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domingo, 25 de enero de 2026

OCTUBRE DE 1987

 


Los años no han pasado en vano.

Han pasado con peso, con sentido.

Han dejado lecciones que no se aprenden en libros,

memorias que a veces duelen y otras abrigan,

huellas que no siempre son rectas,

alegrías que todavía sorprenden

y tristezas que nos enseñaron a quedarnos.

Aprendí —aprendimos— que la perfección no vive en lo perfecto,

sino en lo que resiste,

en lo que se quiebra y sigue,

en lo que acepta su forma real.

La felicidad no es resignación.

Es aceptación.

Es respeto.

Son límites elegidos, no impuestos.

Ya no somos jóvenes.

Tal vez ya no bellos según el espejo apurado del mundo.

El cuerpo guarda kilos, arrugas, historias.

El amor físico no es tan frecuente,

pero sigue siendo bonito,

porque nace de la risa, de la complicidad,

de ese lenguaje nuestro que no necesita palabras.

Porque aún nos buscamos desde el afecto

y sigo encontrando en tu abrazo un lugar donde quedarme.

Porque el amor, cuando es verdadero y compartido,

no envejece.

Necesito tu calor.

El acurrucarnos.

El silencio que no incomoda.

La paz de saber que estás ahí.

Tuvimos tres hijos preciosos,

cada uno con su propia luz, su gracia irrepetible.

Y una nieta amorosa, curiosa,

que mira el mundo como si todavía todo fuera posible

—y tal vez lo es.

Hemos caminado.

Seguimos tropezando.

Seguimos levantándonos.

Hubo errores.

Los míos, grandes, torpes, dolorosos.

Algunos imperdonables en teoría,

pero aquí estamos.

No por mérito.

Por decisión.

Seguimos andando por la vida.

Aún soñando.

Esperando llegar con salud y dignidad al tramo que falta.

Vivimos tiempos de una incertidumbre que no conocimos antes,

y aun así son maravillosos.

Disfrutamos —tal vez sin saberlo—

de una tecnología que acerca cuando se usa con alma,

que no reemplaza el abrazo ni la mirada.

No hay tiempos malos.

No hay un pasado mejor.

Cada época trae su propio sabor,

su color,

sus sombras necesarias.

Si todos los días fueran soleados,

no sabríamos mirar el cielo de noche.

Las sombras también iluminan.

Estamos por cumplir en este 2026:

Saskya, 35.

Yara, 33.

José Carlos, 29.

Yo, 67.

Tú, 63.

Agustina, 7.

No hay vida perfecta.

Hay vida vivida.

Estoy agradecido.

Por mis padres, Alfonso y Fanny.

Por mis suegros, Marco y doña Elda.

Por mis cuñados: Luis, Rosa, Marco y Abelito.

Por mis hermanos, en el orden del corazón y del tiempo:

Félix (+)

Montse,

Carlos Emilio,

Ana María,

Blanca Sabina,

Fátima Eugenia.

He vivido lo suficiente para pasar del teléfono de ruleta

al celular que promete más de lo que una vida alcanza.

Y en el camino,

los amigos, la familia extendida que la vida puso sin pedir permiso.

Pero sobre todo,

agradecido por los días compartidos contigo.

Por habernos casado en octubre de 1987

sin saber exactamente qué venía,

pero sabiendo que queríamos caminar juntos.

No escribo esto para nadie más.

No es lección.

No es consigna.

Es mi manera de decir:

aquí estoy.

aquí estamos.

Y eso, para mí, ya es mucho.


Y si mañana el cuerpo duele un poco más,

si la memoria a veces se distrae,

si el mundo corre a una velocidad que ya no queremos alcanzar,

no pasa nada.

No tenemos que llegar primeros.

Solo llegar juntos.

He aprendido que amar no es prometer eternidades grandilocuentes,

sino elegir quedarse

cuando ya se conoce el mapa completo:

las curvas, los baches,

los errores repetidos

y también las pequeñas victorias silenciosas.

Amarte hoy no se parece a amarte en 1987.

Es distinto.

Más hondo.

Menos urgente y más necesario.

Es mirarte y saber

que no necesito demostrar nada,

que no tengo que impresionar,

que puedo ser yo,

con todo lo que soy

y con todo lo que no logré ser.

Hay días simples:

un café, una conversación corta,

el cansancio compartido.

Y hay días grandes:

los hijos, la nieta,

las noticias que alegran,

las que asustan.

En todos, estás.

No sé cuánto camino queda.

Nadie lo sabe.

Pero sé cómo quiero recorrerlo:

con dignidad,

con humor cuando se pueda,

con ternura cuando haga falta,

con tu mano cerca.

Si algo deseo es esto:

que cuando miremos atrás,

no veamos una vida perfecta,

sino una vida honesta,

vivida sin huir,

sin fingir,

sin rendirnos del todo.

Eso es lo que somos.

Eso es lo que agradezco.

Y no,

no terminó.

Mientras haya respiración,

memoria,

y ganas de decir gracias,

el texto sigue escribiéndose.


No escribo esto para dar una lección.

Tal vez ni siquiera para dejar un mensaje.

Lo escribo ahora,

porque aún tengo palabras

y porque aún puedo pronunciarlas.

No quiero que llegue el día

en que lo importante se quede adentro

por falta de voz

o por haberlo postergado demasiado.

Si algo hay aquí, quizá sea apenas una invitación sencilla:

a vivir,

a decir a tiempo,

a no dar por sentado lo que tomó años construir.

Con Aurelia no levantamos una casa perfecta.

Levantamos algo más frágil y más valioso:

un hogar.

Hecho de días comunes,

de errores perdonados,

de risas que volvieron después del silencio,

de permanecer.

Eso ha sido bonito.

Y decirlo hoy

también lo es.


lunes, 18 de agosto de 2025

LA FE DE LA MUJER CANANEA

 


JESUS, LA MUJER Y JOSÉ (WEN SI YUAN)

Camino por los senderos polvorientos de Galilea. La multitud se abre ante mí como un río lento. El sol quema mi nuca, y la tierra seca cruje bajo mis pies, como un eco áspero que acompaña mi súplica, recordándome que incluso la tierra comparte la resistencia del cielo.  Allí está Jesús, rodeado de gente, y a sus pies, arrodillada, una mujer extranjera,  suplica por su hija atormentada. Escucho cómo Él responde:
“No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perrillos”.

Mi corazón se acelera, siento un nudo en la garganta, y no puedo quedarme callado. Doy un paso adelante, mi túnica rozando la arena, y hablo:
—Maestro, ¿cómo puedes hablar así a alguien que sufre? ¿No conoces su dolor? ¿No tienes compasión?

Jesús me mira. Sus ojos, profundos y serenos, parecen leer cada pensamiento que intento ocultar. Su voz, calmada y firme, me responde:
—José, mi camino comenzó con los hijos de Israel. Mi misión tiene un límite inicial.

Frunzo el ceño, mis manos tensas, y replico con firmeza:
—Jesús, pero si tu poder y tu sabiduría son infinitos, ¿por qué excluirla? ¿Por qué la rigidez cuando la misericordia podría ser infinita?

La mujer escucha y, con humildad y astucia, se vuelve hacia Jesús:
—Señor, incluso los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.

El aire se vuelve denso. Siento cómo cada respiración es contenida por la multitud. Escucho el crujir de la arena bajo los pies de los presentes y observo a Jesús. Sus párpados se entrecierran; un gesto leve cruza su rostro. La fe activa de la mujer lo ha mostrado algo que él aún no había considerado.

—Oh mujer —dice finalmente, con voz tranquila pero respetuosa—, grande es tu fe; hágase contigo como quieres.

Un estremecimiento recorre mi pecho mientras la mujer se aleja con su hija liberada. Me acerco, respirando con fuerza, y hablo de nuevo:
—Nuevamente me dirijo a El diciéndole: Maestro, ¿tu dureza inicial no era crueldad, sino prueba? ¿Un modo de enseñar que la fe activa puede transformar la rigidez de la autoridad?

