Aviso de Respeto y Contexto
Esta historia está escrita con un tono humorístico y sarcástico, inspirado en la rica cultura manabita y su inconfundible manera de ver la vida. No pretende, en ningún caso, cuestionar ni cambiar las creencias religiosas de nadie. Comprendo y respeto profundamente la fe de cada persona, así como su derecho a interpretar los relatos sagrados de acuerdo con sus convicciones. Si bien el texto juega con elementos bíblicos desde una perspectiva cultural y gastronómica, lo hace con el ánimo de celebrar el ingenio y el espíritu de quienes encuentran en el humor una forma de enfrentar la vida.
Repasemos la historia.
LEYENDAS DEL DILUVIO ANTERIORES A LAS DE NOE
Antes de adentrarnos en el tema, aquí tienes un resumen breve de las leyendas, con fechas aproximadas:
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Epopeya de Gilgamesh (circa 2100 a.C.): Utnapishtim es advertido de un diluvio por el dios Ea, construye una barca para salvar a su familia y animales, y sobrevive al desastre.
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Mitología hindú (Satapatha Brahmana, circa 1500 a.C.): El rey Manu, avisado por el dios Vishnu en forma de pez, construye una embarcación para sobrevivir a un diluvio y salvar especies y sabios.
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Mitología griega (circa 800 a.C.): Deucalión y Pirra sobreviven a un diluvio enviado por Zeus, repoblando la tierra al lanzar piedras que se transforman en seres humanos.
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Mitología nórdica (circa 1000 a.C.): El diluvio forma parte del Ragnarök, la destrucción del mundo, tras la cual se inicia una nueva era.
Todas estas leyendas cuentan con un diluvio que destruye la humanidad, pero unas pocas personas se salvan para repoblar la tierra.
VEAMOS LAS PRUEBAS CIENTIFICAS
No hay evidencia arqueológica de un barco como el de Noé o Utnapishtim. Algunas expediciones han afirmado encontrar restos en el Monte Ararat, pero ninguna ha sido verificada científicamente. Además, la idea de que un solo barco pudiera contener todas las especies de animales es biológicamente inviable.
Desde perspectiva científica, la historia del Arca de Noé es imposible tal como se cuenta. Sin embargo, como mito, transmite enseñanzas sobre la fe, la obediencia y el renacimiento después de la catástrofe. Es probable que su origen esté basado en antiguas inundaciones locales (las que ya revisamos), que fueron transformadas en un relato simbólico con el paso del tiempo.
LAS ENSEÑANZAS
Sin embargo de lo cual, las enseñanzas de las leyendas del diluvio incluyen:
- Preparación y obediencia: Escuchar advertencias sabias y estar preparado ante lo inesperado puede salvarnos de grandes catástrofes.
- Resiliencia: La capacidad de superar la adversidad y comenzar de nuevo es fundamental en tiempos difíciles.
- Renovación: Las crisis pueden ser oportunidades para purificar y reconstruir lo que ha sido destruido.
- Respeto por la naturaleza y la moralidad: Vivir en armonía con el entorno y los principios éticos puede evitar consecuencias negativas.
- Cooperación: El trabajo conjunto y la solidaridad son esenciales para superar desafíos grandes.
EL DILUVIO MANABITA
Dicen que cuando el gran aguacero comenzó a caer sobre la tierra, Noé Zambrano no se inmutó. Mientras los primeros charcos se formaban y los ríos desbordaban, él seguía sentado en su mecedora de mimbre, rascándose la barriga con una tranquilidad que solo un manaba con el estómago lleno puede tener.
—Zambrano, apura hombre, que el agua ya nos llega a los tobillos —le dijo su mujer, la señora Vera, con la voz de mando que solo una chonera puede tener cuando se trata de evitar desgracias.
—Tranquila, mujer. Peor es cuando uno se atraganta con queso chicloso sin café pa’ bajarlo —respondió él, metiéndose otro pedazo en la boca.
Pero la cosa se puso seria cuando la corriente empezó a llevarse los fogones. Ahí sí Zambrano se preocupó, porque una cosa era mojarse y otra muy distinta era quedarse sin cómo freír una longaniza o preparar una buena natilla. Así que, con la ayuda de su cuñado Filomeno, carpintero del barrio y bebedor consagrado, construyó un bongo. Bueno, más bien un “bongototote” tamaño familiar, hecho con tablas recicladas de una casa vieja de Bahía de Caráquez y calafateado con brea.
—Zambrano, y los animales, ¿cómo hacemos con eso? —preguntó la señora Vera mientras revisaba la bodega.
—Mande, respondió Zambrano. ¿Animales? ¡Si para animales con nosotros nomás ya basta y sobra! Pero bueno, sube las gallinas criollas mujer, que sin huevos de gallo y gallina no se puede empezar el día.
Así fue como, mientras el agua cubría los cerros y las calles de Portoviejo, Zambrano y su familia embarcaron lo esencial para la supervivencia:
- Troliches bien amarrados en funda doble.
- Lustrados y pastelillos manabitas, bien guardados en latas para que no se humedecieran.
- Un quintal de maní quebrado para la sal prieta.
- Medio saco de harina de maiz para la natilla.
- Verde asado, porque ¿qué clase de apocalipsis es este sin un verde asado con sal prieta?
- Y, por supuesto, dos bidones de corrinche, porque si iban a pasar cuarenta días a la deriva, al menos que fueran cuarenta días felices.
