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domingo, 1 de febrero de 2026

ECUADOR 2029

 


ECUADOR 2029

Tres escenarios posibles. Demasiado probables.

Prólogo 

Ecuador no llegará a las elecciones de 2029 discutiendo ideas nuevas.

Llegará discutiendo el pasado, otra vez.

No se votará solo por programas de gobierno,

sino por relatos, por memorias, por heridas abiertas.

Habrá juicios, condenas, pruebas documentadas, sentencias firmes, prófugos.

Y aun así —o precisamente por eso— millones de ecuatorianos volverán a votar por Correa o por quien él decida.

No porque ignoren los hechos.

Sino porque los interpretan desde lugares distintos.

Esta publicación  no busca convencer.

Busca mostrar.

Tres escenarios.

Tres votantes.

Una misma elección: Ecuador 2029.


ESCENARIO I — El Intelectual

El intelectual no grita consignas.

Cita libros.

Habla de contextos, no de culpables.

Para él, los juicios contra el correísmo no pueden analizarse sin mirar el sistema judicial ecuatoriano: históricamente frágil, permeable, politizado según quién gobierne.

Recuerda cómo antes y después de Correa, la justicia fue utilizada como herramienta de poder.

No niega las pruebas.

Las relativiza.

—“La legalidad no siempre es justicia”, repite.

Sostiene que el correísmo fue castigado no solo por corrupción, sino por haber concentrado poder, haber desafiado intereses económicos y haber construido un Estado fuerte en una región acostumbrada a Estados débiles.

Cuando se le habla de condenas y prófugos, responde con historia comparada: Brasil, Lula; Argentina, Cristina; Bolivia, Evo.

Patrones regionales, dice.

Para él, votar por el candidato de Correa en 2029 no es fanatismo.

Es una toma de posición intelectual:

contra el lawfare

contra la hipocresía selectiva

contra una democracia que castiga a unos y absuelve a otros

Vota no por el hombre,

sino por la tesis.


ESCENARIO II — El Profesional

El profesional no habla de ideología.

Habla de resultados.

Tiene título, empleo inestable, deudas, miedo a la inseguridad y la sensación constante de que el país no despega.

Recuerda el correísmo no con romanticismo, sino con pragmatismo:

—“Había orden.”

—“Había obra.”

—“Había Estado.”

Sabe de los casos de corrupción.

Los acepta como un costo.

—“Todos roban”, dice.

—“La diferencia es que unos al menos hacían algo.”

Le irrita la moral selectiva:

los corruptos de antes y después del correísmo que nunca pagaron nada.

Le molesta la inestabilidad permanente, los cambios de rumbo, los gobiernos sin proyecto.

Cuando escucha “persecución política”, no lo discute demasiado.

Le da igual si fue persecución o justicia.

Su razonamiento es más simple:

con el correísmo, su vida era más predecible

hoy, todo es incertidumbre

Vota por el candidato de Correa en 2029 no por lealtad,

sino por nostalgia funcional.

No quiere épica.

Quiere normalidad.


ESCENARIO III — El Pueblo

Aquí no hay teoría.

Hay memoria emocional.

El votante del pueblo no cita fallos judiciales ni informes internacionales.

Cita sensaciones:

—“Antes alcanzaba.”

—“Antes no había tanto miedo.”

—“Antes el Estado se acordaba de nosotros.”

Las condenas no lo convencen.

Le suenan lejanas, técnicas, ajenas.

Cuando oye “corrupción”, responde: —“Y ahora, ¿qué?”

Cuando oye “prófugo”, responde: —“Porque no lo dejan volver.”

Para él, el correísmo no es un partido.

Es un tiempo.

Un tiempo donde sintió dignidad, visibilidad, pertenencia.

Donde alguien hablaba como él, contra los mismos enemigos que él resentía.

Por eso, cuando Correa señala a un candidato en 2029, no hay duda.

No vota por una persona.

Vota por el recuerdo de sí mismo cuando se sentía menos olvidado.


ESCENARIO IV — El que no vota

No milita.

No discute.

No comparte cadenas ni estados incendiarios.

Simplemente no va.

No es ignorante.

Está informado hasta el hartazgo.

Ha visto pasar gobiernos, promesas, salvadores, traiciones.

Ha escuchado las mismas palabras recicladas con distintos rostros.

Ha visto cómo los culpables cambian de bando, pero nunca de destino.

Cuando le hablan de Correa, responde: —“Ya fue.”

Cuando le hablan del anticorreísmo, responde: —“También.”

No cree en la justicia.

No cree en la política.

No cree en la épica.

Pero sobre todo, no cree que su voto cambie algo real.

No se abstiene por comodidad.

Se abstiene por desconfianza profunda.

Su silencio no es apatía:

es una forma de protesta muda.

Y sin embargo, su ausencia pesa.

Porque en 2029, mientras los otros tres votan con convicción,

él deja que otros decidan por él.

No legitima, pero tampoco impide.

Y ese vacío —discreto, silencioso—

es uno de los mayores triunfos del sistema que dice detestar.

EPÍLOGO — Ecuador 2029: el verdadero dilema

Al final, Ecuador 2029 no se define por quién gana.

Se define por quién cree, quién justifica, quién recuerda

y quién se rinde.

El intelectual defiende una tesis.

El profesional busca estabilidad.

El pueblo protege su memoria.

El que no vota se protege a sí mismo.

Cuatro posturas distintas.

Un mismo país fragmentado.

No hay engañados.

Hay personas cansadas defendiendo lo poco que sienten propio.

Por eso los juicios no convencen.

Por eso las condenas no cierran debates.

Por eso los prófugos siguen siendo símbolos y no finales.

Porque Ecuador no discute hechos:

discute significados.

Mientras la política no ofrezca un futuro más fuerte que el pasado,

mientras la justicia no sea creída por todos,

mientras la democracia no vuelva a ser esperanza y no trámite,

el 2029 será solo otra estación del mismo viaje.

Y la pregunta real no será

si gana Correa o quien él ponga.

La pregunta será:

¿Cuántos ecuatorianos todavía creen que vale la pena elegir?

Nota del autor

Este texto no fue escrito para convencer a nadie.

No pretende absolver ni condenar,

ni dictar cómo debe votar el lector.

Fue escrito para mostrar.

Mostrar cómo personas informadas, lúcidas y racionales pueden llegar a la misma decisión desde caminos completamente distintos.

Mostrar que la política ya no se mueve solo por hechos, sino por memorias, emociones y pertenencias.

Mostrar que el silencio —la abstención— también es una forma de respuesta, aunque no siempre sea inocua.

Aquí no hay héroes ni villanos puros.

Hay ciudadanos cansados, heridos, desconfiados, aferrados a lo que conocen o retirados de lo que ya no creen.

Si este texto incomoda, cumple su función.

Si provoca discusión, mejor aún.

Y si obliga a alguien a preguntarse por qué piensa como piensa, entonces ya valió la pena.

El futuro no se construye negando el pasado,

pero tampoco repitiéndolo sin cuestionarlo.

Ecuador 2029 no es una predicción.

Es un espejo.

Y los espejos no mienten,

solo muestran lo que preferimos no mirar.


FIN


sábado, 24 de enero de 2026


 Enero en Guayaquil

Guayaquil no cambia mucho en enero.

Calor espeso, promesas nuevas, las mismas calles con otra esperanza encima.

Se casaron un 28 de enero de 2025.

Clase media, ceremonia cuidada, familias contentas, fotos correctas.

Ella tenía 22.

Él, algunos años más y un hijo de una relación que nunca llegó a matrimonio.