Él asiente apenas. Y mientras camino junto a Él, mis pasos levantan pequeñas nubes de polvo, pienso: No me enfrento a un dios distante e inflexible, sino a un hombre sabio, un profeta, con misión y límites culturales. Y aun así, la gracia se abre a quienes persisten con humildad y audacia.

Mi mente no deja de cuestionar: ¿Cuántas veces he sentido un “no” como injusto, como cruel? ¿Cuántas veces la autoridad humana o divina parece cerrada? Pero tal vez la verdadera prueba está en la fe activa, en no aceptar la primera negativa, en insistir con humildad y creatividad.

Siento el sol en mi espalda, el aroma del polvo y la hierba seca. Reflexiono: Cada límite que la vida me presenta puede ser transformado por la audacia y la perseverancia. Muchas veces no enfrentamos un ser omnipotente, sino humanos sabios, con autoridad parcial. Y aun así, la misericordia puede alcanzarnos, si insistimos, si creemos.

Jesús se detiene junto a mí. Sus ojos me miran con ternura y comprensión. Su voz, suave y serena, llega a lo más profundo de mi ser:
—Me alegro, José, de que hayas entendido. La verdad no es un camino fácil, ni un día claro y diáfano. No todos la alcanzan, pero está ahí, para quien quiera tenerla.

Siento un nudo en la garganta, y sin pensarlo, Jesús me abraza. Sus brazos envuelven mis hombros con firmeza y calor. No hay palabras, solo la sensación de comprensión absoluta. Lágrimas recorren mis mejillas, mezclándose con el polvo de la tierra y con la luz tibia del sol que cae sobre nosotros.

Todo parece detenerse. La tensión, la duda, la pregunta sobre la justicia y la misericordia se disuelven en un silencio cargado de significado. Cada respiración compartida es un lazo invisible que conecta sabiduría, fe y humanidad.

Jesús me suelta lentamente, pero su mirada sigue sosteniéndome. Un último gesto, una sonrisa apenas perceptible, y sé que este encuentro permanecerá conmigo siempre. Camino unos pasos adelante, yo, José Fun Sang, Wen Si Yuan, con el corazón abierto, con la certeza de que la verdad existe, aunque no siempre sea clara, y con la humildad de quien ha visto que la perseverancia, la fe y la audacia pueden abrir caminos donde antes había límites.

El sol de Galilea cae a mi alrededor, tibio y dorado, y siento que llevo conmigo no solo la enseñanza de la mujer cananea, sino la comprensión de que la vida misma es un diálogo constante con la verdad, la misericordia y la propia fe.

FIN


domingo, 10 de agosto de 2025

La travesía de Saskya hacia sus sueños

 Basado en una historia real


Carrera dura, mijita, pero persigue tus sueños

Cuando Saskya terminó el bachillerato en Ecuador, me dijo que quería estudiar arte. "¿Arte?" pensé. "Mi hija se va a morir de hambre". Imaginaba a los artistas que pasan su vida sin vender un solo cuadro. Pero, en lugar de desalentarla, le dije: "Carrera dura, mijita, pero ¿sabes qué? Persigue tus sueños, es la única manera, no hay otra".

Desde muy joven, Saskya sintió una pasión ardiente por el arte. Estudiaba en el Instituto de Artes del Ecuador (ITAE) en Guayaquil, pero su sueño era llevar su talento más allá de las fronteras. Sabía que estudiar en el extranjero era costoso, y aunque nuestra familia carecía de los recursos necesarios, ella no se dejó vencer por la adversidad. Con una determinación inquebrantable, se dedicó a buscar becas y oportunidades, enviando portafolios y cartas de motivación a distintas universidades.

El destino quiso que asistiera a una feria universitaria en Quito, donde presentó su portafolio a una embajadora de la School of the Art Institute of Chicago (SAIC). Esta mujer se interesó en su trabajo y, aunque tenía que continuar su recorrido por Sudamérica, mantuvo el contacto con Saskya. Lo que parecía solo una posibilidad remota se convirtió en una oportunidad real: la SAIC decidió aceptarla, a pesar de que raramente admitían estudiantes con estudios previos en otras instituciones.

La puerta entreabierta y el desafío de los dólares

El sueño de estudiar en una de las mejores escuelas de arte del mundo estaba al alcance de su mano, pero con él vino un enorme desafío: la matrícula ascendía a una cantidad en dólares, para mí  impagable. El monto era impensable para nuestra familia, pero Saskya no se dejó amedrentar. Con perseverancia y fe, aplicó a una beca de excelencia ofrecida por el Estado ecuatoriano y, tras un arduo proceso, logró obtenerla. La beca cubría prácticamente todo, pero todavía necesitaba recursos para su viaje y sus primeros días en Chicago, hasta que el dinero de la beca se hiciera efectivo.

Una vez más, el destino jugó a su favor. Un día, recibí una llamada inesperada de un familiar interesado en comprar un departamento en Salinas. Gracias a mi trabajo en el sector inmobiliario, logré concretar la venta y obtuve una comisión, justo lo necesario para que Saskya pudiera viajar.

Cuando el universo conspira a favor de los valientes

Los obstáculos no terminaban ahí. Para poder viajar, necesitaba su visa de estudiante, pero el tiempo jugaba en su contra. Por fortuna, el consulado agilizó el proceso y le concedió la visa con rapidez, ayudándola a evitar retrasos que podían costarle su ingreso a la universidad. Sin embargo, otro problema apareció: en enero de 2014, Estados Unidos atravesaba una de las peores tormentas invernales en años, con miles de vuelos cancelados.

El día de su viaje, contra todo pronóstico, el cielo se despejó y su vuelo pudo partir sin inconvenientes. Como si el destino le enviara una señal de que iba por buen camino, en El Salvador la aerolínea la ascendió inesperadamente a primera clase.

La cara oculta del sueño americano

Desde fuera, la historia podría parecer un cuento de hadas, pero la realidad fue muy distinta. La vida en Chicago no fue fácil. Saskya, a pesar de estar en una de las mejores universidades de arte, tuvo que aprender a sobrevivir con lo mínimo. Había días en que se privaba de comer para ahorrar dinero, y muchas noches en las que las lágrimas caían en silencio, sin contárselo a nadie para no preocuparnos.

Sus compañeros de clase, en su mayoría hijos de familias adineradas de Asia y otras partes del mundo, solo tenían que sacar su tarjeta de crédito para resolver cualquier problema. Ella, en cambio, era "la única hija de asiático chiro", como solía decir con humor. Pero en lugar de envidiar, enfocó su energía en demostrar que su talento y esfuerzo valían tanto como cualquier fortuna.

Rebeca, un ángel en Chicago

El destino no solo puso dificultades en su camino, sino también personas extraordinarias. Al llegar a Chicago, una ecuatoriana llamada Rebeca (taxista) la esperaba. Desde el primer momento, Rebeca se convirtió en su protectora y amiga. Curiosamente, la primera vez que la llevó en taxi fue la única vez que le cobró. Desde entonces, la transportaba a la universidad, la invitaba a comer, la llevaba a su templo y la ayudaba en todo lo que podía. Cuando visitamos Chicago, Rebeca también estuvo allí, llevándonos a recorrer la ciudad, los centros comerciales y asegurándose de que no nos faltara nada. Fue un ángel en el camino de Saskya, recordándole que, aunque lejos de casa, nunca estaba sola.

¿Coincidencia, suerte o destino?

Si Saskya no hubiera asistido a esa feria en Quito, si no se hubiera topado con la embajadora de la SAIC, si yo no hubiera recibido esa llamada sobre el departamento en Salinas, si el consulado no le hubiera agilizado la visa, si el cielo no se hubiera despejado ese día...  Si no hubiese estado Rebeca para apoyarla, qué habría pasado

Rebeca es Chicago, Chicago es Rebeca, eso está marcado, eso nunca se olvida.

