a conseguirlo. Como siempre, por gusto pedimos platos por separado ya que no alcanzamos a comer, mas aun aquí, que sirven papas que parecen pelotas de indor, a tal punto que tuvimos que llevar la mitad de mi comida, papa, ensalada, carne, porque mi hermanita linda andaba con hambre y comió todo, bien por ella. Ya concluida la faena, se paga la cuenta y nos retiramos Por tres ocasiones yo había acudido a un cajero automático cajero que queda virando a la derecha por los Cebiches de la Rumiñahui, pero las tres ocasiones fueron fallidas, porque el pinche cajero siempre lo encontré fuera de servicio, por suerte si teníamos efectivo para pagar las carreras. Antes de retirarnos yo realicé una llamada a Germán para que a las tres y media nos recogiera por el mismo lugar donde anteriormente nos había dejado. Mi esposa le da a mi hermanita unos alfajores que yo había hecho en Guayaquil, diciéndole que uno era para ella y que el otro se lo obsequiase a la propietaria del Centro
Vamos vitrineando un poco, no hay prisa, la única tarea a la que nos enfrentábamos era pasar un rato bonito con mi hermanita querida. Yo había preguntado qué donde quedaba el Supermaxi, quería comprar un turrón que aunque no era Perugina, yo ya lo sabía, era de alguna marca española, el asunto es que Montse siempre se acordaba cuando comía estos turrones en el negocio de mi padre, yo he buscado, pero donde busqué no lo encontré, así que a falta de pan buenas son las tortas. Compré el turrón, pagué, ya estaban afuera esperándome y para aprovechar el tiempo se metieron en un almacén de calzado pero por suerte para mí no alcanzaron a encontrar algo que les gustase porque Germán ya estaba fuera esperándonos.
-Germán: donde los llevo?
Yo le di la dirección del lugar y hacia allá fuimos. Al llegar, le dije que me esperase un ratito para despedirme de mi hermanita, cosa que hice, también pregunté por la propietaria pero ella ya no estaba, así que tuve que retirarme sin despedirme de ella.
-Yo: Germán, llévenos por favor donde mi hija.
El trayecto es largo del Bosque hasta los valles, pero disfruto del paisaje. Poco a poco nos vamos alejando de la maraña humana de Quito. Llegamos luego de su tiempo a la ciudadela.
CASA DE MI HIJA
Ingresamos a la ciudadela, nos dirigimos a la casa donde vive mi hija con su pareja, a quien hemos llegado a estimar, a querer. Ya nos había advertido que a eso de las 18h30 nos recogería Germán para asistir a un desfile de modas de la Universidad Aprovechamos el tiempo para descansar un poco, yo me baño para ponerme guapo, cosa mas que imposible, pero bueno, hay que tratar, conversamos de todo, temas diversos, unos familiares, otros menos trascendentales pero hay que compartir ese momento que no lo tenemos muy a menudo, aunque pocos días atrás habíamos estado en Playas junto con mis hijos, mi yerno, el papá de mi nieta y ella por supuesto.
Ahora que ya podemos conversar, mi esposa le dice que le hemos traído las esculturas que nos había pedido, unos alfajores que ella le había preparado y otros que los había hecho yo y también una ropa.
Aprovechamos para conversar, mi hija quería saber de sus bisabuelos chinos, que cómo así habían venido para acá. Yo le comentaba que la historia era similar en el caso de los abuelos varones, ambos chinos, creo originarios de Cantón y que de su bisabuelo materno, la historia era corta, casi inexistente. Que su abuelita era hija única de mi abuela con mi abuelo y que pronto se habían separado y que mi abuelo se había hecho de otro compromiso y como que había escuchado que habían procreado 12 hijos y que pese a que mi madre poco contacto había tenido con su padre, era muy cercana con sus "hermanastros" por así decirlo y que yo conocía a algunos de ellos porque iban a comprar al negocio de mi padre y que de lo que observé, todos querían a mi madre, inclusive uno de ellos que tenía una finca bananera, con el clásico tendal-cancha de fútbol, quería tanto a mi madre, que la mayor parte de las veces que íbamos a visitarlo los miércoles (en Quevedo no cerraba el comercio sábado ni domingo, por ser una plaza eminentemente agrícola) y que me encantaba ir para allá, porque mi tío, inmediatamente ordenaba que se preparaba fritada y caldo de salchicha que se servían acompañados de una cerveza bien fría. Esos días, mis primos y la gente de alrededor jugaban partidos de indor. Así que yo nunca conocí a mi abuelo materno (biológico), en cambio si conocí a mi abuelastro por así decirlo, que era el nuevo compromiso de mi abuela materna. La figura clásica, era verlo en una silla, esas butacas de madera tan bonitas, de antaño, con sus lentes redondos, siempre leyendo algo y escuchando la radio en una portátil pequeña y de pilas que tenía, con camisa blanca, la cotona como le decían por aquellos tiempos, que por ser talla americana de verdad, le sobraban algunos centímetros de manga que por aquellos tiempos, se recogían con una liga roja que vendían por doquier, en bazares o en la calle y así la manga no quedaba cubriendo la mano. El abuelo tenía un pensión.