El viaje no fue fácil. El bongo tenía goteras, las gallinas ponían huevos donde no debían y Filomeno, en un descuido, se bebió el corrinche de la reserva. Pero cuando el agua comenzó a bajar y el bongo encalló en lo alto del cerro de hojas, Noé supo que la vida continuaba.
—Mujer, alista el fogón. ¡Vamos a celebrar que sobrevivimos!
Y así, con un buen sancocho de gallina criolla y un brindis con lo que quedaba del corrinche gran reserva, la humanidad manabita renació una vez más.7
El Legado del Diluvio: El Lorrego
Pero claro, tanto tiempo encerrados en el bongo trajo consecuencias inesperadas. Entre los cruces de animales que ocurrieron durante la travesía, el más insólito fue el de una lora y un borrego. Cuando la criatura finalmente nació, Zambrano, con su infalible lógica manabita, no encontró mejor nombre que "Lorrego". Un espécimen peculiar que, para desgracia de la humanidad, no solo repite todo sin entender, sino que sigue sin cuestionar. Y así, mientras el agua retrocedía y la vida resurgía en Manabí, el "Lorrego" se convirtió en la verdadera prueba de que algunas especies, por más diluvios que pasen, siempre encuentran la forma de multiplicarse.
Las Lecciones del Diluvio Manabita
Por supuesto que, a pesar del tono sarcástico, la historia deja algunas lecciones importantes (y otras simplemente divertidas) sobre la vida, la cultura y la resiliencia manabita:
1. La verdadera supervivencia no es solo física, sino cultural
Zambrano y su familia no solo se preocuparon por salvarse del diluvio, sino por preservar lo que realmente les daba identidad: su comida. En la vida real, las tradiciones, la gastronomía y la cultura son lo que nos mantiene conectados a nuestra esencia, incluso en tiempos difíciles.
2. La improvisación y la creatividad son clave para salir adelante
Ante la crisis, Zambrano no se quedó lamentándose; construyó un bongo con lo que tenía a la mano. Esto refleja una verdad universal: en la vida, muchas veces no contamos con los recursos ideales, pero la creatividad y la capacidad de improvisación pueden salvarnos en los momentos más difíciles.
3. La familia y la comunidad son el verdadero refugio
Más allá de la comida y el bongo, lo que realmente permite la supervivencia es la unidad familiar y la cooperación. Zambrano no estaba solo, y gracias a su familia, lograron organizarse y enfrentar la tormenta. En la vida real, el apoyo de los seres queridos es lo que nos permite superar las dificultades.
4. La comida es mucho más que alimento, es identidad y felicidad
El arca bíblica hablaba de salvar especies animales; el bongo de Noé Zambrano se enfocó en salvar la gastronomía. Esto nos recuerda que la comida no es solo una necesidad biológica, sino un símbolo de identidad, cultura y hasta felicidad. Un buen plato de comida puede hacer llevadero cualquier desastre.
5. La importancia del humor en tiempos difíciles
A pesar de la crisis, la historia resalta el buen humor como una herramienta para sobrellevar los momentos difíciles. Si bien el diluvio era serio, Zambrano y su familia nunca perdieron la chispa ni el espíritu festivo. En la vida, mantener el sentido del humor puede hacer que los problemas sean más llevaderos.
6. La prevención es importante, pero nunca subestimes los imprevistos
Zambrano pensó en todo: la comida, el bongo, los huevos de gallo y gallina... pero nunca en que su compa Filomeno se bebería el corrinche gran reserva, añejado en bidones plásticos reusados. Esto nos enseña que, por más que planifiquemos, siempre habrá imprevistos. La clave está en adaptarse y seguir adelante.
7. Que se acabe el mundo, pero nunca la sal prieta
En resumen, la historia nos deja una gran enseñanza: podemos perder muchas cosas, pero nunca debemos perder aquello que nos hace quienes somos. Para los manabitas, eso significa mantener vivas sus costumbres, su comida y su buen humor, sin importar las tormentas que vengan.
Moraleja final: Puede caer el diluvio, pero mientras haya verde asado, queso chicloso, sal prieta, maní quebrado, troliche, longaniza, corrinche y una buena natilla, ¡el manaba sigue firme!
LAS ULTIMAS DE LAS ULTIMAS
Los más recientes estudios de la prestigiosa Universidad Científico-Gastronómica del Producto 100% Chonero han demostrado lo que los manabitas siempre supieron en el fondo de su corazón: el verdadero maná del cielo no era otra cosa que sal prieta, ese polvo sagrado de maní que transforma cualquier verde asado en un bocado celestial. Además, según los mismos estudios, el humedal de la Segua no es más que la última evidencia del diluvio universal, y las choneras—esas mujeres de belleza legendaria—fueron, sin duda, las responsables de que los ángeles dejaran el cielo por un buen plato de viche y una mirada encantadora.
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Recuerda que hay lecciones importantes detrás de cada historia.
Si tienes algún comentario, por favor escríbelo HACIENDO CLIC en Publicar un comentario, más abajo. Sabes, me encanta que leas mis historias y por eso te doy un sincero MUCHISISIMAS GRACIAS y ya sabes, si conoces de antemano que se va a producir una catástrofe, pasa primero por esas tiendas que dicen PRODUCTOS MANABITAS, 100% CHONERO.
Te anticipo el título de un trabajo futuro: Dónde quedaba el Edén".


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