Quizás fue el destino, la suerte o una simple cadena de casualidades. Pero lo que es indudable es que la verdadera clave estuvo en su determinación. Ella nunca dejó de buscar caminos, nunca dejó de intentarlo.

Palabras clave para recordar:

Esta historia está tejida con hilos de sueños, determinación y perseverancia, donde el talento y el esfuerzo se enfrentan a la adversidad. Cada paso cuenta, y el apoyo, el destino y la superación muestran que los desafíos se pueden vencer. La resiliencia, la motivación y la fe son los faros que guían a quienes no dejan de intentar, recordándonos que alcanzar lo que anhelamos siempre vale la pena.


FIN


domingo, 20 de julio de 2025

Inseguridades a la carta: el lucrativo negocio de hacernos sentir insuficientes

Introducción

Vivimos rodeados de mensajes que nos invitan a cambiar, mejorar, corregir. Desde la publicidad hasta las redes sociales, parece que siempre hay algo en nosotros que necesita arreglarse. Pero ¿y si te dijera que muchas de esas “necesidades” fueron sembradas a propósito? Que detrás de cada inseguridad hay una industria dispuesta a lucrar con tu duda. En este artículo quiero invitarte a mirar de frente esa maquinaria que transforma la insatisfacción personal en un negocio multimillonario.

La raíz de la inseguridad: ¿nacemos con ella o nos la siembran?

La inseguridad es parte de la experiencia humana, pero no nace sola. Aunque todos enfrentamos dudas internas, gran parte de nuestras inseguridades se alimentan desde fuera: en casa, en la escuela, en los medios. Desde niños se nos compara, se nos señala lo que “falta”, lo que “sobra”, lo que “debería ser”.

> “Ningún niño nace odiándose a sí mismo. Eso se aprende.” – Brené Brown

Publicidad emocional: vendiéndonos carencias disfrazadas de soluciones

Las marcas ya no venden productos; venden emociones. No te ofrecen una crema, sino juventud. No te venden un coche, sino estatus. A través de la publicidad emocional, nos recuerdan nuestras carencias y nos presentan su producto como la salida.

 “La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar cosas que no necesitamos.” – El club de la pelea

El cuerpo perfecto, la vida perfecta, el éxito perfecto: el espejismo aspiracional

Vivimos rodeados de modelos que parecen tenerlo todo. Es una narrativa cuidadosamente construida para hacernos sentir que debemos alcanzar ese ideal —y para lograrlo, hay que consumir.

> “Compararse con los demás es robarse a uno mismo la alegría.” – Theodore Roosevelt

Industria de la belleza, moda y fitness: promesas que cuestan millones

Estos sectores han perfeccionado el arte de vender inseguridad. El mensaje es claro: no estás bien como estás. Y muchas veces, quienes más invierten en estas industrias no lo hacen por vanidad, sino por miedo a no ser aceptados.

> “Nos convencen de que algo está roto en nosotros, para vendernos la cura.” – Naomi Wolf

Tecnología y redes sociales: el espejo que deforma nuestra autoestima

Las redes sociales han amplificado todo. La comparación ya no es solo con los cercanos, sino con millones de personas cuidadosamente editadas y filtradas. La vida ajena parece siempre mejor, y la nuestra, siempre insuficiente.

> “No compares tu tras cámaras con el montaje final de los demás.” – Steven Furtick

El ciclo del consumo: comprar para llenar vacíos que no se llenan

La industria sabe que la inseguridad no se cura con una compra, sino que se alivia momentáneamente. Y eso garantiza un consumidor constante.

> “El consumismo es el opio moderno: alivia el malestar sin curarlo.” – Anónimo

Romper el hechizo: conciencia, autoestima y consumo responsable

Salir de este juego no es fácil, pero sí posible. Todo empieza con la conciencia: identificar cuándo un deseo es auténtico y cuándo es inducido. Fortalecer nuestra autoestima no con productos, sino con vínculos, conocimiento y autocuidado real.

> “Tú no eres una gota en el océano. Eres el océano en una gota.” – Rumi

Conclusión: el poder de mirarnos con otros ojos

Nos han enseñado a vernos con los ojos de la escasez, del “no soy suficiente”. Pero cada vez que decidimos consumir desde la conciencia y no desde la carencia, recuperamos un poco de nuestra libertad.

> “Cuando dejamos de buscar aprobación afuera, empezamos a encontrar paz por dentro.” – Anónimo

Si dejamos de medirnos con reglas impuestas y comenzamos a construir nuestra propia idea de bienestar, seremos consumidores más libres… y personas más íntegras.

¿Y tú?

¿Alguna vez compraste algo pensando que te haría sentir mejor contigo mismo? ¿Lo logró? Te leo en los comentarios. Compartamos experiencias y aprendamos a vernos con otros ojos.

FIN

José Fun Sang

Wen Si Yuan

聞思源


domingo, 1 de junio de 2025

🎉 Día del Niño (versión retro)

Cuando la infancia venía con chancleta incluida

Hoy celebramos el Día del Niño…

Pero no cualquier niño.

¡Celebramos al niño de antes!

Ese que sobrevivió a las amenazas con nombre propio: Chancleta, Cinturón, Mirada Amenazante,  Fuete… y su primo lejano, “¡Te espero en la casa!”

¿Tú tenías derechos? ¡Claro!

Derecho a tender tu cama sin que nadie te lo pidiera (porque la mirada de mamá dictatorial y enérgica ya era una orden).

Derecho a comer lo que había, y si no te gustaba: “¡Pues no comas! o te sirvo el doble”

Derecho a jugar… solo después de haber hecho la tarea, lavado el plato, y recogido hasta la última ficha del rompecabezas.

Métodos de crianza que forjaban carácter

1. La Chancleta Voladora™


No importaba qué tan rápido corrieras. Te encontraba. Era WiFi antes del WiFi.

2. El Cinturón Negro Grueso, Amenazante

Se deslizaba del pantalón del padre con un sonido que silenciaba el alma. Solo con verlo, uno cambiaba de actitud.

3. El Fuete Motivacional

De confección tosca, amarillento y con alma de cuero. No era un arma, era un corrector ortopédico de valores.

4. La mirada dulce de las mamás


No necesita explicación.

Pero éramos felices

Jugábamos con barro, sin casco, sin psicólogo al lado.

Nos sabíamos el Padre Nuestro y el código secreto de las cejas fruncidas de mamá.

Aprendimos valores básicos:

•Respeta

•Saluda

•Agradece

•Ayuda

•Báñate

•No hables con la boca llena

Una reflexión con humor… y sin traumas

¿Nos dolieron las nalgas? Sí, quedaban rojitas y marcadas.

¿Nos traumaron? No.

Porque cuando se aplicaban con mesura, con cariño (y con buena puntería), estos métodos no sembraban miedo, sino respeto.

Hoy lo recordamos entre risas, como parte de una infancia que, entre chancletas y sermones, también nos enseñó a ser responsables, solidarios y agradecidos.

¡Feliz Día del Niño!

A los de ahora...

y a los que fuimos antes,

con cicatrices invisibles

y recuerdos imborrables

de látigo de cuero o fuete, cinturón, chancletazos y mucho pero mucho amor.

FINALIN



miércoles, 21 de mayo de 2025

El banco de cemento

Donde los sueños se cruzaron y la amistad echó raíces


Éramos tantos, y tan distintos

circa 1982

Cada uno llegó con su maleta invisible, llena de sueños, ilusiones, temores. Algunos ya se conocían, traían risas compartidas de antes; pero la mayoría no. Nos unió el azar —o tal vez el destino— en ese banco de cemento frente a la facultad.

Allí, sin darnos cuenta, comenzó algo que el tiempo no ha podido borrar.

Nos reuníamos mañana, tarde o noche, antes o después de clases. No había horarios, ni reglas. Solo la certeza de que alguien estaría ahí, esperando o necesitando compañía. Cada quien con su historia, con su mundo a cuestas, pero con ganas de compartirlo.

