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sábado, 14 de marzo de 2026

AQUI TAMBIEN ES AMERICA

 


El sol todavía no había salido cuando Rogelio abrió la puerta de la casa.
El aire olía a polvo húmedo y a café recién hervido.

La vivienda era pequeña: dos cuartos, una cocina improvisada y un baño que Rogelio había terminado de levantar con bloques de cemento el año anterior. El techo de lámina crujía cuando el viento cambiaba de dirección.

—¿Te vas ya? —preguntó Mariela desde la cocina.

—Hoy empiezan temprano —respondió él mientras se ajustaba las botas.

Mariela le pasó un termo de café y un pedazo de pan envuelto en papel aluminio.

Rogelio subió a la vieja camioneta que apenas arrancaba cuando el motor estaba frío. La calle frente a la casa era de tierra; cuando llovía se convertía en barro espeso.

Avanzó despacio entre otras casas parecidas: algunas eran remolques metálicos, otras construcciones incompletas donde se notaba que los muros se levantaban poco a poco, conforme llegaba el dinero.

Un perro flaco cruzó la calle.

A esa hora ya se veían algunas luces encendidas.
Hombres saliendo con botas y loncheras.
Mujeres barriendo el frente de sus casas.

El día comenzaba.


En la casa, Mariela despertó a los niños.

—Arriba, que ya es tarde.

Luis, el mayor, se sentó en la cama con los ojos hinchados de sueño.

—¿Hoy también vas a trabajar hasta tarde?

—Sí —respondió ella mientras buscaba la camisa del uniforme—. Tengo dos casas más que limpiar.

La niña pequeña, Sofía, todavía dormía abrazando un peluche gastado.

La cocina era apenas una mesa, una estufa vieja y un refrigerador que zumbaba como si siempre estuviera cansado.

Mariela sirvió huevos revueltos y tortillas calientes.

—Coman rápido.


Afuera la calle ya estaba llena de movimiento.

Un vecino arrancaba su camioneta cargada de herramientas.
Otro acomodaba escaleras en el techo del vehículo.

Los niños caminaban hacia la parada del autobús escolar.

El polvo se levantaba cada vez que pasaba un carro.

Luis miró a su alrededor.

—¿Crees que algún día nos mudemos a una casa grande?

Mariela sonrió sin responder.

Sabía que esa pregunta no tenía respuesta fácil.


Rogelio pasó el día entero en una obra.

El sol cayó duro sobre la espalda de los hombres que levantaban muros de concreto.

Nadie hablaba mucho.
Solo se escuchaban las mezcladoras, los martillos, el ruido del metal.

Al mediodía comieron sentados sobre sacos de cemento.

—Dicen que en unos meses habrá más trabajo —comentó uno.

—Eso dicen siempre —respondió otro.

Rogelio bebió un trago de agua tibia.

Pensó en la casa.
En el pago del terreno.
En la camioneta que necesitaba un nuevo embrague.

Y en Luis, que pronto sería demasiado grande para seguir durmiendo en el mismo cuarto con su hermana.


Por la tarde, Mariela regresó con Sofía de la guardería.

Había pasado el día limpiando cocinas que brillaban como espejos.

Cuando entró a su casa, el olor a polvo y humedad la recibió como siempre.

Abrió las ventanas.

Desde la calle llegaba el sonido de una radio tocando música norteña.

Un vecino estaba arreglando el motor de un carro viejo.

Otro asaba carne en una parrilla improvisada hecha con un tambor cortado.

La colonia volvía a llenarse de vida.


Rogelio llegó cuando el cielo ya estaba oscuro.

Se sentó en la silla de plástico frente a la casa.

Mariela le llevó un plato de arroz y frijoles.

Los niños jugaban con una pelota en la calle.

Durante unos minutos nadie dijo nada.

Solo se escuchaba el ruido lejano del tráfico y el zumbido de los insectos.

Rogelio miró alrededor: las casas humildes, las luces amarillas, los vecinos conversando.

Suspiró.

—Al menos estamos juntos.

Mariela asintió.

A lo lejos, detrás de las luces de la colonia, se veía el resplandor de una ciudad más grande.

Los letreros luminosos de tiendas y restaurantes brillaban en la distancia.

Luis miró hacia allá.

—Algún día voy a trabajar en esos edificios —dijo.

Rogelio sonrió.

—Claro que sí.

Guardó silencio un momento y luego añadió:

—Después de todo, estamos en Estados Unidos.



FIN

domingo, 19 de octubre de 2025

EL BLOQUE DEL TIEMPO

Introducción

Hay preguntas que no buscan respuestas, sino claridad.

Entre ellas, una resuena desde el origen:

si Dios es eterno y todo lo abarca, ¿cómo puede existir el tiempo, el cambio, la libertad y el dolor?

Este ensayo no intenta resolver el misterio, sino contemplarlo.

Porque en esa contemplación —no en la certeza— se revela la fe más pura:

la que no teme a la razón, la que no discute con la duda, sino que la abraza.



El Bloque del Tiempo

En el instante en que Dios pronunció el universo, el tiempo nació.

La nada se curvó en sí misma, y la luz comprendió que existía.

Desde entonces, el antes y el después comenzaron su danza interminable.

Pero Dios no danza con ellos.

Permanece fuera del compás, donde no hay ritmo ni duración, solo presencia pura.

Su eternidad no es un camino, sino un punto inmóvil desde el cual todo es visible.

Nosotros, criaturas del fluir, medimos los días y tememos las despedidas; necesitamos los relojes para comprender la espera.

Él no espera: es.

Y en su mirada, el tiempo no avanza, sino que se despliega, como una pintura que revela a la vez su principio, su trama y su final.

> Así, la creación entera —cada estrella, cada lágrima, cada respiro— forma parte del mismo Bloque del Tiempo: un todo suspendido en la eternidad divina, donde lo que fue y lo que será, ya son.

El Saber que no impone

Dios conoce el todo.

No porque adivine el futuro, sino porque el futuro no le es futuro.

Para Él, todo ocurre en el mismo acto eterno de su conciencia.

No hay sorpresa porque no hay espera, pero hay ternura en cada instante que contempla, como si cada decisión humana fuera una nueva chispa de su amor infinito.

Su conocimiento no obliga: revela.

Él no escribe nuestra historia con tinta de destino, sino que la observa mientras la escribimos, y en cada línea que trazamos, su luz nos acompaña, no nos fuerza.

El saber humano se apoya en el tiempo: necesita que algo ocurra para conocerlo.