A nadie le sorprendió que él se casara.

A muchos sí les sorprendió con quién.

Él

Ingeniero en sistemas.

Trabajo remoto para una empresa en Estados Unidos.

Buen sueldo, horarios flexibles, laptop abierta hasta la madrugada.

En Guayaquil lo conocían bien:

fiestero, tomador social, enamorador profesional.

Latin lover, conquistador, sonrisa fácil.

No agresivo, no vulgar.

Peor: encantador.

Nunca negó lo que era.

Tampoco lo proclamó.

Simplemente vivía así.

Ella

Analista de sistemas.

Casa de software local.

Inteligente, ordenada, discreta.

No ingenua.

No ciega.

Sabía quién era él.

Pero también sabía otra cosa:

que con ella era distinto.

Más presente.

Más calmo.

Más “hogar”.

Y eso —sin decirlo en voz alta— lo tradujo así:

con amor, él va a cambiar.

El noviazgo

Tres años.

No fue poco.

Fiestas que se negociaban.

Amigas que advertían.

Amigos que sonreían con complicidad masculina.

Él bajó el ritmo.

No dejó de ser quien era.

Ella interpretó la pausa como transformación.

No hubo mentiras claras.

Tampoco verdades completas.

Hubo esperanza.

El matrimonio

Al principio funcionó.

Rutinas nuevas.

Cenas en casa.

Viajes cortos.

Sexo frecuente, intenso, todavía joven.

Ella pensó:

ya está.

Esto era.

Él pensó:

puedo con esto.

Y ambos confundieron adaptación con cambio profundo.

Enero 2026

Un año después, la casa seguía en pie.

La pareja también.

Pero algo ya no encajaba.

Las fiestas volvieron, con excusas laborales.

Los tragos no eran el problema.

Las miradas sí.

Ella empezó a notar que no estaba enojada.

Estaba decepcionada.

No por lo que él hacía,

sino porque no era el hombre que ella había imaginado que sería.

Él, por su parte, se sentía injustamente acusado.

No había prometido nada que no pudiera cumplir.

Solo había aceptado un rol que no era el suyo.

La revelación

No fracasaron por falta de amor.

Fracasaron por romantizar.

Ella no amó al hombre real,

sino al hombre posible.

Él no engañó,

pero permitió que lo imaginaran distinto.

Y cuando la fantasía se agotó,

lo que quedó fue la verdad desnuda.

Epílogo

—Yo pensé que con amor ibas a cambiar.

—Yo pensé que podía.

Se miraron un instante, el reloj marcando la rutina que nunca volvería.

Ella cerró la puerta de la sala, él dejó la llave sobre la mesa.

Los días siguieron, lentos, exactos.

No hubo palabras, ni reproches, ni abrazos.

Solo un hueco donde antes hubo tres años.

El cómo podía ser… quedó en el aire, sin dueño.


FIN

sábado, 10 de enero de 2026

Mocolí, cuando la violencia toca lo que creíamos seguro



Mocolí, cuando la violencia toca lo que creíamos seguro

En los últimos meses, la realidad de nuestra sociedad se ha vuelto demasiado evidente y demasiado inquietante para seguir ignorándola. Asesinatos selectivos, hechos de violencia en espacios cotidianos y nombres que antes solo aparecían en las noticias hoy forman parte de una conversación recurrente. No son episodios aislados: son señales.

Durante años nos convencimos de que la violencia estaba “en otro lado”. Que existían territorios ajenos al conflicto y burbujas de protección: urbanizaciones cerradas, garitas, vigilancia privada, estatus social. Creímos que eso nos hacía inalcanzables. Hoy, esa ilusión se desvanece.

La violencia atraviesa muros, rompe geografías simbólicas y deja un mensaje inquietante: no hay persona ni lugar donde no se pueda llegar. No se trata solo de matar; se trata de demostrar poder, de instalar miedo, de recordar que nadie está completamente a salvo.

A esto se suma una impunidad que se disfraza de corrección jurídica. Narcotraficantes y criminales peligrosos recuperan la libertad por “fallas técnicas”, mientras se invoca un discurso elegante sobre derechos humanos. Suena bien en el papel. En la práctica, significa devolver a la calle a quien ya ha demostrado desprecio absoluto por la vida y la ley. Ya no solo es Ecuador, esta semana fué España.

Entonces surge una pregunta incómoda: ¿dónde quedaron la conciencia, el remordimiento, la compasión? Tal vez nunca estuvieron donde quisimos verlas. Tal vez esperamos humanidad donde solo hay vacío, cálculo y violencia como lenguaje.

Cuando el Estado falla en garantizar seguridad y justicia, no solo fracasa una institución: se erosiona la confianza social, se normaliza el miedo y se degrada la vida cotidiana. Cafeterías, canchas, barrios, espacios comunes dejan de ser lugares y se convierten en escenarios posibles de tragedia.

Nombrar esta realidad no es alarmismo; es lucidez. Y la lucidez, aunque incómoda, es necesaria. Porque una sociedad que permite que la violencia se normalice y la impunidad gobierne, no está viviendo: está esperando su próximo cadáver. Y cada día, con cada falla, nos acerca a ese futuro que nadie quiere, pero que estamos construyendo sin oposición.

Las soluciones fáciles —más armas, más cárceles, garitas reforzadas— funcionan solo como parches temporales. Contienen el reclamo, pero no rompen el ciclo. La violencia no se detiene con miedo ni fuerza; se detiene construyendo justicia real, oportunidades, educación y una ética colectiva que vuelva a colocar la vida en el centro.

Mientras tanto, seguimos caminando por calles que antes eran seguras, entre luces que parpadean como advertencias silenciosas. Cada sombra, cada silencio, nos recuerda que no basta sobrevivir: debemos despertar y exigir, antes de que el vacío se haga dueño de todo lo que amamos.


Mientras tanto, seguiremos comentando desde la comodidad de nuestros celulares, protegidos por pantallas y burbujas que creemos seguras, desplazando la violencia con el dedo como si fuera una noticia más. Rogaremos, en silencio, que ese día no nos toque, que el nombre sea otro, que el lugar sea ajeno. Así, entre la indiferencia y el miedo, no cambiamos nada: solo esperamos. Y esperar, en un país donde la violencia avanza y la conciencia retrocede, no es neutralidad; es una forma lenta y elegante de rendirse.




domingo, 7 de diciembre de 2025

LA PALABRA QUE DESVIÓ EL CAMINO


Historia verdadera. Los nombres han sido cambiados por respeto.

Sábado 22 de noviembre, 03h30.

Aurora recibió una llamada que le partió el alma: era Sofía, sobrina de la señora Nora.

Pero esa madrugada no fue el primer aviso.

La noche anterior, alrededor de las 22h30, Sofía ya le había llamado para decirle, con la voz quebrada, que su tía estaba agonizando.

Aurora —creyente profunda, devota, sensible— no pudo hacer otra cosa más que llorar y orar.

Oró toda la noche.

Lloró toda la noche.

Esperó toda la noche.

Y cuando el teléfono volvió a sonar a las 03h30, ya sabía, aunque no quería saber.

Sabía que la noticia que estaba por escuchar era la que uno nunca quiere oír.

Nora… amiga querida, alma vieja y luminosa, 80 y tantos años.

Apenas un mes antes había cumplido un sueño que guardó durante décadas: viajar a Portugal a ver a su hija Daniela y a su yerno Julián.

Paseó, comió, rió.