Lo que nació en ese banco

Fue más que un sitio para descansar. Ese banco fue refugio, confidente, escenario de nuestras primeras luchas adultas. Se forjaron amistades, nacieron amores, se confesaron secretos. Algunos nos graduamos, otros no. Nos fuimos yendo en distintas fechas, en diferentes direcciones, pero con algo en común: nadie salió igual de como llegó.

Entramos siendo jóvenes, aunque también hubo quienes ya venían con años y batallas vividas. A pesar de eso —o quizás por eso—, la amistad se tejió con hilos fuertes, invisibles, eternos.

GUAYAQUIL

En casa de Elenita


De izquierda a derecha, Narcisa Rodriguez, Katy,  Janina Corral, Elenita, Raúl Moreano, Aure, yo, Roque Farías

SALINAS

Depa de Chabela

agosto 24, 2024



De izquierda a derecha, Guillermo, Elenita, yo junto a mi esposa Aure, Chabela (anfitriona) y Lilia (Colorina)

En la Chocolatera

De izquierda a derecha, Katy, Elenita, Chabela, yo, Aracely, Aure y Lilia.

En el depa de Elenita

20 de noviembre, 2022


De izq a der, Chabela, Aracely, Guillermo, Elenita, Aure, Katy, la coma Lourdes y mi compa Teodoro

Cena en casa de Guillermo

20 de octubre del 2024

De izquierda a derecha: Chabela, Katy, Elenita, Aracely, Guillermo, Lilia, Aure (mi esposa) y yo.

Quién lo diría… hoy ya pasamos los  sesenta. Y seguimos aquí.

Conversaciones que nos salvan

Hablamos de todo: de las alegrías y los dolores, de los hijos y los nietos, de los amores que nos marcaron, de los sueños que cumplimos y de los que dejamos atrás. A veces reímos como en los viejos tiempos, a veces solo nos miramos y entendemos todo sin palabras.

Porque después de la familia, lo que verdaderamente abriga el alma es la amistad sincera.

Esa que no necesita filtros, ni disfraces.

La que no exige, solo está.

La que es limpia, solidaria, clara como el agua, diáfana como el cielo de una mañana sin nubes y cristalina como el agua.

El banco sigue ahí… en nosotros

No sé si ese banco de cemento aún existe. Quizás ya lo reemplazaron, o el tiempo lo cubrió de musgo y silencio.

Pero en nosotros sigue intacto.

Cada vez que nos miramos, que nos abrazamos, ese banco revive. Porque allí empezó esta historia que el tiempo no ha logrado borrar.

Y aunque la vida nos haya puesto canas y arrugas, seguimos celebrando lo mismo:

la dicha de habernos encontrado,

la alegría de seguir caminando juntos,

después de tanto.

Si quieres escuchar la canción, haz CLIC en este enlace  EL BANCO DE CEMENTO y vuelve a hacer CLIC en el video, se demora un poquito, pero ten paciencia, gracias. Si no pudiste escucharlo, me escribes y te envio el enlace.

Reflexión

"Pa’luego es tarde. El ahora es todo. Mañana… quién sabe si estaré. Por eso, hoy que puedo, te digo que te quiero. Hoy que puedo, te doy un gran abrazo, compartimos un café, nos alegramos de vernos, nos reímos como siempre. Porque después de 43 años, lo más valioso que seguimos llevando con nosotros son las memorias, los recuerdos que construimos juntos."

FIN

NOTA ACLARATORIA

Tal vez mañana el Alzheimer borre de mi memoria nombres, lugares y fechas. Por eso, cada fotografía lleva su respectiva explicación. No quiero que los recuerdos se pierdan en el olvido. Quiero que hablen por mí cuando ya no pueda hacerlo.















sábado, 22 de marzo de 2025

ROOM 502




Un preámbulo obligado

Algunas de las historias que cuento surgen de la invitación que hago a mis lectores, solicitando su colaboración con temas, anécdotas, etc. Así nació esta historia.

Primero, debo aclarar que está inspirada en hechos reales, basados en lo que mi amigo me contó. Segundo, por ética, no revelaré su identidad ni la de la mujer involucrada. Solo sé que él le lleva algunos años, está casado y que ella es una mujer preparada, inteligente, honesta y leal. Se conocieron en el ámbito profesional.

El inicio de una conexión inesperada

Como si se tratara de una canción de Vicentico:

"¿Hace falta que te diga

que me muero por tener algo contigo?

¿Es que no te has dado cuenta

de lo mucho que me cuesta ser tu amigo?"

No hubo flores, ni llamadas, ni miradas sostenidas. Solo un día, mi amigo se decidió. Sin más preámbulos, la invitó al hotel donde se alojaba y recibió un "sí" por respuesta.

Ella acudió. Supongo que cuando una mujer acepta una invitación así, sabe lo que le espera y que  no será para una ronda de cachos, una partida de 40, etc., sino que en el mejor de los casos, ha de implicar jugar al teto.

La primera cita: cuando no pasó nada

Tuvieron dos encuentros. Pero en el primero, no pasó nada.

Él me contó que en aquella ocasión estuvieron a punto, pero ella se disculpó: "Hoy no puedo, después lo haremos". Había recibido la visita de Andrés, como muchas llaman a su período.

No todas las mujeres disfrutan del sexo en esos días. Dicen que algunas sí. A mí no me consta, solo lo escuché por ahí y eso fué lo que mi amigo me contó y debo de creerle.

El beso que lo cambió todo

Cuando finalmente ella acudió al hotel, el momento no comenzó con la urgencia del deseo. Hablaron, rieron. Pero la atracción flotaba en el aire.

Mi amigo, nervioso, levantó un mechón rebelde de su cabello. Ella no se apartó. Su mano temblorosa acarició su rostro. Suspiró. Entonces él tomó su cara entre sus manos y la besó suavemente. Otro suspiro.

El beso se volvió profundo. Sus lenguas se buscaron, se devoraron. La ropa comenzó a estorbar. Ella alzó los brazos para dejarse despojar de la blusa. Luego el sostén. Los senos firmes, erguidos, la juventud manifiesta. Él los besó y ella suspiró.

Su respiración se entrecortaba mientras él descendía lentamente por su cuerpo. Ella vestía jeans ajustados. Él desabrochó el botón, bajó el cierre. Apareció una prenda pequeña, roja, una tanguita que apenas ocultaba lo que contenía. Poco a poco, la tanga se deslizó hasta quedar en el suelo.

La entrega absoluta

Y entonces, ya no hubo barreras. Ella se abrió a él, se dejó descubrir, explorar. Él la saboreó con la avidez de quien se embriaga de un licor exquisito.

El juego de la pasión se tornó equilibrado. Él pidió y ella dio, con la misma entrega con la que había recibido. La Ley del Talión, pero aplicada al placer.

El clímax llegó inevitablemente. Sus cuerpos se estremecieron al unísono, fundiéndose en un solo latido.

El tiempo, ese cómplice tramposo

Ambos deseaban que el momento no terminara. Afuera, el mundo seguía su curso, pero en ese cuarto de hotel, el tiempo se detuvo.


Ella se colocó sobre él y comenzó a cabalgar con la energía de la pasión desbordada. Mientras lo hacía, casi podía escucharse la voz de Roberto Carlos:

"Cabalgaré toda la noche

por una senda colorida.

Mis besos te daré en derroche

de una manera algo atrevida."

Después, cambiaron de posición. Ella se apoyó sobre sus brazos, elevó su cadera y lo invitó con la mirada. Él la tomó de los hombros, del cabello, la hizo suya de nuevo. Las nalgadas no despertaban quejidos, sino gemidos de placer. Hasta que, finalmente, no pudieron más y se derrumbaron, agotados, satisfechos.

"Cuando el deseo no admite pausas"


En la penumbra cálida de la habitación, el aire denso de deseo los envolvía. Ella, entregada, con la mirada encendida y los labios entreabiertos, lo incitaba con un susurro que era más una súplica ardiente que palabrNo había dudas en su cuerpo, solo la certeza de que lo quería todo, otra vez, sin pausas ni reservas.