También no era mucho lo que podía contarle de mi abuelo paterno. Según un chino que allá por el 2008 me lo encontré en Quito y que no recuerdo si trabajaba para la Embajada, me dijo que tal vez mi abuelo trabajó en la construcción de la vía férrea en los Estados Unidos y que luego cuando pasó a Panamá, pudo haber trabajado en la construcción del canal para luego bajar a Chile, subir a Perú para radicarse definitivamente en Ecuador. El abuelo había nacido el 7 de noviembre de 1886 y si la construcción de las vías férreas del lado de California se terminaron aproximadamente en 1869.es poco creíble este tramo de la historia. En cambio, el canal de Panamá fué inaugurado el 15 de Agosto de 1914 y si la historia fuese verídica, mi abuelo tendría unos 28 años a esa fecha, por lo que podría ser que de joven viajó de la China a Panamá. La historia de la ruta de mi abuelo de su tierra natal a Ecuador, al igual que el motivo de los vuelos desde Quito a ciertos destinos en tiempos del innombrable, está llena de misterios.
Ya son casi las 18h00 y hay que prepararse para el evento, yo, ya saben, los hombres somos descomplicados, baño, ya está el pantalón, la camisa, zapatos, medias, abrigo y zas, nada mas, peinarse un poco y nada más. Las mujeres, mi esposa y mi hija, probándose una cosa y otra, hasta que por fin, concluyó el asunto, ahora solo toco queda esperar a Germán. Mi hija nos había advertido que Germán llega tarde siempre, la antítesis de William, el chofer de Guayaquil. Como a las 19h30 por fin llegó, mas esperado que por la democracia en Cuba, Venezuela, Corea del Norte.
TU VIDA NO TE PERTENECE
Llegamos, para acceder a la entrada principal del paseo, hay una curvita, con dos pasos cebras y un reductor de velocidad, los carros van muy lentos. Esa via es para un solo vehículo. Llegamos, German detiene el vehículo y mi hija procede a abrir la puerta e inmediatamente se escucha un fuerte golpe, la puerta del vehículo queda cerrada violentamente, por un momento estamos desconcertados, no sabíamos que había pasado. Yo estaba sentado del lado del acompañante del conductor, miré hacia la derecha, veo una motocicleta caída y también a su conductor. Miro hacia atrás y le pregunto que si está bien, si no le ha pasado nada en el brazo, me dijo que no, abro la puerta y salgo. Ya Germán está también fuera del carro, reclamando al motociclista. Solo la gracia divina impidió que ahora en vez de estar escribiendo estas letras, estuviese llorando mis penas con la vida de mi hija malograda por un irresponsable: pasar un paso cebra a velocidad, rebasar por la derecha, todo en contra y reclamando. Germán le pide ayuda al personal de seguridad del Paseo San Francisco, porque iba a buscar a los policías de tránsito que no aparecían para nada. Una señora se acerca para increpar al motorizado, le dice que ella vió todo, que el tiene la culpa por rebasar en un paso cebra que está en una calle estrecha, para un solo vehículo y que ha sido diseñado para que quienes deseen ingresar o retirarse del Paseo, lo puedan hacer, sin poner en peligro la vida.