Y aunque lo contó con alegría, también dijo —casi al pasar, casi como quien no le da importancia— que se había sentido más cansada de lo normal.

Quizás su cuerpo ya presentía algo.

Quizás el alma quiso despedirse viajando.

Vivía en New Jersey con su hija Daniela, casada, con vida estable, y con su nieta —también ya casada— cerca.

Antes de viajar, madre e hija habían vivido toda una vida alquilando.

Y por fin, después de años de esfuerzo, Daniela compró una casa.

Una casa no nueva, pero propia.

Una casa que se suponía debía ser un nuevo comienzo, no un final.

Después del viaje, al regresar a ese hogar9 recién estrenado, una noche cualquiera, una noche inocente como todas, Nora empezó a sentirse mal.

Apenas tuvo tiempo de avisarle a Daniela.

Un suspiro entrecortado.

Una palabra.

Un gesto.

Y el cuerpo se rindió: coma diabético.

La ambulancia llegó rápido.

Rápido… pero cuando se sufre, hasta los segundos son cuchillos.

Fueron minutos eternos: Daniela llamando al 911, temblándole la voz, contando los latidos que no sabía si eran de su madre o de ella misma.

La familia al borde del abismo, rogando que llegue el sonido de las sirenas.

Y cuando finalmente llegaron, la esperanza se mezcló con un miedo tan grande que parecía llenar la casa nueva entera.

La trasladaron a un hospital especializado en enfermedades del corazón.

La estabilizaron.

Nos alegramos.

Sí, nos alegramos.

Porque nos dijeron “está mejor”.

Porque queríamos creer.

Pero había un detalle… un detalle pequeño y enorme a la vez.

Nora había visto —en la televisión o en su celular, nadie recuerda bien— una advertencia:

que la medicina para la diabetes que tomaba estaba siendo cuestionada, asociada a muertes.

Y entonces, por miedo…

por duda…

por el poder devastador de la palabra…

dejó de tomarla.

Y recién ahí supimos que era diabética.

¿Cuánto tiempo había pasado desde que dejó su tratamiento?

¿Fue esa decisión lo que la llevó al coma?

¿Fue el miedo provocado por una frase, un titular, un rumor?

Nunca salió del coma.

Nora murió en silencio, como se apagan ciertas velas: sin lucha, sin estridencias, sin aviso.

Una muerte dulce, doblemente dulce:

la causó el dulce…

y tal vez fue dulce porque no sintió su llegada.

Una ironía brutal.

Una ironía que muchos, en lo más hondo, desearían para su propia partida.

Y aunque su final fue silencioso, lo que dejó atrás hizo mucho ruido en nosotros.

Dolió.

Duele.

Nos sigue doliendo.

Porque había vivido un sueño un mes antes.

Porque estaba empezando una vida nueva en una casa nueva.

Porque una palabra —solo una palabra— puede iluminar o destruir.

Puede salvar o condenar.

Puede sanar… o detener un corazón.

El poder de la palabra.

A veces cura.

A veces mata.

Y a veces deja en los vivos una herida que no cierra.

Reflexión final

La historia de Nora —como la de tantos seres amados— es un recordatorio profundo:

una palabra puede salvarnos o perdernos.

La fuerza de lo que creemos puede alterar decisiones, latidos, destinos.

Y aunque su partida fue silenciosa, su memoria no lo es: sigue moviendo, sigue doliendo, sigue enseñando.

Mientras alguien la recuerde, mientras alguien la cuente,

Nora no se ha ido.

viernes, 3 de octubre de 2025

CRONICA DEL 2060

 

Algunos de la generación del siglo XX habrán llegado vivos hasta el 2060, sostenidos por la medicina genética, los nanobots y los trasplantes impresos en laboratorio. Pero lo que encontrarán será un mundo tan distinto, que quizás se pregunten si valió la pena vivir tanto para ver tanto.

La tecnología nos habrá superado. Las máquinas pensarán, decidirán, crearán. El ser humano, desnudo de su alma, quedará reducido a un cuerpo intervenido, modificado, reciclado. La mezquindad, sin embargo, seguirá intacta: la codicia y el egoísmo no se habrán extinguido, sino refinado con herramientas nuevas.

En ese escenario, los géneros se multiplicarán, las identidades serán fluidas hasta lo inabarcable. Pero más allá del cuerpo, la gran pregunta seguirá siendo si todavía habrá un espíritu, una esencia, un “alma” que dé sentido a tanta mutación.

💭 ¿Y dónde queda el amor en el  2060?

En un mundo saturado de pantallas, algoritmos y cuerpos intervenidos, el amor corre el riesgo de ser la gran víctima invisible del progreso. En el 2060, quizás muchos ya no lo busquen como vínculo del alma, sino como un servicio más en la vitrina digital.

El amor físico quedará reducido a contratos temporales, encuentros programados por aplicaciones que garantizan compatibilidad biológica o placer inmediato. Será un intercambio eficiente, sin misterio, sin fragilidad, sin esa chispa de lo imprevisto que antes hacía latir el corazón.

En el plano virtual, proliferarán relaciones donde dos seres no se toquen nunca. Avatares perfectos reemplazarán la imperfección humana, simulando ternura, pasión o compañía con una fidelidad engañosa. Miles creerán amar, pero en realidad estarán acariciando un espejismo diseñado por software.

La pregunta es si el amor, como lo entendimos en siglos pasados —esa entrega total, esa locura que hace que alguien renuncie a sí mismo por otro— podrá sobrevivir en un tiempo donde todo se calcula, todo se programa, todo se controla.

Tal vez quede reducido a un recuerdo, a una nostalgia heredada de abuelos y bisabuelos que se atrevieron a creer en lo imposible. O quizás, en medio de tanta frialdad digital, resurja como un acto de rebeldía: amar de verdad, sin algoritmos, sin contratos, sin pantallas.

Porque en 2060, tal vez la mayor revolución no sea tecnológica, sino emocional: atreverse a sentir de manera auténtica en un mundo que ya no cree en sentimientos.

Un mundo nuevo y distinto, sí. Pero también un espejo de lo mismo de siempre: la lucha por sobrevivir, por dominar, por no ceder lo poco que tenemos.

FIN

domingo, 10 de agosto de 2025

UN MUNDO FELIZ



Adaptación de "Un Mundo Feliz de Aldous Huxley (1932)"


José miraba al cielo de La Habana como quien mira un espejo quebrado: azul, brillante, pero hecho de pedazos. El calor lo envolvía con la dulzura pegajosa del caramelo derretido, y el aire olía a sal, a mar, y a resignación.

Había llegado como visitante, sí, pero nunca fue turista. Los turistas se enamoran del decorado; los lúcidos se decepcionan del guion. Y José, que traía en el alma una herida vieja de exilios y palabras prohibidas, no podía ignorar lo que sus ojos veían: un pueblo domesticado a punta de consignas, una felicidad forzada como una sonrisa frente a una cámara ajena.

Los cubanos decían “estamos bien”, pero lo decían con hambre en el estómago y miedo en los ojos.

Decían “¡Viva la revolución!”, pero con la voz de quienes no tienen opción.

Y sonreían, sí… porque sabían que la tristeza podía ser sospechosa.

José, en silencio, se rebeló.

No con armas, no con pancartas.

Su rebelión era más íntima, más peligrosa: pensaba.

Pensaba en voz baja, para no traicionar a nadie, pero también escribía.

Cada noche en su libreta anotaba las grietas del sistema como quien dibuja salidas invisibles:

—“Aquí no falta pan, falta verdad.”

—“Aquí no hay igualdad, hay estancamiento compartido.”