Él no necesitó más. La intensidad en sus ojos, el roce de su piel que temblaba bajo sus manos, el aliento entrecortado que se fundía con el suyo… todo lo empujaba al borde del control. Sus cuerpos se encontraron en un choque que fue hambre y necesidad pura, una danza de piel sobre piel, de presión, de entrega.

Ella lo envolvía, lo atrapaba, lo guiaba sin palabras, con el ritmo de sus caderas y la urgencia de sus manos. Cada movimiento era una invitación al vértigo, al peligro delicioso de perderse en el otro sin frenos. Él respondió con la fiereza de quien ha sido llamado a reclamar su lugar, devorándola en un vaivén que era furia y placer, un golpe de pasión que los arrastraba como una tormenta, como una carrera sin final.

La respiración se convirtió en jadeos entrecortados, el sudor perlaba sus cuerpos, la tensión crecía como una ola imparable. Cada embestida la hacía arquearse, atraparlo más dentro de ella, aferrarse como si pudiera fundirse en él, como si quisiera que ese instante nunca terminara.

Y cuando el clímax los alcanzó, no fue un susurro, sino un grito contenido, un temblor compartido que los dejó sin aliento, suspendidos en el delirio. Entonces, el silencio los abrazó, roto solo por el latido feroz de sus corazones aún sincronizados.

No hubo promesas ni palabras después. Solo la certeza de haber sido, por un instante, uno solo.

Las palabras que quedaron grabadas

Hay frases que se olvidan. Y hay frases que quedan marcadas en la memoria.

"Sabes besar. Besas rico."

"Me cogiste en el momento preciso."

Cuando él le preguntó si lo había disfrutado, ella respondió con otra pregunta:

"¿No fue obvio?"

Y en ese instante, él sintió que había tocado el cielo.

El baño compartido

Antes de partir, compartieron la ducha.

Él la enjabonó, recorriendo con libertad su cuerpo. Ella suspiraba, gimiendo bajito, deseando alargar el momento. Luego fue su turno. Lo enjabonó lentamente, le besó su miembro, lo miró a los ojos y, con una picardía infinita, dejó su tortura a medias.

Él recordó otra canción de Roberto Carlos:

"Ser el jabón que te enjabona,

el baño que te baña."

El adiós y la indiferencia


El tiempo había llegado a su fin. Ella debía volver. Su casa, su familia la esperaba.

Al día siguiente, cuando se vieron, ella se comportó como si nada hubiera pasado.

Él, en cambio, sintió la letra de una canción de Marc Anthony resonando en su mente:

"No me conoces, y hace tres noches que dormiste entre mis brazos.

Ya no recuerdas las tantas cosas que conmigo hiciste tú..."

Pero ella sí lo recordaba. Solo que decidió olvidarlo.

El olvido de ella, el recuerdo de él



por fa haz clic

Fue solo un instante, pero lo atrapó para siempre.

Aquel día, la ciudad parecía suspendida en una quietud engañosa, como si el tiempo se hubiera replegado para concederles un momento fuera de toda lógica.

Él, con la vida escrita en la piel y los años pesando en la mirada, la vio reír con la despreocupación de quienes aún no han acumulado cicatrices. Y, sin pensarlo demasiado, se atrevió a perderse en su juventud.

El encuentro fue breve, intenso, como un relámpago que ilumina la noche solo para dejarla más oscura después.

No hubo promesas, ni nombres grabados en la arena. Solo piel contra piel, susurros que no necesitaban traducción. La fugaz ilusión de que dos caminos podían cruzarse sin consecuencias.

Ella, ella ya me olvidó, yo, yo no puedo olvidarla.


REFLEXION

"En la vida, hay amores que nunca pueden olvidarse,

imborrables momentos que siempre guarda el corazón."

"Hay encuentros que no están destinados a durar, pero que nos marcan para siempre. Son como estrellas fugaces: brillan con intensidad, iluminan nuestro camino y, aunque desaparecen rápidamente, su luz permanece en nuestro corazón. 

Este relato es un homenaje a esos instantes efímeros que, aunque no se repitan, nos recuerdan que el amor, en todas sus formas, es capaz de transformarnos y dejarnos un legado de belleza y nostalgia. Como dice la canción, "todo tiene su final, nada dura para siempre", pero hay finales que valen la pena vivir, porque nos regalan la certeza de que, en algún momento, fuimos capaces de tocar el cielo."

Así termina este relato. Para ella, tal vez solo fue un episodio pasajero. Para él, un recuerdo imborrable.

FIN

Si puedes, comparte esta preocupación con tus amigos o amigas, alguien de seguro se verá reflejado o reflejada en esta historia.

Recuerda que hay lecciones importantes detrás de cada historia y esta es una de esas, bonitas.

Si tienes algún comentario, por favor escríbelo HACIENDO  CLIC  en  Publicar un comentario,  más abajo. Sabes, me encanta que leas mis historias y por eso te lo agradezco, MUCHISIMAS GRACIAS.

INVITACION

¡Te invito a sumergirte en este viaje de historias!

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Gracias a la gran acogida de los lectores, este blog ya cuenta con más de 100 relatos, y a partir de este año, publicamos una nueva historia cada semana.

Cada texto es una ventana a emociones, recuerdos y reflexiones que no te puedes perder. ¡Empieza desde el principio y acompáñanos en esta aventura!





lunes, 10 de marzo de 2025

DILUVIO MANABA, QUE SE ACABE EL MANI, PERO NO LA SAL PRIETA

Aviso de Respeto y Contexto

Esta historia está escrita con un tono humorístico y sarcástico, inspirado en la rica cultura manabita y su inconfundible manera de ver la vida. No pretende, en ningún caso, cuestionar ni cambiar las creencias religiosas de nadie. Comprendo y respeto profundamente la fe de cada persona, así como su derecho a interpretar los relatos sagrados de acuerdo con sus convicciones. Si bien el texto juega con elementos bíblicos desde una perspectiva cultural y gastronómica, lo hace con el ánimo de celebrar el ingenio y el espíritu de quienes encuentran en el humor una forma de enfrentar la vida.

Repasemos la historia.

LEYENDAS DEL DILUVIO ANTERIORES A LAS DE NOE

Antes de adentrarnos en el tema, aquí tienes un resumen breve de las leyendas, con fechas aproximadas:

  1. Epopeya de Gilgamesh (circa 2100 a.C.): Utnapishtim es advertido de un diluvio por el dios Ea, construye una barca para salvar a su familia y animales, y sobrevive al desastre.

  2. Mitología hindú (Satapatha Brahmana, circa 1500 a.C.): El rey Manu, avisado por el dios Vishnu en forma de pez, construye una embarcación para sobrevivir a un diluvio y salvar especies y sabios.

  3. Mitología griega (circa 800 a.C.): Deucalión y Pirra sobreviven a un diluvio enviado por Zeus, repoblando la tierra al lanzar piedras que se transforman en seres humanos.

  4. Mitología nórdica (circa 1000 a.C.): El diluvio forma parte del Ragnarök, la destrucción del mundo, tras la cual se inicia una nueva era.

Todas estas leyendas cuentan con un diluvio que destruye la humanidad, pero unas pocas personas se salvan para repoblar la tierra.

VEAMOS LAS PRUEBAS CIENTIFICAS

No hay evidencia arqueológica de un barco como el de Noé o Utnapishtim. Algunas expediciones han afirmado encontrar restos en el Monte Ararat, pero ninguna ha sido verificada científicamente. Además, la idea de que un solo barco pudiera contener todas las especies de animales es biológicamente inviable.

Desde  perspectiva científica, la historia del Arca de Noé es imposible tal como se cuenta. Sin embargo, como mito, transmite enseñanzas sobre la fe, la obediencia y el renacimiento después de la catástrofe. Es probable que su origen esté basado en antiguas inundaciones locales (las que ya revisamos), que fueron transformadas en un relato simbólico con el paso del tiempo.