El saber divino, en cambio, es simultáneo al ser mismo de las cosas.

Dios no sabe porque ve, sabe porque es.

Por eso su conocimiento no destruye la libertad: la hace posible.

Porque en su eternidad, Él sostiene todos los caminos que podríamos elegir, pero solo se cumplen aquellos que nosotros, en el tiempo, decidimos recorrer.

Su saber abarca todas las sendas, su amor nos acompaña en la elegida.

Así, el hombre camina libre dentro de un universo ya conocido por Dios, pero no predeterminado.

Y en ese misterio se funden la omnisciencia y la esperanza: Dios lo sabe todo, y aun así, espera.

El Silencio que Ora

Si Dios todo lo sabe y todo sostiene, ¿qué sentido tiene pedirle algo?

¿Favorece al que implora y desoye al que calla?

No.

Dios no es juez que reparte milagros, ni mercader de consuelos.

El orden que creó no se altera por súplicas, porque su voluntad no es capricho: es ley amorosa y perfecta.

La oración, entonces, no es un acto para mover a Dios, sino para movernos a nosotros.

No cambia el designio divino, sino la conciencia humana.

En ella, el hombre no convence a Dios: se convence de Dios.

El dolor, la pérdida, la enfermedad y la muerte, no son castigos ni olvidos. Son parte del equilibrio invisible por el cual la existencia se renueva a sí misma.

> Por eso, la oración más pura no es la que pide, sino la que acepta.

La que se hace silencio, y en ese silencio, entiende.

La Gracia de Ser

Si somos del divino, orar no es pedir: es recordar.

Recordar que en nosotros arde la misma chispa que dio principio al universo, y que esa llama —por tenue que parezca nunca se extingue.

La oración verdadera no busca cambiar lo que ya es perfecto, sino alinearse con esa perfección.

Es el acto humilde y poderoso de quien comprende que Dios no está fuera, esperando ser convencido, sino dentro, esperando ser despertado.

Orar, entonces, es reconocer la gracia de ser. Es creer que, por el simple hecho de existir, tenemos la fuerza para levantarnos después de caer, para rehacernos del error, para creer en el cambio aunque el pasado murmure lo contrario.

Cuando el hombre ora con fe, no invoca a un Dios lejano: invoca al Dios que ya lo habita.

Y en ese encuentro interior, no pide milagros, los realiza.

La Ley Interior

Antes de que existieran templos, ya existía el bien.

Antes de que el hombre pronunciara el nombre de Dios, ya sabía —sin saber cómo—

que hacer daño era negar algo sagrado dentro de sí.

Esa voz silenciosa que nos orienta no viene de la costumbre ni del miedo, sino del origen mismo de nuestra existencia.

La moral, entendida así, no nace de la religión: la precede.

Es la huella del Creador en la criatura,la brújula interna que nos recuerda hacia dónde apunta la luz.

Por eso, incluso quien no cree, cuando obra con bondad, honra a Dios sin saberlo.

Porque el bien no necesita altar: se basta con el corazón que lo elige.

La religión puede enseñar, guiar, acompañar, pero la moral profunda, la que nace de la empatía y el amor, es un lenguaje universal inscrito en el alma humana.

Mientras esa inclinación exista, habrá esperanza.

Porque en cada acto justo, en cada compasión sin testigos, Dios vuelve a manifestarse.

Epílogo

El Bloque del Tiempo no encierra, revela.

Nos muestra que la eternidad no está después de la vida, sino latiendo dentro de ella.

Que la oración no es súplica, sino conciencia.

Que el bien no pertenece a una religión,

sino al alma que recuerda su origen.

No hay contradicción entre fe y razón

cuando ambas se inclinan ante el mismo misterio.

Porque en lo profundo, no hay duda:

solo presencia.

Hay esperanza, porque Dios trasciende, y nosotros con Él.

FIN


domingo, 10 de agosto de 2025

La travesía de Saskya hacia sus sueños

 Basado en una historia real


Carrera dura, mijita, pero persigue tus sueños

Cuando Saskya terminó el bachillerato en Ecuador, me dijo que quería estudiar arte. "¿Arte?" pensé. "Mi hija se va a morir de hambre". Imaginaba a los artistas que pasan su vida sin vender un solo cuadro. Pero, en lugar de desalentarla, le dije: "Carrera dura, mijita, pero ¿sabes qué? Persigue tus sueños, es la única manera, no hay otra".

Desde muy joven, Saskya sintió una pasión ardiente por el arte. Estudiaba en el Instituto de Artes del Ecuador (ITAE) en Guayaquil, pero su sueño era llevar su talento más allá de las fronteras. Sabía que estudiar en el extranjero era costoso, y aunque nuestra familia carecía de los recursos necesarios, ella no se dejó vencer por la adversidad. Con una determinación inquebrantable, se dedicó a buscar becas y oportunidades, enviando portafolios y cartas de motivación a distintas universidades.

El destino quiso que asistiera a una feria universitaria en Quito, donde presentó su portafolio a una embajadora de la School of the Art Institute of Chicago (SAIC). Esta mujer se interesó en su trabajo y, aunque tenía que continuar su recorrido por Sudamérica, mantuvo el contacto con Saskya. Lo que parecía solo una posibilidad remota se convirtió en una oportunidad real: la SAIC decidió aceptarla, a pesar de que raramente admitían estudiantes con estudios previos en otras instituciones.

La puerta entreabierta y el desafío de los dólares

El sueño de estudiar en una de las mejores escuelas de arte del mundo estaba al alcance de su mano, pero con él vino un enorme desafío: la matrícula ascendía a una cantidad en dólares, para mí  impagable. El monto era impensable para nuestra familia, pero Saskya no se dejó amedrentar. Con perseverancia y fe, aplicó a una beca de excelencia ofrecida por el Estado ecuatoriano y, tras un arduo proceso, logró obtenerla. La beca cubría prácticamente todo, pero todavía necesitaba recursos para su viaje y sus primeros días en Chicago, hasta que el dinero de la beca se hiciera efectivo.

Una vez más, el destino jugó a su favor. Un día, recibí una llamada inesperada de un familiar interesado en comprar un departamento en Salinas. Gracias a mi trabajo en el sector inmobiliario, logré concretar la venta y obtuve una comisión, justo lo necesario para que Saskya pudiera viajar.