—“Aquí no hay libertad, hay euforia de papel.”

Un día, en un bar frente al Malecón, un viejo revolucionario le ofreció ron y nostalgia. Hablaron de Martí, del Che, de sueños oxidados. El viejo le dijo: —Aquí somos felices, ¿no lo ves? Y José respondió: —Sí, pero ¿a costa de qué?

—¿Prefieres el caos capitalista?

—Prefiero elegir mi caos antes que aceptar una felicidad que no es mía.

Esa noche, escribió una sola frase en su cuaderno:

“Prefiero la tristeza de ser libre que la alegría de ser obediente.”

Al día siguiente, antes de partir, cruzó la calle y la vio: una muchacha con cuerpo de tentación y ojos de derrota. No vendía souvenirs ni café: vendía su cuerpo por una cena decente o unos dólares discretos.

No sonrió. Tampoco fingió. Solo lo miró. Y en ese gesto desnudo, José reconoció su última señal de rebeldía:

el cuerpo como trinchera ante un sistema que prometió dignidad y entregó despojos.

Y supo entonces que la revolución más real ya no la hacen los gritos… sino los cuerpos que sobreviven a la mentira sin perder el alma.

FIN

José Fun Sang

Wen Si Yuan

聞思源



domingo, 20 de julio de 2025

Inseguridades a la carta: el lucrativo negocio de hacernos sentir insuficientes

Introducción

Vivimos rodeados de mensajes que nos invitan a cambiar, mejorar, corregir. Desde la publicidad hasta las redes sociales, parece que siempre hay algo en nosotros que necesita arreglarse. Pero ¿y si te dijera que muchas de esas “necesidades” fueron sembradas a propósito? Que detrás de cada inseguridad hay una industria dispuesta a lucrar con tu duda. En este artículo quiero invitarte a mirar de frente esa maquinaria que transforma la insatisfacción personal en un negocio multimillonario.

La raíz de la inseguridad: ¿nacemos con ella o nos la siembran?

La inseguridad es parte de la experiencia humana, pero no nace sola. Aunque todos enfrentamos dudas internas, gran parte de nuestras inseguridades se alimentan desde fuera: en casa, en la escuela, en los medios. Desde niños se nos compara, se nos señala lo que “falta”, lo que “sobra”, lo que “debería ser”.

> “Ningún niño nace odiándose a sí mismo. Eso se aprende.” – Brené Brown

Publicidad emocional: vendiéndonos carencias disfrazadas de soluciones

Las marcas ya no venden productos; venden emociones. No te ofrecen una crema, sino juventud. No te venden un coche, sino estatus. A través de la publicidad emocional, nos recuerdan nuestras carencias y nos presentan su producto como la salida.

 “La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar cosas que no necesitamos.” – El club de la pelea

El cuerpo perfecto, la vida perfecta, el éxito perfecto: el espejismo aspiracional

Vivimos rodeados de modelos que parecen tenerlo todo. Es una narrativa cuidadosamente construida para hacernos sentir que debemos alcanzar ese ideal —y para lograrlo, hay que consumir.

> “Compararse con los demás es robarse a uno mismo la alegría.” – Theodore Roosevelt

Industria de la belleza, moda y fitness: promesas que cuestan millones

Estos sectores han perfeccionado el arte de vender inseguridad. El mensaje es claro: no estás bien como estás. Y muchas veces, quienes más invierten en estas industrias no lo hacen por vanidad, sino por miedo a no ser aceptados.

> “Nos convencen de que algo está roto en nosotros, para vendernos la cura.” – Naomi Wolf

Tecnología y redes sociales: el espejo que deforma nuestra autoestima

Las redes sociales han amplificado todo. La comparación ya no es solo con los cercanos, sino con millones de personas cuidadosamente editadas y filtradas. La vida ajena parece siempre mejor, y la nuestra, siempre insuficiente.

> “No compares tu tras cámaras con el montaje final de los demás.” – Steven Furtick

El ciclo del consumo: comprar para llenar vacíos que no se llenan

La industria sabe que la inseguridad no se cura con una compra, sino que se alivia momentáneamente. Y eso garantiza un consumidor constante.

> “El consumismo es el opio moderno: alivia el malestar sin curarlo.” – Anónimo

Romper el hechizo: conciencia, autoestima y consumo responsable

Salir de este juego no es fácil, pero sí posible. Todo empieza con la conciencia: identificar cuándo un deseo es auténtico y cuándo es inducido. Fortalecer nuestra autoestima no con productos, sino con vínculos, conocimiento y autocuidado real.

> “Tú no eres una gota en el océano. Eres el océano en una gota.” – Rumi

Conclusión: el poder de mirarnos con otros ojos

Nos han enseñado a vernos con los ojos de la escasez, del “no soy suficiente”. Pero cada vez que decidimos consumir desde la conciencia y no desde la carencia, recuperamos un poco de nuestra libertad.

> “Cuando dejamos de buscar aprobación afuera, empezamos a encontrar paz por dentro.” – Anónimo

Si dejamos de medirnos con reglas impuestas y comenzamos a construir nuestra propia idea de bienestar, seremos consumidores más libres… y personas más íntegras.

¿Y tú?

¿Alguna vez compraste algo pensando que te haría sentir mejor contigo mismo? ¿Lo logró? Te leo en los comentarios. Compartamos experiencias y aprendamos a vernos con otros ojos.

FIN

José Fun Sang

Wen Si Yuan

聞思源


sábado, 7 de junio de 2025

El Laberinto del Sicariato Infantil en Ecuador: Cuando las Balas Reemplazan a los Juguetes

            

 

            Introducción

El fenómeno del sicariato perpetrado por menores de edad en Ecuador no es un crimen aislado; es un síntoma agudo de un sistema social fracturado. Adolescentes que deberían estar en aulas o canchas deportivas empuñan armas con frialdad, ejecutan órdenes de muerte y exhiben un cinismo perturbador ante la justicia. Este ensayo expone las complejas causas —familiares, sociales, estatales y económicas— que arrastran a estos jóvenes hacia el abismo, y las perversas dinámicas que normalizan su brutalidad.

I. El Vacío que Precisa el Crimen: Factores de Reclutamiento

  • Familias Rotas o Ausentes: Muchos de estos menores provienen de hogares disfuncionales: padres encarcelados, desaparecidos, o sumidos en adicciones. La ausencia de figuras de autoridad y afecto establece un vacío que llenan los líderes de pandillas, ofreciendo falsa pertenencia y "respeto" mediante la violencia.

  • Pobreza Extrema y Exclusión: En barrios marginales con servicios básicos inexistentes y oportunidades nulas, el crimen organizado se presenta como el único "empleador" visible. La promesa de dinero rápido ("plata"), ropa de marca, drogas y estatus es un imán poderoso.

  • Fracaso del Sistema Educativo y Social: Escuelas colapsadas, sin capacidad de retención ni proyectos de vida alternativos, expulsan a los jóvenes. La sociedad les ha fallado primero, negándoles educación de calidad, espacios seguros de recreación y esperanza en el futuro.

II. La Psicología del Desapego: Asesinar sin Remordimiento

  • Deshumanización del "Enemigo": Las pandillas adoctrinan a los menores, presentando a sus víctimas (rivales, "sapos", civiles en zonas disputadas) como obstáculos o amenazas, no como seres humanos. Matar se convierte en un "trabajo" necesario para la supervivencia del grupo.