Si el motorizado se desvía por otra calle o se retrasa un minuto o se adelanta un minuto, tal vez el punto de intersección no se daba, lo mismo hubiese pasado si Germán como siempre, llegaba un poco mas tarde, o para asombrarnos a todos, llegaba puntual o hasta mas temprano, o si en lugar de tomar una calle, tomábamos otra. Muchas veces no somos conscientes de la fragilidad de nuestras vidas. La muerte es ese punto de intersección del cual ya no hay retorno. Esta noche mi hija le sacó la lengua a la muerte, le dijo no. Esta noche yo le hice la mala seña a la muerte, le dije no, vete y regresa después de 70 u 80 años, pero ahora no es el momento porque mi hija tiene mucha vida por delante y tú, muerte no le vas a arrebatar sus sueños, sus ilusiones.
Solo queda decir: GRACIAS DIOS.
COINCIDENCIAS EN PASCUALES
Mientras Germán busca afanosamente a los policías de tránsito, escasos a esa hora como billete de US $ 2, mi hija nos comenta que justo en esta esquina, pero más adelante, un bus atropelló a Santiago Gangotena González de 78 años, académico y fundador de la Universidad, en la noche del 21 de abril, penoso incidente que deja a la la institución herida. Una señora pita y pita, grita que ella ha visto todo, que ambos tienen la culpa, que mueva el vehículo que ella tiene un compromiso que cumplir, que se le hace tarde. Germán mueve su vehículo y se trepa a la acera.
El motorizado se queda esperando a que Germán retorne con el policía de tránsito que pronto comienza a tomar los datos de él y del motorizado, a tomar fotos tanto de la moto como del vehículo de Germán y dado que ya todo parecía estar bajo control, nos despedimos diciéndole que nos llame por cualquier cosa que llegase a necesitar. Claro que si eso hubiese ocurrido en Guayaquil, el motorizado hace rato que se hubiese fugado.
Realmente cruzar esta ancha y muy traficada avenida es bastante peligroso a cualquier hora, los buses no respetan ni pares ni pasos cebra y ahora cuenta con mas semáforos que fueron puestos luego del fallecimiento de Santiago Gangotena, pena, vamos reaccionando en vez de ir planificando.
"Solo la educación en libertad puede cambiar al mundo" (Santiago Gangotena)
PRESENTACION DE TRABAJOS DE TITULACION DE LA CONCENTRACION EN DISEÑO DE MODAS DE LA UNIVERSIDAD
MAYO 18, 2023
CASA DE MI HIJA
LA SOBRINA
EL SOBRINO
Ahora tiene mas de 20 años y está cursando estudios en la Universidad y nos cuenta que estaba aprendiendo por su cuenta coreano y japonés pero que ahora como está trabajando en el departamento de becas de la U, se ha enterado que el gobierno chino ofrece un año de estudio del idioma mandarín en la mismísima China y que estas prácticamente cubren todo por un año, es decir colegiatura, estadía y manuntención y hasta la mitad del pasaje aéreo. La sobrina dice que a veces se despierta digamos un poco desmotivado, por lo que le recomendé un buen remedio para que se asunte como dicen en Manabí y que éste consiste en una buena patada en el trasero, pero de esas que duelen de verdad y que le debe de estar agradecido a Dios porque lo que sus padres no pudieron darle, El se los dió con largueza y extrema generosidad. Si culmina exitosamente el aprendizaje del idioma chino, puede optar por una beca para maestría, con cobertura total, es decir al 100% y dijo que así lo iba a hacer. El sobrino toma clases de tejidos en la U, y dice mi hija que le va bien, que hace buenos trabajos, pese a que solo asiste como oyente. La verdad es que da gusto verlo avanzar en sus estudios, pese a que le ha tocado en la vida, nadar contra corriente sobreponiéndose a las adversidades, definitivamente es un bendecido, pero mas adelante, para otra ocasión, me reservo porque su vida será para escribir otra historia.
Comimos por demás, todo rico, la sal prieta que la prepara el cuñado de mi esposa que ahora vive en Manabí junto con su esposa, que es mi cuñada y que es realmente extraordinaria, la sal prieta digo, no mi cuñada.