Cuando el universo conspira a favor de los valientes

Los obstáculos no terminaban ahí. Para poder viajar, necesitaba su visa de estudiante, pero el tiempo jugaba en su contra. Por fortuna, el consulado agilizó el proceso y le concedió la visa con rapidez, ayudándola a evitar retrasos que podían costarle su ingreso a la universidad. Sin embargo, otro problema apareció: en enero de 2014, Estados Unidos atravesaba una de las peores tormentas invernales en años, con miles de vuelos cancelados.

El día de su viaje, contra todo pronóstico, el cielo se despejó y su vuelo pudo partir sin inconvenientes. Como si el destino le enviara una señal de que iba por buen camino, en El Salvador la aerolínea la ascendió inesperadamente a primera clase.

La cara oculta del sueño americano

Desde fuera, la historia podría parecer un cuento de hadas, pero la realidad fue muy distinta. La vida en Chicago no fue fácil. Saskya, a pesar de estar en una de las mejores universidades de arte, tuvo que aprender a sobrevivir con lo mínimo. Había días en que se privaba de comer para ahorrar dinero, y muchas noches en las que las lágrimas caían en silencio, sin contárselo a nadie para no preocuparnos.

Sus compañeros de clase, en su mayoría hijos de familias adineradas de Asia y otras partes del mundo, solo tenían que sacar su tarjeta de crédito para resolver cualquier problema. Ella, en cambio, era "la única hija de asiático chiro", como solía decir con humor. Pero en lugar de envidiar, enfocó su energía en demostrar que su talento y esfuerzo valían tanto como cualquier fortuna.

Rebeca, un ángel en Chicago

El destino no solo puso dificultades en su camino, sino también personas extraordinarias. Al llegar a Chicago, una ecuatoriana llamada Rebeca (taxista) la esperaba. Desde el primer momento, Rebeca se convirtió en su protectora y amiga. Curiosamente, la primera vez que la llevó en taxi fue la única vez que le cobró. Desde entonces, la transportaba a la universidad, la invitaba a comer, la llevaba a su templo y la ayudaba en todo lo que podía. Cuando visitamos Chicago, Rebeca también estuvo allí, llevándonos a recorrer la ciudad, los centros comerciales y asegurándose de que no nos faltara nada. Fue un ángel en el camino de Saskya, recordándole que, aunque lejos de casa, nunca estaba sola.

¿Coincidencia, suerte o destino?

Si Saskya no hubiera asistido a esa feria en Quito, si no se hubiera topado con la embajadora de la SAIC, si yo no hubiera recibido esa llamada sobre el departamento en Salinas, si el consulado no le hubiera agilizado la visa, si el cielo no se hubiera despejado ese día...  Si no hubiese estado Rebeca para apoyarla, qué habría pasado

Rebeca es Chicago, Chicago es Rebeca, eso está marcado, eso nunca se olvida.

Quizás fue el destino, la suerte o una simple cadena de casualidades. Pero lo que es indudable es que la verdadera clave estuvo en su determinación. Ella nunca dejó de buscar caminos, nunca dejó de intentarlo.

Palabras clave para recordar:

Esta historia está tejida con hilos de sueños, determinación y perseverancia, donde el talento y el esfuerzo se enfrentan a la adversidad. Cada paso cuenta, y el apoyo, el destino y la superación muestran que los desafíos se pueden vencer. La resiliencia, la motivación y la fe son los faros que guían a quienes no dejan de intentar, recordándonos que alcanzar lo que anhelamos siempre vale la pena.


FIN


domingo, 3 de agosto de 2025

AH, LA INFELICIDAD



 La infelicidad: esa terca inquilina que no paga arriendo


A ver, seamos sinceros: todos hemos tenido días en los que la infelicidad se acomoda en nuestra vida como un primo lejano que vino de visita y nunca se fue. Uno piensa que solo va a estar ahí un rato, pero de repente ya se sirvió café, se puso pantuflas y pregunta qué hay de comer.

Pero, ¿qué hacemos con esta inquilina indeseada? Echarla a patadas suena tentador, pero la muy bandida siempre encuentra la forma de colarse de nuevo. Entonces, hay que aprender a lidiar con ella. Aquí van algunos consejos para que no se adueñe de tu sala (ni de tu vida):

1. Deja de compararte. No es tu culpa que tu vecino tenga un carro nuevo y tú apenas tengas una bicicleta que chirría. Tal vez él tiene deudas hasta el cuello y tú tienes paz mental (y piernas fuertes).

2. Encuentra placer en lo pequeño. No subestimes el poder de una buena taza de café, una canción que te gusta o ver cómo tu perro se emociona como si volvieras de la guerra cuando solo fuiste a la tienda.

3. Haz algo ridículo. Baila sin música, canta en la ducha como si estuvieras en un concierto o dile a tu amigo que se afeite la cabeza a lo Vin Diesel. (Okey, tal vez no lo último, pero algo que te haga reír).

4. Recuerda que todo pasa. Sí, la infelicidad viene, se sienta y hasta pone su propia playlist de música deprimente. Pero si no le das mucha atención, eventualmente se cansa y se va.

En resumen: la infelicidad es parte del paquete de existir. Pero no le des demasiado poder. Invítala a un café, escúchala un rato y luego ponle un letrero de “tiempo de visita agotado”. Y sigue con tu vida, que al final, la felicidad también sabe encontrar la puerta.

REFLEXION FINAL

Ser feliz no significa tenerlo todo ni una meta, es una actitud frente a la vida.

INVITACION

Te invito a descubrir Reflexiones del Alma, un gran libro de autoayuda diseñado como un programa de 30 días para explorar tu mundo interior. A través de un viaje íntimo por tus emociones, virtudes y defectos, cada página te guía hacia el entendimiento profundo de ti mismo y la renovación de tu esencia. Los 10 primeros lectores que me escriban obtendrán un ejemplar de este eBook completamente gratis. Atrévete a mirar dentro y transformar tu vida desde el alma.









domingo, 6 de julio de 2025

"El día que el Portón Trasero se cerró"

La reunión



En una asamblea extraordinaria del cuerpo humano, los órganos estaban en plena pelea por el título de "el más importante". La humildad había sido cancelada.

El cerebro, con aires de superioridad, declaró:

— “Yo soy el centro de mando. El que decide, piensa, calcula. Soy el Google del cuerpo. Sin mí, ustedes serían una gelatina sin Wi-Fi.”

El corazón respondió inflado:

— “Y yo soy el que le da vida a todos. Soy el metrónomo de la existencia. ¡Sin mí, ni tú ni nadie tiene chance!”