LAS ENSEÑANZAS

Sin embargo de lo cual, las enseñanzas de las leyendas del diluvio incluyen:

  1. Preparación y obediencia: Escuchar advertencias sabias y estar preparado ante lo inesperado puede salvarnos de grandes catástrofes.
  2. Resiliencia: La capacidad de superar la adversidad y comenzar de nuevo es fundamental en tiempos difíciles.
  3. Renovación: Las crisis pueden ser oportunidades para purificar y reconstruir lo que ha sido destruido.
  4. Respeto por la naturaleza y la moralidad: Vivir en armonía con el entorno y los principios éticos puede evitar consecuencias negativas.
  5. Cooperación: El trabajo conjunto y la solidaridad son esenciales para superar desafíos grandes.
Ahora sí, a lo que vinimos. La historia de un pueblo admirable, mis respetos, mil respetos.



EL DILUVIO MANABITA

Dicen que cuando el gran aguacero comenzó a caer sobre la tierra, Noé Zambrano no se inmutó. Mientras los primeros charcos se formaban y los ríos desbordaban, él seguía sentado en su mecedora de mimbre, rascándose la barriga con una tranquilidad que solo un manaba con el estómago lleno puede tener.

—Zambrano,  apura hombre, que el agua ya nos llega a los tobillos —le dijo su mujer, la señora Vera, con la voz de mando que solo una chonera puede tener cuando se trata de evitar desgracias.

—Tranquila, mujer. Peor es cuando uno se atraganta con queso chicloso sin  café pa’ bajarlo —respondió él, metiéndose otro pedazo en la boca.

Pero la cosa se puso seria cuando la corriente empezó a llevarse los fogones. Ahí sí Zambrano se preocupó, porque una cosa era mojarse y otra muy distinta era quedarse sin cómo freír una longaniza o preparar una buena natilla. Así que, con la ayuda de su cuñado Filomeno, carpintero del barrio y bebedor consagrado, construyó un bongo. Bueno, más bien un “bongototote” tamaño familiar, hecho con tablas recicladas de una casa vieja de Bahía de Caráquez y calafateado con brea.

—Zambrano, y los animales, ¿cómo hacemos con eso? —preguntó la señora Vera mientras revisaba la bodega.

—Mande, respondió Zambrano. ¿Animales? ¡Si para animales con nosotros nomás ya basta y sobra! Pero bueno, sube las gallinas criollas mujer, que sin huevos de gallo y gallina no se puede empezar el día.

Así fue como, mientras el agua cubría los cerros y las calles de Portoviejo, Zambrano y su familia embarcaron lo esencial para la supervivencia:

  • Troliches bien amarrados en funda doble.
  • Lustrados y pastelillos manabitas, bien guardados en latas para que no se humedecieran.
  • Un quintal de maní quebrado para la sal prieta.
  • Medio saco de harina de maiz para la natilla.
  • Verde asado, porque ¿qué clase de apocalipsis es este sin un verde asado con sal prieta?
  • Y, por supuesto, dos bidones de corrinche, porque si iban a pasar cuarenta días a la deriva, al menos que fueran cuarenta días felices.

El viaje no fue fácil. El bongo tenía goteras, las gallinas ponían huevos donde no debían y Filomeno, en un descuido, se bebió el corrinche de la reserva. Pero cuando el agua comenzó a bajar y el bongo encalló en lo alto del  cerro de hojas,  Noé supo que la vida continuaba.

—Mujer, alista el fogón. ¡Vamos a celebrar que sobrevivimos!

Y así, con un buen sancocho de gallina criolla y un brindis con lo que quedaba del corrinche gran reserva, la humanidad manabita renació una vez más.7

El Legado del Diluvio: El Lorrego

Pero claro, tanto tiempo encerrados en el bongo trajo consecuencias inesperadas. Entre los cruces de animales que ocurrieron durante la travesía, el más insólito fue el de una lora y un borrego. Cuando la criatura finalmente nació, Zambrano, con su infalible lógica manabita, no encontró mejor nombre que "Lorrego". Un espécimen peculiar que, para desgracia de la humanidad, no solo repite todo sin entender, sino que sigue sin cuestionar. Y así, mientras el agua retrocedía y la vida resurgía en Manabí, el "Lorrego" se convirtió en la verdadera prueba de que algunas especies, por más diluvios que pasen, siempre encuentran la forma de multiplicarse.

Las Lecciones del Diluvio Manabita

Por supuesto que, a pesar del tono sarcástico, la historia deja algunas lecciones importantes (y otras simplemente divertidas) sobre la vida, la cultura y la resiliencia manabita:

1. La verdadera supervivencia no es solo física, sino cultural

Zambrano y su familia no solo se preocuparon por salvarse del diluvio, sino por preservar lo que realmente les daba identidad: su comida. En la vida real, las tradiciones, la gastronomía y la cultura son lo que nos mantiene conectados a nuestra esencia, incluso en tiempos difíciles.

2. La improvisación y la creatividad son clave para salir adelante

Ante la crisis, Zambrano no se quedó lamentándose; construyó un bongo con lo que tenía a la mano. Esto refleja una verdad universal: en la vida, muchas veces no contamos con los recursos ideales, pero la creatividad y la capacidad de improvisación pueden salvarnos en los momentos más difíciles.

3. La familia y la comunidad son el verdadero refugio

Más allá de la comida y el bongo, lo que realmente permite la supervivencia es la unidad familiar y la cooperación. Zambrano no estaba solo, y gracias a su familia, lograron organizarse y enfrentar la tormenta. En la vida real, el apoyo de los seres queridos es lo que nos permite superar las dificultades.

4. La comida es mucho más que alimento, es identidad y felicidad

El arca bíblica hablaba de salvar especies animales; el bongo de Noé Zambrano se enfocó en salvar la gastronomía. Esto nos recuerda que la comida no es solo una necesidad biológica, sino un símbolo de identidad, cultura y hasta felicidad. Un buen plato de comida puede hacer llevadero cualquier desastre.

5. La importancia del humor en tiempos difíciles

A pesar de la crisis, la historia resalta el buen humor como una herramienta para sobrellevar los momentos difíciles. Si bien el diluvio era serio, Zambrano y su familia nunca perdieron la chispa ni el espíritu festivo. En la vida, mantener el sentido del humor puede hacer que los problemas sean más llevaderos.

6. La prevención es importante, pero nunca subestimes los imprevistos

Zambrano pensó en todo: la comida, el bongo, los huevos de gallo y gallina... pero nunca en que su compa Filomeno se bebería el corrinche gran reserva, añejado en bidones plásticos reusados. Esto nos enseña que, por más que planifiquemos, siempre habrá imprevistos. La clave está en adaptarse y seguir adelante.

7. Que se acabe el mundo, pero nunca la sal prieta

En resumen, la historia nos deja una gran enseñanza: podemos perder muchas cosas, pero nunca debemos perder aquello que nos hace quienes somos. Para los manabitas, eso significa mantener vivas sus costumbres, su comida y su buen humor, sin importar las tormentas que vengan.

Moraleja final: Puede caer el diluvio, pero mientras haya verde asado, queso chicloso, sal prieta, maní quebrado, troliche, longaniza, corrinche y una buena natilla, ¡el manaba sigue firme!

LAS ULTIMAS DE LAS ULTIMAS

Los más recientes estudios de la prestigiosa Universidad Científico-Gastronómica del Producto 100% Chonero han demostrado lo que los manabitas siempre supieron en el fondo de su corazón: el verdadero maná del cielo no era otra cosa que sal prieta, ese polvo sagrado de maní que transforma cualquier verde asado en un bocado celestial. Además, según los mismos estudios, el humedal de la Segua no es más que la última evidencia del diluvio universal, y las choneras—esas mujeres de belleza legendaria—fueron, sin duda, las responsables de que los ángeles dejaran el cielo por un buen plato de viche y una mirada encantadora.

No te pierdas de hacer CLIC para que disfrutes de este videoclip 

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Me encantaría escribir la tuya y para cuando te hayas decidido, me avisas.