EL ALMUERZO
La sobremesa fué corta, inmediatamente vino la despedida. Nos despedimos de la sobrina y del menor, ya que el mayor nos acompañó a la salida y hasta tomar el taxi rumbo a casita, a la de mi hijaa no a la mía. Nos dió mucha alegría el saber que le estaba yendo muy bien en la Universidad.
CASA DE MI HIJA
QUE BONITO QUE ES CAMINAR SIN TEMOR
RISTORANTE ITALIANO
CASA DE MI HIJA
La vuelta a casa de mi hija me permitió ver un camino solitario, con casas de gente adinerada a ambos lados de la calle, todo se veía muy bonito, es como yo digo, la noche esconde las miserias, pero parece que acá no había cosa que esconder, todo se veía bonito. Llegamos a casita, nos despedimos del yerno y subimos a nuestro dormitorio, nuestro, temporalmente, hasta esta noche. Una estatua del Dios Shiva nos acompaña, está del lado izquierdo de la puerta de entrada al dormitorio. Curioso como soy, encontré esto en internet:
"En la tradición hindú, Shiva cumple la función de dios destructor en el Trimurti (tres-formas) o Tríada Hindú, compuesto por los dioses Brahma y Visnú. Sin embargo, también tiene la capacidad regenerar a partir de la muerte que, entendida en el hinduismo, representa un cambio en la forma de vida y no la inexistencia" La verdad es que no sé si me aclararon las cosas o quedé mas confundido.
Yo entro al baño y fuerzo el vómito, es que cuando converso mientras estoy comiendo me lleno de muchos gases y esa horrible sensación solo la puedo eliminar a través del vómito, cuando me sentí aliviado, me lavé la boca, adelantamos todo lo que pudimos el arreglo de las mochilas de viaje y a dormir.
MAYO 19, 2023
CASA DE MI HIJA
GERMAN
EL VUELO DE RETORNO
Nos bajamos con calma. Mi esposa quería el pase a bordo impreso, tratamos pero no sé que pasó que no pudimos hacerlo y yo le dije que tranquila que ya teníamos los virtuales y que no era necesario. En pantalla identificamos la puerta de salida de nuestro vuelo que en este caso fué la 8, decidimos de una vez ingresar a la sala de embarque que queda del lado derecho de la sala de vuelos nacionales, pusimos nuestras mochilas y demás objetos personales en la bandeja, como monedas, celulares, cinturón, abrigo, por suerte no piden que nos saquemos zapatos y calzoncillos. Ya dentro nos dirigimos hacia la sala 8 y habiendo un baño cerca, hicimos uso de el, yo la espere a la salida y le dije que a la vuelta había un puesto con algo para tomar y ordenamos un café americano, la máquina se había quedado sin agua y se demoraron entonces en atender la tremenda orden. El cafecito me costó $ 4,50, esta es el agua chirle mas cara que me haya tomado en mi vida. La botella de agua de 375 cc cuesta $3,50 es decir más cara que los $2,50 que cuesta en Juan Valdez en Guayaquil en el área de pre-embarque.
Conversa que conversa, revisando el celular, llamando a un conocido a Guayaquil, por el tema de un trabajo del cual no tenía noticia alguna, se fueron pasando los minutos hasta que de pronto mi esposa me pregunta sobre la hora de abordar y yo recordé que era a las 09h17 y miré al celular para enterarme de que ya estábamos por las 10h00. Nuevamente "el corazón se me quiso salir por la boca". Sopla, le dije a Aurelia y ella me preguntó si me había entrado alguna basurita en el ojo, le dije que no, que ya nos estábamos quedando del pinche vuelo.
La puerta de salida quedaba a escasos 10 metros, corrimos, éramos de lo último, digo que éramos de los últimos que ingresamos al avión y nuestros asientos un poco más que estaban en la pista, ya que estaban por las últimas filas, esas que son bastante incómodas ya que son las mas visitadas, no para conversar con los amigos sino por la gente que quiere hacer uso del baño.
Welcome on board
Lo bueno fue que ya estábamos sentaditos, esperando el cierre de puertas y la autorización de despegue por parte del controlador de tráfico aéreo de la torre.