Los pulmones, indignados, exclamaron:

— “¿Y sin oxígeno, qué? Nosotros somos los pulmones de esta democracia. Literal. Cochinos, fuman, contaminan el ambiente y me sobrecargan de trabajo respirando aire sucio”

El estómago gruñó:

— “¡Trabajador incansable! Yo proceso la comida de la que todos se nutren. Si paro, ustedes se caen, saben lo que es procesar fanesca, caldo de salchicha, chinchulines y tantas otras exquisiteces”

Hasta los riñones levantaron la voz:

— “¡Nosotros filtramos toxinas! No somos influencers, pero sin nosotros, todo el cuerpo apestaría. Se cargan de ibuprofeno, paracetamol y hasta sustancias ilegales”

El despreciado, el menos importante

Entonces, desde lo más bajo —literalmente— se oyó una voz tímida:

— “Yo también tengo algo que decir.”

Silencio incómodo. Todos se giraron. Era el Querido Esfínter, más conocido por su función al final del proceso digestivo.

El cerebro murmuró: “¿Y tú qué haces? ¿Abrir y cerrar? Qué función tan... sencilla.”

El Portón Trasero sonrió con paciencia:

— “Está bien. Si no soy importante, dejo de hacer mi trabajo.”

Y se cerró. Por completo.

Pasaron muy lentos los días.

El estómago rugía como volcán a punto de erupción. El hígado comenzaba a colapsar. El cerebro no podía pensar en nada más que en caca. El corazón latía lento, como si dijera: “Por favor, que esto se resuelva.”

Los pulmones apenas podían respirar del susto.

La Urgencia

Y entonces, llegó ese momento que todos temen... la urgencia. Ese instante en que todo el cuerpo se activa con una sola misión: que el Portón Trasero cumpla con su función liberadora.

Pero él… seguía en huelga.

En desesperación, se reunieron de nuevo:

— “¡Perdónanos, Querido Esfínter! ¡Eres esencial! ¡Abre la compuerta, por favor!”

Él suspiró, con dignidad:

— “Siempre me subestiman. Pero cuando se trata de liberar la caca y los gases, ¡todos me necesitan! En ese instante, soy el jefe, el héroe, el liberador. Así que, por favor, un poco más de respeto.”

Desde entonces, el cuerpo aprendió a trabajar en armonía. Nadie más subestimó la importancia de quien hace el trabajo sucio.

Reflexión final:

En la familia, en el trabajo, en la sociedad... hay quienes hablan mucho, brillan o mandan. Pero también están quienes sostienen, limpian, ordenan y permiten que todo fluya.

Y aunque su trabajo parezca simple o poco glamoroso, cuando llega la urgencia, todos miran hacia ellos, esperando que hagan esa función tan sencilla... y tan vital.

En una operación exitosa, todos aplauden al cirujano, pero detrás de ese triunfo hay manos que no se ven: el anestesista que sostiene la vida, la instrumentadora que anticipa, el enfermero que cuida, el equipo entero que respira al unísono. Solo, el cirujano es talento aislado; en equipo, es posibilidad de milagro.

Así que, ya seas cerebro, corazón o Portón Trasero... haz tu parte con orgullo. Porque solo trabajando juntos, todo circula. Y nadie se queda... "tapado".



martes, 12 de noviembre de 2024

"La Fuerza de Ser Humano"

 


Era una tarde calurosa, como muchas otras últimamente, cuando José Carlos me invitó al cine. Me sorprendió con un simple "Papá, tengo un cupón de comida para el bar del cine. ¿Qué tal si vamos? Son como las seis, la luz regresa a las ocho, y ya sabemos que en casa no vamos a hacer nada." A veces, en medio de todo lo que está pasando con los cortes de luz y el calor, su sencillez me resulta un respiro.

En el celular buscaba las películas en cartelera y mientras lo hacía, me comentó con un tono de cierta desgana: "Últimamente no hay buenas películas... pero hay una biografía de Trump, y otra de Christopher Reeve y aunque no manifesté preferencia por alguna de ellas,  le dije vamos y nos dirigimos al centro comercial.

El estacionamiento estaba más lleno de lo normal. La gente huía del calor de sus casas en busca de una distracción. Afortunadamente, encontramos un espacio en la parte de arriba, y mientras caminábamos hacia el cine, José observó: "Más gente se ve en la parte vieja del centro comercial, allá está el patio de comida." La nueva sección, donde está el cine, parecía más tranquila, pero había algo reconfortante en esa calma, como si el bullicio de la otra zona nos preparara para un pequeño refugio en la oscuridad de la sala de cine.

Llegamos y descubrimos que la película de Trump ya había comenzado, pero la función siguiente de Christopher Reeve estaba por empezar, así que decidimos entrar. No sabía lo que iba a encontrar. Al principio, pensé que solo era una distracción más, pero al poco tiempo me di cuenta de que había entrado en algo mucho más profundo. La historia de Christopher Reeve me conmovió de maneras que no imaginaba.

La película no solo hablaba de un actor que había interpretado al más grande de los héroes, Superman, sino de un hombre que, tras un accidente devastador, se enfrentó a la realidad de la discapacidad con una fuerza y determinación sorprendentes. Reeve, tras quedar tetrapléjico, no se rindió. En lugar de sucumbir a la tristeza y la desesperación, encontró una nueva forma de luchar: dedicó su vida a mejorar las condiciones de las personas discapacitadas, luchando por la investigación en neurociencias y el apoyo a aquellos que pasaban por lo mismo que él.

Recuerdo pensar en lo duro que debió ser para él. Imaginarse de ser Superman, el personaje más poderoso del planeta, a ser una persona completamente dependiente. Pero aún en esa fragilidad, Reeve mostró una generosidad impresionante, buscando siempre el bienestar de otros. Me conmovió profundamente. "No cualquiera se sobrepone a algo así", me dijo José mientras me observaba, sabiendo que estaba tocado por lo que estábamos viendo.

Pero lo que realmente me sorprendió fue descubrir una amistad tan entrañable entre Reeve y Robin Williams. De alguna forma, nunca imaginé que dos personas tan aparentemente opuestas pudieran tener un lazo tan fuerte. Williams, conocido por su humor y energía incansable, era uno de los grandes amigos de Reeve, y, según contaron en la película, fue su apoyo más grande durante los momentos más oscuros de su vida. Recordé la anécdota de cómo Williams, al enterarse del accidente de Reeve, apareció en su hospital disfrazado de médico, haciéndolo reír por primera vez después de tan grave lesión. "Así es Robin", pensé, "una fuente de luz en la oscuridad". Pero también pensé en lo que sucedió después, en cómo ese mismo hombre, tan lleno de vida en su rostro y en su voz, decidió quitarse la suya. No pude evitar la tristeza, recordando que no todo lo que brilla es oro, y que muchas veces, la lucha interna de las personas es invisible.