  • Cultura del Poder Instantáneo: El arma en la mano transforma al adolescente marginado en alguien temido y "respetado". Este poder ilusorio —la capacidad de decidir sobre la vida y muerte de otros— genera una sensación adictiva de control e impunidad que suple su profunda inseguridad.

  • Anestesia Emocional por Trauma y Adicción: Muchos menores sicarios son víctimas previas de violencia extrema o abuso, desarrollando mecanismos de disociación. El consumo constante de drogas como la pasta base (altamente adictiva y barata) o el alcohol adormece aún más la conciencia y la empatía.

  • Cínica Aceptación del Destino: La exposición constante a la muerte (ajena y propia) genera una fatalidad distorsionada. La prisión o la muerte violenta ("morir joven es una gloria" en cierta jerga pandillera) se perciben como desenlaces inevitables y hasta "honrosos" dentro de su código de guerra. El cinismo ante los interrogatorios es una máscara de desafío y desesperanza.

III. El Estado y la Sociedad: Entre la Impotencia y la Complicidad

  • Policía y Justicia: Impunidad y Desbordamiento:

    • Las fuerzas policiales, a menudo desbordadas, infiltradas o carentes de recursos, luchan por investigar eficazmente. La captura de un menor sicario rara vez desmantela la red que lo opera.

    • El Dilema Legal: El sistema penal juvenil, diseñado para la reinserción, se ve pervertido. La Ley suele interpretarse de forma que favorece la impunidad:

      • El Mito del "Narcodependiente en Tratamiento": Es cierto que existe la figura jurídica. Algunos menores capturados (o sus defensores) alegan adicción para acceder a medidas socioeducativas o tratamiento en lugar de privación de libertad, argumentando que el delito fue cometido bajo influencia. Esto, en la práctica, puede ser explotado como una vía rápida de salida, especialmente si no hay un seguimiento estricto y prolongado.

      • Penas Bajas y Reincidencia: Las sanciones para menores son significativamente mas leves que las impuestas a los adultos, incluso por homicidio. Esto, sumado a la falta de programas efectivos de rehabilitación dentro de los centros, facilita la reincidencia.

  • Sociedad: Entre el Miedo y la Estigmatización: La ciudadanía vive aterrorizada. Esta violencia genera rechazo y estigmatización masiva hacia todos los jóvenes de barrios marginales, alimentando un ciclo de exclusión y resentimiento. Sin embargo, también hay sectores que, por miedo o complicidad silenciosa, optan por no denunciar.

  • La Siniestra Explotación por Actores Políticos y "DDHH":

    • Partidos Políticos: Es real que ciertos grupos políticos, locales o nacionales, han buscado cooptar o pactar con estructuras pandilleras para obtener votos, control territorial o usar su brazo armado contra rivales. Esto les otorga a las pandillas un escudo político y sensación de invulnerabilidad.

    • La Distorsión de los DDHH: Algunas organizaciones, con discursos rígidos o agendas cuestionables, pueden caer en la trampa de defender solo los derechos del menor victimario, minimizando el horror de sus actos y el derecho a la justicia de las víctimas y la sociedad. Esto genera profunda indignación ciudadana y debilita la credibilidad de la defensa genuina de los DDHH.

IV. El Negocio Macabro: La Economía de la Violencia

  • Secuestro y Explotación de Menores: Es cierto y documentado por investigaciones periodísticas y organismos que las pandillas secuestran adolescentes para forzarlos a trabajar como sicarios o "halcones". Sí, en muchos casos se paga a familias empobrecidas o amenazadas a cambio de "prestar" a sus hijos, un negocio perverso donde la vida juvenil es una mercancía. Las pandillas los ven como herramientas desechables y rentables: reciben castigos menores si son capturados, generan terror y producen ingresos mediante extorsión y narcotráfico.

Conclusión: Romper el Círculo, una Imperiosa Necesidad Ética
El sicariato infantil en Ecuador es un espejo deformante que refleja el colapso de múltiples estructuras: familias desintegradas, un Estado incapaz de garantizar seguridad y oportunidades básicas, un sistema judicial permeable a la manipulación, una sociedad fragmentada entre el miedo y la indiferencia, y actores políticos y pseudo-defensores que instrumentalizan el dolor.

La frialdad con la que estos menores matan no es monstruosidad innata; es el producto final de una cadena de deshumanización, que comienza con la desesperanza, pasa por la adoctrinación violenta y se consolida con la impunidad y la falsa promesa de poder.

La reflexión obligada es amarga: ¿Qué futuro se construye cuando la niñez se arma? La solución no radica solo en endurecer penas (necesario, pero insuficiente), sino en un compromiso integral y urgente: atacar la pobreza extrema, fortalecer familias y comunidades, reformar radicalmente la educación y el sistema de justicia juvenil (con rehabilitación real y supervisión estricta), desmantelar las redes criminales y su financiamiento, y erradicar la corrupción política que las protege. Exigir justicia para las víctimas es también prevenir que otros niños se conviertan en victimarios. El precio de la inacción es una generación perdida y un país sumido en el caos. El momento de actuar es ahora, antes de que el laberinto devore todo futuro.

Qué opina usted?


domingo, 20 de abril de 2025

"El Gran Reparto: Manual para Premiar a los Leales"

 Introducción

Con la reciente posesión del nuevo gobierno, arranca también una noble tradición nacional: la repartición de puestos inútiles para los leales de la campaña. Empresarios que aportaron “sin esperar nada a cambio”, tías que prestaron el patio para las reuniones, influencers que retuitearon sin parar, y hasta el primo que consiguió 500 votos con promesas de techos de zinc. Todos exigen su retribución, y el Estado, siempre creativo, responde con lo que mejor sabe hacer: inventar cargos. Nacen así direcciones, secretarías, subsecretarías y observatorios de funciones tan vagas como innecesarias, con títulos rimbombantes, sueldos generosos, y descripciones que suenan a algo pero no hacen nada. Este documento recoge esas joyas del absurdo administrativo, donde el único mérito es haber estado cerca del poder cuando había pancarta, tarrinas, $20 para viáticos y un tour a algún pueblo donde se necesitaba esa demostración voluntaria y espontánea de apoyo al candidato.

Alocución del Presidente Entrante

Cadena nacional. Transmitido en todos los medios. Aplausos grabados de fondo.

“Queridos compatriotas:

Hoy iniciamos una nueva era de transformación, esperanza y gratitud bien remunerada. Porque un gobierno que no honra sus compromisos de campaña, ¿qué clase de gobierno sería? Por eso, con profundo respeto por la democracia participativa (y recíproca), hemos decidido crear cargos estratégicos, fundamentales para el desarrollo simbólico de nuestra nación. Estos héroes anónimos que, en su momento, donaron empanadas, pusieron su camioneta, o repostearon nuestras promesas 48 veces al día, hoy reciben el lugar que se merecen: con escritorio, aire acondicionado y viáticos.

A ellos —los verdaderos patriotas del merchandising electoral— les decimos: gracias. Ustedes no solo creyeron en nuestro proyecto, lo financiaron sin saberlo con su tiempo, su wifi, y en muchos casos, su billetera. Y ahora, el pueblo les responde con dignidad presupuestaria.

¡Viva la lealtad organizada! ¡Viva la Gran República Revolucionaria de la Libertad”

Gran República Revolucionaria de la Libertad

Ministerio de Compromisos Asumidos y Favores Mutuos

DECRETO EJECUTIVO N.º 0001-B/200X?

"Por cuanto el pueblo así lo ha decidido, y por cuanto no podemos dejar colgados a los que pusieron el alma, el villegas, el sudor y el toldo para la campaña..."