Tripulación de cabina, cerramos puertas y cross-check
Tripulación prepararse para el despegue (cabin crew prepare for take-off)
Ya previamente se ha verificado que no falte ningún pasajero en el vuelo, que las puertas de los compartimientos superiores estén cerradas, que los respaldares de los asientos se encuentren en posición vertical y las mesitas de comer, recogidas, que se deben de apagar los celulares o ponerlos en modo avión durante las fases de despegue y aterrizaje.
Pronto la muda comienza a dar las instrucciones de seguridad de vuelo, que hale la máscara y primero usted respire para que luego pueda ayudar a otros, que está prohibido fumar e inactivar las alarmas en los baños, lo cual está penalizado por ley, que el chaleco salvavidas se encuentra debajo del asiento, que debe colocárselo por sobre la cabeza y luego ajustarlo, y halar de las dos mangueras que sobresalen de la parte inferior para que éste se infle o utilizar las manguera que se encuentran en la parte superior del chaleco pero que deben ser infladas por uno mismo, que la señal de ubicación del chaleco se activa en contacto con el agua y que está prohibido el inflar el chaleco en el interior del avión, que se recomienda el leer la cartilla de instrucciones.
Tripulación diez mil pies.
Ahora en los aviones no te dan ni el saludo, peor un vaso de agua, todo te cobran, solo falta que cobren la veces que tu vas al baño, no quisiera imaginarme esta situación para mí en un vuelo internacional y largo, largo, como por ejemplo cruzar el charco o viajar a la China o a Australia, cierto que me quedaría endeudado.
En los respaldares de los asientos delanteros además de la cartilla con instrucciones se encuentra otra cartilla, la que contiene la oferta de bebidas y piqueos a bordo, todo, pero todo tan caro que para el próximo vuelo voy a ver si ingreso en la mochila con una botella de cola de 3 litros y unos sanduches submarinos o de chancho con bastante cebolla y juguito para atormentar a los pasajeros que se encuentren cerca mío, capaz que me da por convidar a algunos y creo que me aceptarían la oferta. Creo que nadie les compró por careros.
Mi esposa quería ver los nevados pero hoy no se pudo. Tremendo soles que tuvimos miércoles y jueves y justo hoy viernes, nublado y lloviznando. Tomó fotos pero no de los nevados.
Iniciamos fase de descenso.
Comenzamos a descender y luego de algunos minutos ya puede verse algo en tierra, casitas diminutas, ríos, luego los arrozales que nos imaginamos que son los de los bajíos de Babahoyo, haciendo un cálculo entre la velocidad de crucero, la hora que estamos, la hora de llegada, la distancia de Babahoyo a Guayaquil y luego de toda esa ingeniería nos imaginamos que efectivamente estábamos volando por sobre los arrozales de Babahoyo, luego los de la Victoria, Yaguachi, Samborondón, Salitre, toda una ciencia de imagínate y acierta, total nada tenemos que hacer hasta llegar al manso Guayas. Primero divisamos el Babahoyo, muy ancho y lodoso por las últimas lluvias. Después de un corto tiempo vemos unas casetas de peaje y pronto aparecen las casas de las ciudadelas de Samborondón, cruzamos ahora el Daule para aterrizar en el glorioso aeropuerto José Joaquín de Olmedo.
Solicitamos permanecer en los asientos hasta que la marcha del avión se haya detenido por completo y la luz de mantener abrochado el cinturón se haya apagado.
Somos de lo ultimo, digo que somos de los últimos en salir, ya que estábamos por las últimas filas de asiento. Algunos pasajeros permanecieron en sus asientos ya que este vuelo continuaba hasta Galápagos, lo único que a nosotros nos impidió quedarnos y continuar a Galápagos fue la decencia de no haber pagado los pasajes.
Por fin llegamos hasta la sala de equipaje para luego salir y esperar a mi hijo José Carlos, quien indicó que estaba estacionado por la zona B.
Son las 11h30. Afuera el calor ya comienza a agobiarnos.
Al llegar al carro, mi hijo nos saluda. Hola papá, hola mamá, hola hijito contestamos.
Esta vez, como jefe de familia, soy yo quien da el anuncio.
Familia, estamos en casa, todo salió muy bien, demos gracias a Dios.
Junio 8, 2023
Hoy mi hija llamó para informar que Germán está delicado de salud, oramos por su pronta mejoría.
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