Un solo canguil con mantequilla y un te helado porque mi hijo sabe que no puedo tomar bebidas gasificadas, fueron suficientes, un banquete en las circunstancias porque lo disfrutamos al compartirlo y no tuvimos necesidad de mas, el momento? Perfecto.  Mejor? Imposible!!!!

Al final de la película, no solo me sentí agradecido por haber compartido ese momento con José Carlos, sino también por la lección que me dejó la vida de Christopher Reeve. No se trataba solo de una historia de superhéroes; se trataba de la capacidad humana de encontrar fuerza en la vulnerabilidad, de ser generoso incluso cuando uno está herido, y de luchar por otros, aunque uno mismo esté atravesando un dolor insoportable.

Mientras salíamos del cine, José me miró con una sonrisa tranquila. "Fue una buena película, ¿no?", me dijo. Yo asentí, pero mis pensamientos estaban en otro lugar. "Sí, fue más que buena. Fue una lección de vida."

Y mientras caminábamos de regreso al auto, me di cuenta de que el momento compartido con él, ese tiempo sencillo, fue en sí mismo un recordatorio de que, incluso en los momentos más difíciles, siempre hay algo por lo que luchar. Que a veces la vida no nos pide ser superhéroes, sino simplemente ser humanos, generosos y solidarios con los demás.

Así, esa tarde de cine se convirtió en algo más que una salida; fue una reflexión profunda, tanto por la película que vimos como por el tiempo que compartí con José Carlos, el cual, aunque no lo dijimos en voz alta, sabíamos que esos pequeños momentos son los que realmente importan.

FIN

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Si quieres que escriba sobre algún tema en particular, dímelo también porque seguro tienes mil y una historias muy lindas e interesantes, dignas de ser escritas y compartidas. Puede ser que sepas algo de este tema que merezca ser publicado, si es así agradecería tu ayuda, me avisas, me dices, me contradices, me maldices, tú, tú.

Si no te gustó no importa, espero que te guste mi próxima historia, siempre hay una oportunidad de contarla mejor, para que sea de tu agrado y sepas cuando quieras puedes invitarme un ratito. cafe y voy con galletas o algun pastel, no te preocupes

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Chaito, que te encuentres bien y ya sabes.....



lunes, 26 de agosto de 2024

"El Camino del Estoico: Transformando el Caos en Serenidad".

Te presento a Lucas Martínez, un personaje que experimenta una transformación significativa gracias a la práctica del estoicismo.

Antes:

Lucas es un hombre de 38 años, gerente de una empresa en crecimiento. Su vida parece exitosa desde afuera, pero en su interior está lleno de ansiedades y frustraciones. Se obsesiona con mantener el control sobre todo, desde los detalles más pequeños en el trabajo hasta las relaciones personales. A menudo, se siente abrumado por la presión de cumplir con las expectativas de su familia y colegas.

Su salud mental empieza a deteriorarse: sufre de insomnio, migrañas y ataques de pánico. Lucas también es extremadamente reactivo, cualquier contratiempo, por pequeño que sea, lo saca de quicio. La constante necesidad de aprobación y el miedo al fracaso lo tienen atrapado en un ciclo de estrés y decepción.

Un día, tras un colapso nervioso que lo deja hospitalizado, su amigo Santiago le regala un libro sobre estoicismo, sugiriendo que podría ayudarlo a encontrar una nueva perspectiva.

Después:

Tras leer el libro, Lucas empieza a aplicar los principios estoicos en su vida. Al principio, se siente escéptico, pero poco a poco se compromete a practicar la dicotomía del control. Se da cuenta de que no puede controlar las acciones de los demás ni los resultados de sus esfuerzos, pero sí puede controlar cómo reacciona ante ellos.

Lucas empieza a enfocarse en vivir de acuerdo con la virtud. Cada día, se esfuerza por ser justo, honesto, y ecuánime, sin preocuparse por los resultados externos. Aprende a aceptar la muerte como parte natural de la vida, lo que lo libera del miedo que le impedía disfrutar el presente.

Adopta la práctica del Amor Fati: en lugar de lamentarse por los problemas, los ve como oportunidades para mejorar y aprender. Cuando una importante negociación de trabajo fracasa, en lugar de hundirse en la frustración, reflexiona sobre lo que puede aprender de la situación y sigue adelante, más fuerte y sereno.

En pocos meses, Lucas se convierte en una persona más tranquila y resiliente. Su salud mejora, duerme mejor, y su relación con su familia se fortalece, ya que ahora es más presente y menos crítico. Aunque sigue enfrentando desafíos en su trabajo, ya no los ve como amenazas, sino como oportunidades para crecer y aplicar su nueva filosofía de vida.

Conclusión:

La transformación de Lucas muestra cómo el estoicismo puede ofrecer una nueva perspectiva y herramientas para enfrentar las dificultades de la vida moderna, permitiéndole encontrar paz y satisfacción interior a pesar de las circunstancias externas.

Nota Aclaratoria

Los personajes, nombres, lugares, y acontecimientos presentados en esta obra son producto de la imaginación del autor. Cualquier similitud con personas reales, vivas o fallecidas, eventos históricos, o lugares específicos es puramente coincidental. 

Los homónimos que pudieran aparecer en estas páginas no guardan relación alguna con individuos reales, y cualquier semejanza es meramente circunstancial. 

Este relato ha sido creado con fines de entretenimiento y reflexión, sin intención de representar la realidad.

FIN

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Si quieres que escriba sobre algún tema, también házmelo saber porque de seguro tienes una y mil historias muy lindas e interesantes, dignas de ser escritas y compartidas. Puede ser que conozcas algo de este tema que merezca ser publicado, si es así, agradecería tu ayuda, tú me avisas, tú me dices, tú me contradices, tú me maldices.

Si no te gustó, da igual, ojalá que la próxima historia sí te guste, siempre hay oportunidad de mejorar y te lo agradezco. 

Si tienes algún comentario, por favor escríbelo  haciendo CLIC en Publicar un comentario, mas abajito, no seas vago, mueve tu dedito. Ya sabes, tal vez no te conozca, pero sí te quiero. Un gran abrazo y que estés muy bien. Y RECUERDA QUE NO PUEDES CONTROLAR LO QUE PASA FUERA DE TI, PERO SÍ PUEDES CONTROLAR LO QUE PASA DENTRO DE TI.