EL PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA GRAN  REPUBLICA REVOLUCIONARIA DE LA LIBERTAD

En uso de sus atribuciones, considerando:

Que la Patria es agradecida cuando hay presupuesto,

Que ningún toldo se arma solo, ni se reparte volantes sin ampollas,

Que la democracia se fortalece no solo con votos, sino con tarimas y micrófonos prestados,

Que es de justicia elemental premiar al compadrazgo leal, al cuñado comprometido y al influencer convencido,

DECRETA:

Artículo Único.-

Se decreta la creación de los siguientes cargos de alto interés estratégico nacional, concebidos con el noble propósito de reconocer el compromiso, sacrificio y profunda entrega de aquellos ciudadanos patriotas que, con generosidad sin límites (y bolsillos también), contribuyeron al triunfo del actual proyecto de gobierno. Los cargos que a continuación se detallan constituyen pilares fundamentales para el desarrollo horizontal de la patria, la estabilidad emocional del aparato estatal, y la justa redistribución de la riqueza ajena.

1. Viceministerio de Coordinación Estratégica de Encuentros Casuales con la Ciudadanía

Descripción: Diseña y ejecuta saludos improvisados del presidente en mercados, peluquerías y estaciones de bus. Se asegura de que haya cámaras y niños pequeños disponibles para ser abrazados.

Beneficiado: Gumersindo Tapia, primo del cuñado del jefe de campaña. Donó 1.000 gorras con el logo del partido y 2 parlantes con bluetooth.

2. Dirección Nacional para la Preservación de la Memoria Emocional del Voto

Descripción: Lleva registro no verificable de las “buenas intenciones” de los votantes. Organiza actos conmemorativos del "día en que votaste con esperanza".

Beneficiada: Lic. Cleotilde Campoverde, psicóloga sin título pero con amplia experiencia en TikTok político, experta en desinformación.

3. Subsecretaría de Supervisión Transversal de Protocolos Duplicados y Papelería Innecesaria

Descripción: Se encarga de verificar que todos los formularios creados por otras instituciones sean impresos en papel opaco y tengan al menos cinco sellos.

Beneficiado: Alfredo Patiño, financista de tercera línea, dueño de la imprenta que ganó la licitación… antes de que se colgara el pliego en el portal de "Compras Púbicas".

4. Observatorio Binacional de la Ética en las Reuniones de Café Institucional

Descripción: Vigila que durante los descansos con café en los ministerios se hable de temas éticos, aunque nadie sepa qué significan. Publica boletines con frases inspiradoras bajadas de Pinterest.

Beneficiada: Marianela Roldán, coach de energía femenina, madrina del perro del ministro de Cultura, no confundir con que el Ministro de Cultura sea un perro aunque de verdad lo fuese, yo no lo sé, a mí no me metan en ese lío.

5. Coordinación General de Inclusión de Especies Endémicas en la Narrativa Patriótica Escolar

Descripción: Redacta cuentos para escuelas públicas donde héroes nacionales luchan junto a iguanas, colibríes y anfibios amenazados. Aún no ha producido nada, pero ya ha viajado a tres congresos de adoctrinamiento en alguna isla de las Antillas Mayores donde se fuman habanos. Se dice que tiene maestrias, algunas  en adiestramiento de la niñez, juventud y lavado de cerebro en textos escolares. Azúca. 

Beneficiado: Tito Loor, exprofesor de guitarra del vicepresidente. Le enseñó “Hasta la Victoria Siempre” del insigne poeta Dn Eloy Alfaro quien murió en 1912 pero que en 1965, desafiando las leyes de la mortalidad, compuso este, en narco-corrido, como debe de ser.

6. Oficina de Implementación Lenta de Iniciativas que Parecen Importantes

Descripción: Se especializa en demorar proyectos de impacto inexistente para que parezcan complejos. Reuniones semanales con PowerPoint, sin decisiones ni plazos.

Beneficiada: Jenny Ávila, influencer de maquillaje patriótico. Se viralizó pintándose la cara con los colores del partido. Qué aporte!! Tremenda heroína.

7. Secretaría Técnica de Evaluación del Impacto Sonoro del Himno Nacional en Zonas Rurales

Descripción: Encargada de realizar estudios cualitativos sobre cómo afecta emocionalmente el himno a comunidades agrícolas, usando grabaciones con drones, entrevistas a gallinas y hasta a gallos de medianoche.

Beneficiado: Rodolfo Quesada, dueño del dron. Cobró como si fuera satélite y de la NASA.

8. Unidad de Asesoría Estratégica Innecesaria de la Vicepresidencia de la República



Compuesta por 200 cargos de Asesor(a) Especial de Confianza Desmedida, con el objetivo de brindar acompañamiento, respaldo, y justificación estética a las labores del segundo mandatario. Estos asesores podrán especializarse en materias tales como Geopolítica de la Seducción Institucional, Manejo de Redes Afectivas, Interpretación de Silencios Presidenciales, Análisis de Miradas Cruzadas, Gestión de Sombras en Fotografías Oficiales, Evaluación de Climas de Hostilidad en Recepciones de Embajadas, entre otros campos estrambóticos que se consideren inútiles o simplemente decorativos.

Cada asesor tendrá derecho a:

-Estadía continua en hotel de tres estrellas en la capital (con desayuno incluido);

-Vehículo oficial con chofer entrenado en maniobras evasivas frente a periodistas;

-Ocho pasajes aéreos mensuales ida y vuelta a la capital (clase económica con posibilidad de upgrade si se porta bien) en la única aerolínea estatal de su preferencia;

-Viáticos generosos;

-Y toda otra prebenda que el Vicepresidente, en uso de su discrecionalidad emocional, considere pertinente, como viajes internacionales, ropa de diseñador, joyas, caprichitos, comida gourmet en restaurante de lujo, ocupación en habitación presidencial en hotel de siete estrellas, etc.

Estos cargos podrán ser ocupados por personas con perfiles variados, incluyendo pero no limitándose a: compadres, excompañeros de colegio, ahijados sin rumbo, entenados aplicados, exnovias políticamente alineadas, mozas, amantes o cualquier ciudadano o ciudadana que haya demostrado fidelidad al proyecto de vida del Vicepresidente.

9. Nómbrase al ciudadano Peter Slim, primo del suscrito, como Presidente Supremo No Reconocido del Banco Central


Cargo de naturaleza espiritual, ornamental y estratégicamente necesario, para el cual ha presentado los documentos habilitantes requeridos, incluyendo un título universitario expedido por la renombrada Universidad Virtual “San Online de Connecticut del Sur”, acompañado de sellos en alta resolución y firma escaneada. Este cargo gozará de las siguientes prebendas: oficina con vista al parqueadero, escritorio de caoba con compartimiento secreto para escapadas discretas, asistente personal con manejo básico de la tabla del 1, guardaespaldas con sentido del humor, teléfono satelital con saldo ilimitado de la operadora del estado, viáticos sin tope ni necesidad de justificativo alguno, membresía vitalicia al club de golf del Banco del Estado, y acceso prioritario al bufé ejecutivo, incluso los viernes por la noche con trago incluido, pudiendo invitar a cuantas personas considere necesario. En caso de que la oposición, el periodismo corrupto o cualquier gordita horrosa con sed de protagonismo pongan en tela de duda este noble nombramiento, se autoriza desde ya su salida del país con destino a Miami, donde deberá cumplir con un compromiso familiar impostergable: la bendición de un jacuzzi. Yo pongo las manos en el fuego por él, porque como lo dice la canción: volveré, volveré… aunque sea por Zoom o cuando ya haya prescrito la causa por la cual se lo buscare, si fuere el caso.