Recuerda que hay lecciones importantes detrás de cada historia.

Si tienes algún comentario, por favor escríbelo HACIENDO  CLIC  en  Publicar un comentario,  más abajo. Sabes, me encanta que leas mis historias y por eso te doy un sincero MUCHISISIMAS GRACIAS y ya sabes, si conoces de antemano que se va a producir una catástrofe, pasa primero por esas tiendas que dicen PRODUCTOS MANABITAS, 100% CHONERO.

Te anticipo el título de un trabajo futuro: Dónde quedaba el Edén".














domingo, 23 de febrero de 2025

AYER CUANDO FUI JOVEN

 


Esta historia estará incompleta si no escuchas la canción mientras la lees,  así que te recomiendo hagas CLIC, no te la pierdas

Ayer, cuando fui joven

La brisa salada llegaba desde el mar, filtrándose entre los ventanales de madera de la cabaña en Hacienda Olonche. Afuera, el canto de los grillos se mezclaba con el murmullo de las olas en la distancia. Marco, de 65 años, se encontraba en el porche, con una copa de Vino Travesía del 2015 de Bodega Dos Hemisferios, en la mano. Observaba el cielo teñido de naranja y violeta, sintiendo el peso del tiempo sobre sus hombros.

El tocadiscos de acetato giraba lentamente y la voz de Charles Aznavour comenzó a llenar el aire:
"Ayer, cuando fui joven..."

Marco cerró los ojos por un instante, permitiéndose viajar atrás, a esos días en los que la vida era solo una sucesión de placeres inmediatos. Recordó las noches interminables en Guayaquil, cuando el mundo le pertenecía y el mañana era solo un concepto abstracto.

Se vio a sí mismo en su juventud, rodeado de amigos, ex compañeros del colegio Javier, riendo sin preocupaciones, encendiendo cigarrillos bajo los neones de la ciudad, sediento de emociones y sensaciones. El amor, en aquel entonces, era un juego. Hubo mujeres, muchas, pero ninguna a la que realmente se hubiera aferrado. Las promesas se rompían con la misma facilidad con la que se pronunciaban.

La canción seguía su curso:
"No vi el amor pasar frente a mí sin detenerse..."

Y Marco entendía bien esas palabras. Hubo una persona, Rossana, que pudo haber sido su compañera, su refugio. Pero él no quiso compromisos, no quiso atarse. "Habrá más oportunidades", se decía entonces. Pero no las hubo. Rossana viajó al exterior donde conoció a otro hombre, con quien posteriormente se casó y construyó una vida que nunca incluyó a Marco, y él, aunque siguió su camino, nunca dejó de preguntarse "¿y si...?"

Tomó un sorbo de su vino, sintiendo la complejidad de su sabor, como si en su esencia guardara el mismo misterio del tiempo. Uvas cosechadas en Posorja, un lugar que siempre había estado ahí, testigo mudo de su país y de su propia historia. Pensó en lo irónico de la vida: había viajado por el mundo buscando experiencias y ahora, en su madurez, descubría la riqueza de lo que siempre estuvo cerca.

"Viví el instante, sin pensar en el después..."

Sí, la juventud había sido una carrera sin freno, una lucha constante por sentir más, por tener más. Pero, ¿qué quedaba ahora? Amigos que ya no estaban, amores que se desvanecieron, oportunidades que se disiparon como humo.

Aznavour seguía cantando, y Marco sintió el peso de cada palabra como un espejo de su propia existencia.
"Hoy, ya todo pasó..."

Pero no todo estaba perdido. Aún quedaban amaneceres por ver, aún quedaban conversaciones por tener, aún quedaban vinos por descorchar.

Se levantó lentamente, fue hasta el interior de la cabaña y tomó su guitarra, aquella que había permanecido callada por años, arrumada, olvidada, empolvada, vencida. Sus dedos, aunque torpes, encontraron las cuerdas y dejó que un acorde suave resonara en la noche. Para ser honesto, mi amigo Marco toca, pero no entona, ni de broma, pero habia que escribir algo al respecto, darle un brillo a la historia y me disculpo en que ustedes ya me conocen, lo cuentero se me sale por los poros y a veces, solo a veces, les juego una broma, tomándoles el pelo, en fin, sigamos.

La vida, pensó, no había sido perfecta. Se había equivocado, había dejado pasar demasiado. Pero aún tenía un hoy. Y mientras su guitarra sonaba, su copa de vino seguía a medio llenar, Marco decidió que, aunque no podía cambiar el pasado, aún tenía la oportunidad de vivir con intensidad,  lo que quedaba.

El mar, el vino, la música y la noche. Tal vez, solo tal vez, aún quedaban versos por escribir en su historia.

FIN

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Me encantaría escribir la tuya y para cuando te hayas decidido, me avisas, mejor me avisas como mi amigo Marco, no temas, no tengas miedo, seguro saldrá algo bonito.

Recuerda que el tiempo es lineal y  unidireccional, así que mejor trata de vivir bien, no hay vuelta atrás.

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sábado, 27 de abril de 2024

LEALES O...?




Siempre llama nuestra atención el por qué se sigue votando por una figura tan controvertida, un prófugo de la justicia, a quien no le importa el pais sino tan solo sus oscuros intereses, esa figura es el titiritero, sí, porque mueve sus hilos a su antojo y a los títeres no les queda más que danzar al son de la música que él pone y al compás que quiere.  En estas cinco cortas historias se explica por qué se sigue votando por el titiritero y las razones que tienen para hacerlo. Pero no crean nada, porque esto es producto de la imaginación mía y de mi persona, porque todo lo que a continuación se escribe, solo ocurrió en mi cerebro fantasioso, en un país que no existe llamado ABSURDILAND7 y que nació por allá por los inicios del 2007, vaya coincidencia.

Dice un gran científico que pronto habrá cura para todas las enfermedades, menos para la estupidez.

**María, la leal**

María creció en una familia comprometida con el partido político del titiritero. Desde joven, se involucró en actividades partidistas y creía fervientemente en los valores y principios que representaba. Cuando surgieron las acusaciones de corrupción contra el líder del partido, María se enfrentó a un dilema. Aunque las pruebas eran contundentes, su lealtad hacia el partido y su identificación con sus ideales la llevaron a creer que el político acusado seguía siendo la mejor opción para representar sus intereses y defender sus convicciones políticas. Así, María votó por el titiritero, convencida de que era necesario mantener la unidad y la fuerza del partido para seguir luchando por sus ideales,  a ella no le importó de que en Cuba, Venezuela, Nicaragua solo hubiera pobreza y desilusión, porque el titiritero decía que eso es libertad. Hasta la Victoria siempre. CIEGUIDORA CONFUNDIDA.

**Juan, el escéptico:**


Juan  confía mucho en los políticos y piensa que todos tienen problemas de corrupción. Cuando llega el momento de votar, Juan mira a todos los candidatos y piensa que el político acusado, a pesar de sus problemas legales, es el menos malo de todos. Cree que (el titiritero) podría hacer algunas cosas buenas por la comunidad, así que decide votar por él como una elección práctica, aunque no esté completamente convencido. Mas vale malo conocido (el titiritero) que bueno por conocer (cualquier otro por bueno que sea). CIEGUIDOR ESCEPTICO.

**Sofía, la agradecida:**


Sofía había recibido favores directos del político acusado. Su empresa familiar había obtenido contratos lucrativos y su familia había conseguido empleo estable gracias a las conexiones políticas. A pesar de las acusaciones de corrupción, Sofía se sentía en deuda con el titiritero y creía que seguiría beneficiándose de su relación. Votó por él como un acto de gratitud y en la esperanza de que los favores continuarían en el futuro, que caerían otros contratitos, otros puestitos, etc. CIEGUIDORA AGRADECIDA

Es que en la provincia de la longaniza, del queso chicloso, de los alfajores, hubo muchos beneficiados con obras, es que los favores se cobran y muchas veces el beneficiado no escupe la mano de su benefactor aunque huela a r-epugnante  c-aca.