INVITACION

¡Te invito a sumergirte en este viaje de historias!

Si haces clic más abajo donde dice Página Principal, podrás disfrutar de todas las historias anteriores, desde la primera hasta la más reciente.

Gracias a la gran acogida de los lectores, este blog ya cuenta con más de 100 relatos, y a partir de este año, publicamos una nueva historia cada semana.

Cada texto es una ventana a emociones, recuerdos y reflexiones que no te puedes perder. ¡Empieza desde el principio y acompáñanos en esta aventura!







lunes, 25 de marzo de 2024

AGRADECIDOS

EL DESPERTAR DE LA GRATITUD

La transformación de José




Ser agradecidos es importante por varias razones. Primero, muestra aprecio por lo que otros hacen por nosotros, lo que fortalece nuestras relaciones interpersonales. Segundo, cultivar la gratitud promueve una mentalidad positiva y ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. Además, reconocer lo que tenemos y expresar gratitud por ello nos ayuda a mantener una perspectiva equilibrada y a estar más contentos con nuestras vidas.


Para practicar la gratitud en el entorno familiar, puedes comenzar expresando aprecio por las pequeñas cosas que los miembros de tu familia hacen por ti. Puedes decir gracias más a menudo y ser específico sobre lo que valoras. También puedes crear momentos especiales para compartir lo que estás agradecido por, como durante las cenas familiares o antes de acostarse. Fomentar un ambiente de aprecio mutuo fortalecerá los lazos familiares y promoverá una atmósfera de amor y respeto.

Con nuestros amigos, también podemos practicar la gratitud de varias maneras. Podemos expresar aprecio por su amistad y por las cosas que hacen por nosotros, ya sea con un simple gracias; o con gestos de bondad, como enviar una nota de agradecimiento o hacer algo especial por ellos. Además, podemos ser conscientes de las cualidades positivas de ellos  y hacerles saber lo mucho que las valoramos. Celebrar los éxitos y logros de nuestros amigos también es una forma de mostrar gratitud por su presencia en nuestras vidas.

En el ámbito laboral, la gratitud también es fundamental para construir relaciones sólidas y promover un ambiente de trabajo positivo. Con nuestros pares, podemos expresar aprecio por su colaboración, ayuda y apoyo en proyectos compartidos. Reconocer públicamente sus contribuciones también es importante. Con nuestros colaboradores, mostrar gratitud por su arduo trabajo y dedicación puede fortalecer su compromiso y motivación. Reconocer sus logros y ofrecer elogios sinceros puede fomentar un ambiente de confianza y camaradería en el equipo.

Respecto a nuestros jefes, expresar gratitud por sus orientaciones, oportunidades de crecimiento y reconocimientos puede fortalecer nuestra relación profesional y abrir nuevas oportunidades. Además, ser agradecidos por la confianza que depositan en nosotros y por el liderazgo que proporcionan contribuye a un ambiente laboral más positivo y productivo.

Incluso con desconocidos en la calle, practicar la gratitud puede tener un impacto positivo. Puedes mostrar gratitud mediante gestos simples como dar las  gracias a alguien que te sostiene una puerta, cede el paso o te ofrece ayuda. Incluso una sonrisa y un gesto de agradecimiento pueden marcar la diferencia en el día de alguien más. Ser amable y mostrar aprecio por las pequeñas acciones de cortesía puede contribuir a crear un entorno más amable y solidario en la comunidad.

AH, LA VIDA DE JOSE



José había vivido una vida llena de experiencias diversas, desde su educación en prestigiosos colegios hasta sus trabajos en multinacionales y en instituciones estatales en diferentes países. Sin embargo, a pesar de sus logros aparentes, José siempre se sentía insatisfecho y constantemente se encontraba molestándose con los demás y con las circunstancias de su vida.

Un día, siendo casi mediodía, mientras caminaba por las calle Panamá, tan llena de restaurantes y café, donde José habiá encontrado la cafetería  LA MULA CIEGA, tema de un escrito anterior, algo cambió dentro de él. Se detuvo frente a un artista que vendía su arte por pocas monedas y le preguntó si conocía el pasillo Endechas que cantaba su padre, el guitarrista le dijo que sí y José cantó ahí, en la acera, en la calle, en público, sin importar si alguna nota desafinaba, agradecido por el momento donde esas pocas monedas no significaban un precio porque la alegria y la felicidad no tienen valor monetario. Recordó a su padre y a su madre también a quien le dedicó el pasillo EL AGUACATE, que a ella tanto le gustaba, los instantes vividos y agradeció a Dios por todo aquello. Feliz, se despidió del músico, quien aún no comprendía como dos pasillos habían producido una emoción tan fuerteJosé se sorprendió al darse cuenta de que nunca había sido tan consciente de que actos aparentemente insignificantes pueden impactar en nuestras vidas y hacerlo de forma permanente. Cómo es que dos pasillos cantados en la calle ante la multitudinaria presencia de la soledad y del anonimato del transeúnte que coincide en tu camino, llega a hacerte decir GRACIAS DIOS POR TANTA GENEROSIDAD. Una lágrima cobarde se deslizó por su mejilla, sí, cobarde, porque no quiso mostrarse en público mientras cantaba. Mezcla agridulce de nostalgia y felicidad por una gran vida, a veces no apreciada y muchas veces no agradecida.

Decidió tomar un enfoque diferente y comenzar a practicar la gratitud en su vida diaria. Empezó a expresar aprecio por las pequeñas cosas, como el cálido sol de la mañana o la amabilidad de un extraño en la calle. Se sorprendió al descubrir cuánto poder tenía una simple palabra de agradecimiento.

A medida que José incorporaba la gratitud en su vida, comenzó a notar cambios significativos. Sus relaciones personales se volvieron más armoniosas y satisfactorias. Se sintió más conectado con su entorno y más feliz consigo mismo. La ansiedad y el estrés que solía cargar comenzaron a disminuir, dejando espacio para una sensación renovada de paz y alegría.

José continuó su vida, pero esta vez con una nueva perspectiva. Ya no se molestaba con las pequeñas frustraciones diarias, en cambio, encontraba motivos para estar agradecido en cada situación. Descubrió que la gratitud no solo transformaba su propia vida, sino también la forma en que interactuaba con el mundo que lo rodeaba. Y así, con cada palabra de gracias que pronunciaba, José encontraba una mayor felicidad y satisfacción en su día a día en Guayaquil.