10. Créase el Ministerio de la Felicidad Plena, Alegría Sostenible y Sonrisas Intermitentes



Con rango constitucional, presupuesto ilimitado y competencias difusas, su misión será garantizar que todos los ciudadanos aparenten estar felices, incluso en circunstancias adversas. Este Ministerio tendrá la facultad de medir el nivel de felicidad por decibelios de carcajada, regular el uso obligatorio del emoji sonriente en toda correspondencia oficial, y organizar festivales de optimismo con artistas reciclados. Su sede principal estará ubicada en una zona turística con vista al mar (para inspirar), y contará con subsecretarías como “Gestión de la Risa Espontánea”, “Control de la Melancolía Tóxica” y “Monitoreo de Caras Largas en Espacios Públicos”.

Todos los funcionarios del Ministerio deberán vestir su uniforme oficial de payaso de gala, con moño fosforescente, zapatos número 62 y sonrisa fija reglamentaria. Además, todas las instituciones del Estado estarán obligadas a contar con al menos un árbol, aunque sea artificial, el cual deberá ser abrazado diariamente por los funcionarios en señal de conexión espiritual, gratitud ecológica y cumplimiento con el KPI de ternura. En caso de que el árbol manifieste molestia por tanto contacto innecesario, se le concederá vacaciones pagadas en un vivero de su elección.

Para garantizar la felicidad del Ministro, y en virtud de lo estresante que resulta lidiar con tanto optimismo forzado, se le otorgará un estipendio anual de un millón de dólares, libre de impuestos, para cubrir terapias de risoterapia, retiros espirituales en Bali, y la reposición de sonrisas desgastadas por el uso excesivo.

11. Créase la Secretaría Nacional para la Promoción, Difusión, Aplicación y Reaplicación Interseccional de la Teoría de Género con Enfoque Descentralizado, Inclusivo, Multicolor y Fluido



Entidad adscrita al Ministerio del Discurso Elevado. Esta secretaría tendrá por misión garantizar que todos los organismos del Estado, desde la Presidencia hasta el Registro Civil de Anfibios Domésticos, adopten un lenguaje y enfoque que contemple las más de 178 identidades de género reconocidas (y las que se reconozcan en el futuro, conforme se sientan).

Entre sus funciones está:

-Redactar manuales de etiqueta inclusiva para ascensores públicos.

-Vigilar que los baños estatales ofrezcan opciones para todos los espectros del alma.

-Dictar talleres de deconstrucción emocional obligatoria a choferes del Estado.

-Reemplazar todos los letreros de “Hombres” y “Mujeres” por “En constante búsqueda”.

-Auditar cuentos infantiles para eliminar toda narrativa que sugiera que una princesa no puede ser herrera, dragón o licuadora si así lo siente.

El personal de esta Secretaría será seleccionado exclusivamente por su nivel de sensibilidad emocional, número de pronombres autopercibidos, y experiencia escribiendo tuits reflexivos. Cada funcionario recibirá un kit de bienvenida que incluye pañuelo no-binario, espejo para autoafirmación diaria, y un silbato para alertar sobre micromachismos flotantes.

Se autoriza un presupuesto anual de cifras tan fluidas como su enfoque, y se declara feriado nacional el Día de la Autopercepción Ilimitada.

12.Créase la figura del Gestor Estratégico de Paz Popular, Participativa, Preventiva y Permanente (GE4P)



Su misión es salvaguardar la armonía nacional mediante la presencia pasiva-agresiva en esquinas, ferias patrióticas, colas del gas y comentarios de redes sociales. Este cargo será ocupado exclusivamente por ciudadanos con un sólido historial en agitación “no violenta” y gran capacidad para gritar “¡que viva la revolución!” sin importar el contexto ni la hora.

Los GE4P estarán debidamente uniformados con chalecos reflectivos que dicen “Estoy en paz, pero armado de razones” y llevarán consigo silbatos de convivencia, pancartas enrollables con frases motivacionales del Ejecutivo, y una libreta para apuntari, “actitudes sospechosas de neoliberalismo”.

Sus funciones incluirán:

-Mediar conflictos entre vecinos mediante cantos colectivos de consignas.

-Detectar signos de descontento individual y reconducirlos hacia el entusiasmo obligatorio.

-Dar abrazos ideológicos en puntos estratégicos⅚ (previa autorización del Comité de Contacto Corporal) o uno que otro porrazo para que se vayan acostumbrando a lo que se les vendrá mas adelante.

-Documentar todo lo que huela a saboteo, sarcasmo o a pastel de carne pero sin carne.

Tendrán derecho a viáticos, dos desayunos diarios (ideológicos), acceso ilimitado a fotocopiadoras comunitarias, y un bono mensual en papel moneda coleccionable (ecuadólares).

El rol de los GE4P será vital para asegurar que todos los ciudadanos vivan en paz, o al menos que finjan lo suficiente como para que parezca que sí y en lineamiento con lo determinado por el Ministerio de la (In)Felicidad.

13. Créase la Secretaría Nacional de Armonización del Discurso Único y Propaganda Popular Ilustrada (SENADUPPI)

Ente rector y exclusivo para canalizar, aprobar, modificar, censurar, reencuadrar, suavizar, musicalizar y eventualmente inventar toda comunicación institucional, sea esta en radio, prensa, TV, redes sociales, palomas mensajeras o grafitis espontáneos.

La SENADUPPI se encargará de velar porque cada afiche de obra pública tenga el rostro del Presidente al menos tres veces: una de frente, otra en gesto pensativo, y una más abrazando simbólicamente al pueblo. Su logotipo será obligatorio hasta en los sobres de azúcar en las cafeterías estatales, y toda frase oficial deberá contener al menos una de estas palabras: “caminamos”, honestidad”, “respeto”, “transparencia” y cualquier otra lindura de esas que se dicen por decir pero que a la primera se atropellan.

El presupuesto de la Secretaría será discrecional, patriótico y proporcional al ego colectivo de sus directivos. Se prevé un gasto inicial de mas de mil millones de dólares, desglosado en honorarios profesionales, comisiones de inspiración, gastos de “creatividad subjetiva” y un ítem misterioso denominado “conceptualización transrevolucionaria”, cuyo destino es incierto.

Sus campañas más emblemáticas incluirán:

“El Gobierno eres tú, pero más bonito.”

“La libertad es peligrosa, déjala en nuestras manos.”

“Sin nosotros, tú no existirías (y lo sabes).”

El o la titular de la SENADUPPI será elegido/a mediante casting cerrado, con puntaje adicional si tiene experiencia actuando en cuñas patrióticas, leyendo teleprompters sin pestañear, o llorando al ver la bandera. El cargo incluye vehículo blindado con karaoke revolucionario, acceso ilimitado a tintes para cabello (según el color institucional), y una línea directa con el Presidente para recibir instrucciones de última hora, eslóganes místicos o poemas en rima consonante.

14. Crease la Secretaría Nacional de Proyectos Monumentales, Milenarios, Visionarios y Absolutamente Inútiles (SENAPROMIVI)



Resumen de funciones:

La SENAPROMIVI será la institución encargada de diseñar, promover y jamás concluir los más grandiosos, costosos e innecesarios proyectos de infraestructura del país. Entre sus funciones destacan: conceptualizar represas donde no hay ríos, hospitales con alas enteras que permanecerán cerradas por ¿falta de personal nacional?, aunque para las otras alas se contraten médicos foraneos de paises amigos, universidades futuristas en mitad del monte con estudiantes pero sin infraestructura ni profesores, autopistas que no conectan a ningún destino útil, y refinerías que refinan excusas en vez de petróleo. También gestionará satélites de papel maché y expropiaciones creativas de empresas funcionales, para entregarlas a patriotas sin experiencia gerencial, pero con camisetas del partido y muy pero muy duchos en hacer fiesta con plata ajena.