Pero aunque queda la sospecha de un fraude bien orquestado, no se entiende tanta gratitud. Será realmente desinteresada o fué y es por los favorcitos?

**Carlitos, el desinformado:**


Carlos seguía de cerca las noticias, pero su información provenía mayormente de fuentes sesgadas o desactualizadas. Había escuchado rumores sobre corrupción, pero nunca había investigado a fondo las acusaciones. Para él, el titiritero era una figura carismática y comprometida con la comunidad. Creía sinceramente en su honestidad y liderazgo. Sin acceso a información imparcial, votó por él, confiado en su supuesta integridad. El creía todo lo que los trolls colgaban en redes sociales y daba por sentado que el tiritero era en realidad un perseguido político. Ahora Carlitos creerá en lo que dice el titiritero, que no conocía para nada al ex-C porque era herencia de algún gobierno anterior y que no sabía lo que este hacía. CIEGUIDOR DESINFORMADO.

**Luisa, la desilusionada:**

Luisa solía ser una seguidora entusiasta del político acusado. Había trabajado en su campaña y creía en su capacidad para generar cambios positivos. Sin embargo, las revelaciones de corrupción la dejaron desilusionada y con un sentimiento de traición. A pesar de su decepción, Luisa no encontraba opciones políticas que la convencieran. Temía que el cambio pudiera ser para peor y que otros candidatos fueran igualmente corruptos o menos competentes. Así, con resignación y desencanto, decidió votar por el  titiritero prófugo, viéndolo como la menos mala de las opciones disponibles. No votó por el mejor sino por el menos pior. CIEGUIDORA DESILUSIONADA.

**Gustavo, el fanático:**


Gustavo es un seguidor acérrimo del titiritero,  un político acusado de corrupción y que fuera presidente de ABSURDILAND por diez años, pero su apoyo va más allá de la lealtad, la desinformación, el agradecimiento por favores, el escepticismo o la preferencia por lo malo conocido. Para Gustavo, el titiritero es más que un líder; es una figura mesiánica que encarna todas sus esperanzas y creencias. Desde hace años, ha seguido cada discurso y acción del político con devoción, interpretando cualquier acusación como un complot en su contra. Gustavo ha construido una narrativa en la que el titiritero es un héroe incomprendido que lucha contra las fuerzas malignas del sistema. Cualquier evidencia de corrupción es descartada como falsa o manipulada por los enemigos del titiritero. Para él, apoyar al político es una misión sagrada, una forma de defender sus ideales y valores más profundos. Su fanatismo lo lleva a ignorar cualquier evidencia contraria y a justificar cualquier acción del titiritero, convirtiéndolo en un seguidor inquebrantable hasta el final.

Este caso de fanatismo puro muestra cómo algunas personas pueden llegar a extremos en su apoyo a figuras políticas, basándose en una percepción distorsionada y casi religiosa de sus líderes, incluso frente a pruebas contundentes de corrupción y malas prácticas.

A continuación una definición necesaria:

CIEGUIDOR (A) : invento mio compuesto por la contracción de dos palabras: ciego y seguidor.



Para evitar la persistencia del apoyo a políticos implicados en casos de corrupción, se pueden implementar varias medidas:

1. **Transparencia y rendición de cuentas:** Es fundamental establecer mecanismos sólidos de transparencia en la gestión pública y asegurar que los funcionarios rindan cuentas por sus acciones. Esto incluye auditorías regulares, acceso públiico a la información y sanciones efectivas para quienes cometan actos de corrupción. Claro está que en tiempos del titiritero esto se hacía, pero era a las claras, una tremenda farsa. A la rendición de cuentas se acudía con invitación, no era entrada libre.

2. **Fortalecimiento de instituciones:** Las instituciones encargadas de combatir la corrupción, como la FGE y los órganos de control, deben ser fortalecidas en términos de recursos, independencia y capacidad de actuación. Esto garantiza una respuesta eficaz ante casos de corrupción y genera confianza en el sistema judicial. Esto funcionaría pero veamos como nos fué con el titiritero y su ex-contralor y entonces comenzamos a dudar.

3. **Educación y concienciación:** Es importante promover la educación cívica y la concienciación ciudadana sobre la importancia de la integridad en la vida pública. Esto incluye programas educativos sobre ética, valores democráticos y participación ciudadana, así como campañas de sensibilización contra la corrupción. El problema fué que con el titiritero de presidente, se pretendió adoctrinar a los niños a través de libros donde se elogiaba al socialismo y se veneraba su figura, como en la China, como en Rusia, como en ese país tan maravilloso que se llama Cuba o en la mismísima Venezuela donde la frase favorita del dictadorzuelo ya fallecido era EXPROPIESE, dizque para beneficio del pueblo, pero no, era para beneficio de sus allegados, para meter enchufados hasta que la ubre de esa vaca diese leche porque al cabo de  poco tiempo, esa empresa ya estaba QUEBRADA, pero eso no podía decirse por la prensa porque ya todos los medios están en poder del gobierno bolivariano.

4. **Participación ciudadana:** Fomentar la participación activa de la sociedad civil en la vigilancia y control de la gestión pública. Esto puede realizarse a través de mecanismos como la participación en presupuestos participativos, la denuncia de irregularidades y la colaboración con organismos de control. Suena bonito pero en la práctica vimos como se manejó esta parte con una CPCCS servil al titiritero con gente puesta a dedo, desde su inicio.

5. **Leyes y normativas efectivas:** Es necesario contar con leyes y normativas claras, efectivas y aplicables que prevengan, detecten y sancionen la corrupción. Esto incluye leyes de financiamiento político transparente, protección a denunciantes de corrupción y medidas anticorrupción en la contratación pública. Nuevamente tocó que el titiritero manejó la ley a su completo antojo con la nueva constitución de Montecristi donde hasta se protegía a los delincuentes de cuello blanco para que no devuelvan lo robado y se instituyó una ley garantista que le dió todo derecho a delincuentes, guerrilleros, narcos y criminales, menos al ciudadano común. Vaya viendo. A usted un ladrón y asesino lo demanda por haberse defendido, debe pagar por su defensa, pero   paraa defender los derechos del criminal, hay muchos abogados que lo hacen voluntaria y gratuitamente.

6. **Cultura de integridad:** Promover una cultura organizacional e institucional basada en la integridad, la ética y la responsabilidad. Esto implica incentivar prácticas de gestión transparentes, mecanismos de control interno efectivos y la promoción de una cultura de denuncia y no tolerancia a la corrupción. Por suerte, contamos con una Fiscal General de la nación que está acorralando a los que se creían hasta hace poco, intocables. Ahora estamos como estamos porque el titiritero arrasó con la institucionalidad. No son coimas, son honorarios profesionales. Quien fue el estúpido que dijo eso? Ahí fué cuando la ética dió paso a la semántica.

Estas medidas, cuando se implementan de manera integral y coordinada, contribuyen significativamente a prevenir y reducir la corrupción, así como a generar confianza en las instituciones y en el sistema democrático.  HAY QUE EMPEZAR DESDE CASA, ENSEÑANDO A NUESTROS HIJOS QUE EL CRIMEN NO PAGA Y QUE SI NO TE JUZGA LA JUSTICIA ORDINARIA, IGUAL YA ESTAS JUZGADO POR TU CONCIENCIA ( claro está, si es que la tienes).

FIN

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Si quieres que escriba sobre algún tema, también házmelo saber porque de seguro tienes una y mil historias muy lindas e interesantes, dignas de ser escritas y compartidas. Puede ser que conozcas algo de este tema que merezca ser publicado, si es así, agradecería tu ayuda.

Si no te gustó, da igual, ojalá que la próxima historia sí te guste, siempre hay oportunidad de mejorar y te lo agradezco.

Si tienes algún comentario, por favor escríbelo  haciendo CLIC en Publicar un comentario, mas abajito, no seas vago, mueve tu dedito. Ya sabes, tal vez no te conozca, pero sí te quiero. Un gran abrazo y que estés bien.





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