LA HISTORIA TRAS DE LA COMBI

La verdad es que al inicio José pensó en escribir una gran anécdota acerca de Oprah y también otra de Plácido Domingo, pero la verdad es que al final decidió contar algo que a él le sucedió.

En un sábado por la tarde, el año creo que eran los 90, mientras salía del supermercado en el sector Alborada de Guayaquil, a José y a su esposa les sorprendió una repentina lluvia intensa. Sin vehículo propio para regresar a casa, se encontró en una situación desafiante bajo la tormenta. Fue entonces cuando una señora de mediana edad, con una furgoneta Combi VW, se acercó y les ofreció amablemente llevarlos a casa.

Agradecido por su generosidad y gesto amable, José aceptó  su oferta y subió con Aurelia  a la furgoneta junto con las compras. Mientras conducía por las calles mojadas de Guayaquil, la señora compartió  la historia detrás de su acto de ayuda desinteresada. Les contó cómo años atrás, en una situación similar de lluvia torrencial, alguien se detuvo para ofrecerle un aventón hasta su casa, marcando una diferencia significativa en su día y dejándole una profunda impresión sobre la importancia de ayudar a los demás.

Al llegar a su destino en la ciudadela Guayacanes,  José y Aurelia se despidieron de la amable señora agradeciéndole sinceramente por su amabilidad y por devolver el favor que alguna vez recibió. Este encuentro los dejó con una sensación de gratitud recordándoles la importancia de estar dispuesto a ayudar y ser agradecidos por las pequeñas cosas que hacen la vida más llevadera y llena de conexiones humanas significativas. Como siempre falto de tacto, José ni siquiera preguntó a la amable señora por su nombre, pero del gesto nunca se olvidaría.

Es que no es necesario dar dinero para ser generoso, peor aún en grandes cantidades, los gestos como el que recibí de la señora me enseñaron lo que es la gratitud y produjeron en mí el deseo de corresponder. 

UN CAFECITO SIEMPRE VIENE BIEN



Como adulto mayor, José ahora se reúne con ex compañeros del colegio Javier con los que nunca se reunió cuando cursaba sus estudios. Disfrutan mucho de una simple taza de café que viene acompañada de recuerdos, de compartir emociones conversando historias  de los hijos, de los nietos, de la vida, de atardeceres y paseos, de un primer amor, de ensueños, de paseos, del arco iris, de un atardecer en Punta Carnero, en fin, como dice la canción, tantas cosas, tan bonitas. Un café es un buen pretexto para reunirte con tus amigos.

Sin embargo, José reflexiona sobre cómo, por andar anhelando cada vez más, a menudo olvidamos agradecer por lo que ya disfrutamos y nos sentimos infelices a pesar de tener mucho que apreciar.

FIN

Si te gustó este artículo, hazmelo saber y compártelo con tus amigos, con tu famiia, sal a pasear, tómate un café, dí gracias a DIOS y verás poco a poco una transformación maravillosa en tu vida y tal vez en otros.

Si quieres que escriba sobre algún tema, también házmelo saber porque de seguro tienes una y mil historias dignas de ser escritas y compartidas.

Si no te gustó, que te digo? Da igual, también házmelo saber, siempre hay oportunidad de mejorar y te lo agradezco.

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sábado, 5 de noviembre de 2022

LEY DE PARETO

 

LEY DE PARETO




Vilfredo Pareto, un economista, filósofo, ingeniero y sociólogo italiano del Siglo XIX observó que de forma natural la población se divide en dos grupos: un grupo minoritario (formado por el 20% de la población), que se repartía el 80% de algo; y un grupo mayoritario (el 80% restante), que solo se repartía el 20% de ese mismo algo.

 

Pareto estudió quiénes eran los propietarios de la tierra en su país y se dio cuenta de que el 20% de los propietarios eran dueños del 80% de los terrenos, por lo que el 20% de las tierras restantes pertenecían al otro 80% de la población. Si bien es cierto que la distribución no puede ser matemáticamente exacta, lo que sí es cierto es que la distribución desigual en razón de 3 o 4 a 1, sí se cumple en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida, inclusive aquellos de los más insospechados. Al final a este razonamiento se le dio el nombre de la Ley de Pareto o la regla del 80/20 y desde que se publicó ha sido aplicado en todo ámbito, tanto en el personal o particular como en el empresarial, en lo científico, etc.

 

BENEFICIOS




Para resolver un problema, hay que identificar sus causas y aplicando la Ley de Pareto o regla del 80/20 podemos de una mejor manera, habiendo identificado sus causas, plantear soluciones, lo cual va a mejorar la calidad de nuestra vida, al enfocarnos en lo que realmente importa, de manera tal que nuestros esfuerzos estén bien focalizados.

 

MUCHOS TRIVIALES, POCOS VITALES




 

 Posteriormente fue el ingeniero, consultor y gurú de la calidad Joseph Juran quien se dio cuenta que el principio que hace años había observado el ingeniero Pareto podía aplicarse en muchos contextos más, entre ellos la gestión de la calidad.

 

En este aspecto, Juran reconoció que con muchísima frecuencia aproximadamente el 80% de los efectos son atribuibles a solo un 20% de causas. En otras palabras, la gran mayoría de garantías, defectos, devoluciones, etc., son el resultado de únicamente un puñado de causas. Esto tiene implicaciones extraordinarias, ya que nos dice que enfocando esfuerzos en unos pocos modos de falla podemos generar mejoría en nuestros indicadores de calidad en una proporción nada despreciable. Podemos eliminar la mayoría de reclamos y defectos priorizando un grupo pequeño de no conformidades con planes de acción.

 

Según este método, los problemas referentes a la calidad de productos y procesos, los cuales resultan en desperdicio y no agregan valor a nuestro cliente, pueden ser clasificados de la siguiente manera:

 

-Pocos vitales: Representan pocos problemas que aportan una gran cantidad de pérdida;

-Muchos triviales: Representan muchos problemas que resultan en pocas pérdidas.

 

Entonces, gracias  a este entendimiento, puedo enfocarme en resolver muchos problemas, en todos los ámbitos.