Objetivos estratégicos:

-Gastar un mínimo de algunos millones de dólares por idea.

-Usar palabras como “revolución”, “cambio estructural” y “soberanía tecnológica” en toda presentación.

-Asegurar que el 70% del presupuesto se vaya en consultorías y estudios que terminen archivados por inútiles, los estudios, no los que lo archivaron, bueno, ellos también.⁶5⁵²

-Otorgar los contratos de obra a empresas del primo del cuñado del exministro.

-Inaugurar maquetas con banda y cortina tricolor cada trimestre.

Prebendas:

El titular de la SENAPROMIVI tendrá a su disposición un helicóptero para sobrevolar terrenos baldíos donde se "proyectan" las obras. Su salario incluirá un bono de “visión estratégica”, pasajes internacionales para visitar obras similares que tampoco sirvieron en otros países, y derecho a una mansión estatal con jacuzzi ecológico.

15. Zubsecretaría Nacional de Optimización de Megaproyectos Innecesarios (ZUNOMIN)


Se aclara que el uso de la Z se justifica por ser una "Zubsecretaría Hinqlucybababa" 

Misión institucional: Respaldar, justificar y maquillar técnica y financieramente cualquier obra pública que haya costado 10 veces más de lo necesario, que no funcione o que simplemente no tenga sentido. Entre sus atribuciones está garantizar que jamás falte una cinta tricolor para cortar, un dron para grabar desde el aire, y un presentador entusiasta que diga que “esto cambiará la historia del país”.

Funciones resumidas:

-Emitir informes con gráficos coloridos que validen represas sin agua, escuelas sin alumnos, obras inauguradas jamás iniciadas y hospitales sin médicos locales pero con médicos de paises amigos.

-Crear narrativas que vinculen la construcción de monumentos absurdos con la soberanía, la justicia social o el “cambio de matriz productiva o energética con cocinas eólicas”.

-Organizar visitas guiadas para la prensa amiga, donde no se puede preguntar nada, pero se entrega una “mochila institucional” con galletitas, tarrina con encebollado y USBs llenos de renderizaciones.

-Sugerir nuevos nombres inspiradores para obras fracasadas, tales como “Ciudad Futuro”, “Hospital Esperanza Eterna” o “Satélite del Pueblo II (ahora sí funcionará)”.

-Coordinar con la Secretaría de Armonización de Mensajes (SAM) para que ningún ciudadano tenga tiempo de preguntarse “¿Y esto para qué sirve?”

Personal clave: Contará con un plantel de asesores especialistas en ingeniería retórica, arquitectura de la apariencia, planificación simbólica y economía de la fe.

Remuneraciones y Prebendas:

El Subsecretario General gozará de una remuneración mensual de $18,000 USD, más un bono vitalicio por “lealtad a la causa”, equivalente al 15% de toda obra mal hecha pero bien justificada.

Cada asesor principal recibirá $9,999 USD mensuales, para evitar redondeos sospechosos.

Todos los funcionarios de la ZUNOMIN tendrán derecho a:

-Vehículo de alta gama blindado, con chofer entrenado para evadir preguntas de periodistas.

-Estancia perpetua en suites de hoteles cinco estrellas durante visitas a obras inconclusas.

-Bono trimestral de “optimismo institucional” por mantenerse positivos ante auditorías.

-Viáticos internacionales para estudiar modelos de megafracaso en países hermanos.

-Fondo discrecional de maquillaje técnico-contable.

En Navidad, recibirán una canasta valorada en $2,500 USD, que incluye una réplica en miniatura de un elefante blanco firmada por el Subsecretario.

16. Créase el Ministerio de la Verdad Verdadera y la Unidad Fragmentada


Este ministerio tiene como misión principal garantizar que la información oficial sea la única verdad posible. Entre sus funciones se incluye reinterpretar los hechos según convenga al relato del momento, promover la división entre clases para proteger al pueblo de sí mismo, fomentar la desconfianza intergeneracional como acto de emancipación y diseñar campañas de odio selectivo para fortalecer la cohesión emocional del régimen. Además, vigilará redes sociales, tertulias familiares y conversaciones entre vecinos, para asegurar que el pensamiento único florezca con libertad condicionada.

Prebendas del cargo:

El Ministro de la Verdad Verdadera contará con inmunidad cuántica (no está ni culpable ni inocente hasta que se le vea), avión presidencial para recorridos internos, bono de sinceridad narrativa por cada falsedad viralizada, derecho a cancelar personas sin juicio previo, y un fondo discrecional para contratar trolls premium y bots con doctorado. Además, cada subsecretario recibirá un estipendio emocional y un busto suyo en la entrada del ministerio por cada fake news exitosa.

17. Créase el logo de La Gran República Revolucionaria de la Libertad


Patria de promesas eternas y verdades escasas, luce un escudo gigantesco sostenido por dos burócratas sonrientes que se pisan la manguera entre sí. Al centro, un árbol de papel simboliza el ecologismo de escritorio y la felicidad ciudadana manifiesta, flanqueado por una paloma que porta una orden de captura y un cóndor que vuela en círculos porque no encuentra futuro. En la parte inferior, una cinta tricolor lleva el lema nacional, con letras doradas y presupuesto millonario: “SI NO FUNCIONA, LO HACEMOS MÁS GRANDE”. Un logo que, como el país que representa, no funciona… pero deslumbra a los incautos y a los fanáticos.

Dado y firmado en el Palacio de La Gran República Revolucionaria de la Libertad, a los 24 días del mes de Mayo del año 200X?.

Publíquese, cúmplase, y sírvase el café por favor.

EL PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA GRAN REPÚBLICA REVOLUCIONARIA DE LA LIBERTAD 

(Firma ilegible, pero con estilo)

EL MINISTRO DE ABSORCIÓN DE TALENTOS POLÍTICOS

(Con firma delegada y viáticos aprobados)

Ya saben Slogan Institucional: “Si no sirve, ¡lo hacemos más grande.

REFLEXION FINAL

La reflexión seria, al final de este desfile de sarcasmo y cargos ridículos, es que el uso del aparato estatal para pagar favores políticos no es exclusivo de una sola nación. Es una práctica extendida —aunque en distintas escalas y formas— en muchos países del mundo. Desde democracias establecidas hasta regímenes autoritarios, el clientelismo, el nepotismo y el amiguismo se filtran por las rendijas del poder. Lo que diferencia a unos de otros no es tanto su existencia, sino el nivel de tolerancia social, la eficacia de los controles institucionales y la reacción ciudadana ante el abuso. Hay países donde este tipo de prácticas es investigado y castigado, y otros donde se ha naturalizado al punto de convertirse en parte del paisaje político. Lo alarmante no es que ocurra, sino que nos acostumbremos a que así sea, y que incluso lo aplaudamos, disfrazándolo de lealtad, mérito o sacrificio. Ahí es donde muere la república y nace la farsa.

FIN

Tal vez esta historia te suena a algo conocido, será? Ná, puro cuento chino, cualquier coincidencia es purutitito invento.

No olvides que podemos compartir un café en cualquier momento, tú me avisas.

Me encanta que leas mis historias y por eso te doy un sincero GRACIAS.

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