 UN PEQUEÑO GRAN PROBLEMA

 


 

Cuando el telescopio Hubble comenzó a enviar imágenes desde el espacio, los científicos horrorizados se dieron cuenta de que éstas eran borrosas, debido a un pequeñísimo problema de pulida de un lente primario, cuyo costo (la pulida) en el peor de los casos, no hubiese ascendido a unos cuantos miles de dólares, mientras que su construcción y lanzamiento llegó a costar una cifra inicial de un mil quinientos millones de dólares. Qué tal? El problema se originó porque el proveedor, a sabiendas del problema, se quedó callado y  en la NASA hubo lo que los auditores llamamos exceso de confianza y nadie chequeó el buen funcionamiento del telescopio. Al final se llegó a un acuerdo de pago de aproximadamente 25 millones de dólares por parte de la empresa, para evitar ser demandada. Un pequeño  y grandísimo problema, ya que hubo que enviar una misión posterior para reparar el daño y esto demoró mas de tres años. Cabe indicar que cada asiento ocupado por un astronauta, le cuesta a la NASA, aproximadamente entre ochenta y noventa millones de dólares y que la primera misión para reparar el Hubble que se hizo en 1993, es decir tres años posteriores a su lanzamiento y puesta en órbita, requirió cinco astronautas (Comandante, Piloto y tres especialistas) mas los astronautas Story Musgrave y Jeffrey Hoffman quienes fueron los que realizaron la reparación.

 


                                                EXPERIENCIA PROFESIONAL I

            




 Allá por 1995 trabajaba en una de las primeras exportadoras mundiales de banano, en ese entonces manejada por gringos. Para la parte financiera había que hacer una gran gimnasia, siendo el Country Controller, yo preparaba la solicitud de dinero en base al resumen de la entrega semanal que preparaba el departamento de operaciones, en función de lo que cada productor había entregado, diferenciado por calidad, si es que había de primera y de segunda. Esta solicitud de dinero debía de enviarse cada viernes hasta antes de las 10 de la mañana hora local, para que en las Bermudas fuera aprobada por un funcionario a quien yo siempre me lo imaginaba en la playa de Elbow Beach, con un whisky en la mano, acompañado de su asistente debidamente vestida con un mini-hilo dental, quien le pasaba el celular y le decía, apruebe el pedido que envía el chinito malcriadito de Ecuador, entonces Peter, que creo que así se llamaba, hacía un clic y ya, pasaba a Amberes en Bélgica, donde una chica de apellido Pasternoster la recibía y la pasaba a Londres, Inglaterra (hago esta precisión, porque hay London en Canadá, en Francia y en Kiribati (país insular ubicado en la zona central al oeste del Océano Pacífico) desde donde enviaban la transferencia a Guayaquil, los días Martes para de ahí en adelante preparar los pagos respectivos para cada productor. Hasta ahí, en el papel ningún problema, pero sucede que, el departamento de operaciones no preparaba a tiempo el resumen, por ende, yo no enviaba a tiempo la información y lo que recibía de regreso no era la transferencia sino quejas de la Vicepresidencia Financiera en Cincinnati,  del Gerente Local y del Vicepresidente para América Latina. GRAN LIO DE UN 80% OCASIONADO POR UNA TONTERÍA DE MENOS DEL 20%

 

Al final, siendo mía la responsabilidad del pago, estuve investigando con el departamento de operaciones, acerca de cómo se realizaba la recolección de la información y la preparación del resumen que me enviaban. Sucede y pasa como supuestamente decía Pablo Escobar, que en el puente del barco acoderado en el puerto de Guayaquil, se recibían los documentos de entrega de las cajas, y las iban amontonando en montoncitos por cada productor, de ahí, en una de esas máquinas sumadoras de rollos de papel, de aquellas que se utilizaban durante la construcción las pirámides de Egipto. Labor manual, muy manual. Luego de que se tenía el conteo de las cajas por productor y por calidad, se preparaba en otro papel, el resumen y me lo hacían llegar a oficina central en Urdesa; a todo esto, ya había pasado la hora de enviar la solicitud a Bermudas pero sí recibía oportunamente las llamadas de atención, esto en una empresa exportadora de banano que no llega a pagar puntualmente a sus productores, es FATAL.

 

Así que el chinito malcriadito se fue al barco, estuvo en el Puente de Mando, vió como hacían las cosas y en su mente se dibujó la solución, debíamos tener un programita que nos permitiera ingresar la información, detallando, semana, buque, destino, piso, bodega, código productor, calidad de fruta, cajas entregadas y que como producto final, indicase el resumen para el pago, si al fin y al cabo, la información macro (total de cajas) era lo que se necesitaba afuera y para propósitos locales, sí la información detallada.

 

En ese entonces el standard de las hojas de cálculo no era el Excel sino el Lotus 1, 2, 3; no habían tablas dinámicas como las conocemos hoy en día, pero sí habían macros, así que manos a la obra, me puse a estudiar cómo hacer esa simpleza (hoy en día simpleza) y lo resolví. Ahora tocaba vender la idea a la gente de operaciones la cual como cabe esperar en esta circunstancia, puso resistencia. Preparé ejercicios prácticos de demostración, les mostré los beneficios de la herramienta, entrené al personal y yo mismo estuve haciendo acompañamiento durante un mes para apoyarlos en caso de errores. Hecho los ajustes del caso, el sistema comenzó a funcionar y oh, maravilla, el de Bermudas podía tomarse su whiskacho sin problemas, la Paternoster se iba al aereopuerto los viernes sin problemas, para pasar el fin de semana en París, Milán o Madrid, de Londres, ya saben de qué Londres hablo, enviaban el dinero, yo lo recibía en el Banco los martes, hacía operaciones de reporto hasta el Viernes, pagaba oportunamente a los productores y le hacía ganar dinero a la empresa con las inversiones. PEQUEÑA SOLUCION, BAJO COSTO DE IMPLEMENTACION, GRANDES BENEFICIOS.

 

                                                    EXPERIENCIA PROFESIONAL II


 

 

Pasa y sucede, ustedes ya saben a quien se le atribuye esta frase, que tiempo después seguía de Country Controller, pero esta vez en una fábrica de vidrio, con matriz en Estados Unidos y con filiales en Sudamérica y todo el mundo mejor dicho, ya para no andar enumerando países y continentes.

 

La empresa producía envases de vidrio para embotelladoras de bebidas gaseosas, licoreras y para la industria alimentaria (no producíamos vidrio plano); es decir trabajábamos por órdenes de producción, en resumidas cuentas, lo que salía del horno era lo que algún cliente había ordenado.

 

La bodega de productos terminados era una maravilla del desorden, ajustes por faltantes y sobrantes cada mes, que al mes siguiente seguían siendo faltantes y sobrantes pero esta vez con signos contrarios, es decir, lo que sobraba en un mes, era lo que faltaba en el otro. El monta-carguista feliz porque ganaba por horas extras un montón de dinero (la empresa tenía un sindicato muy fuerte).

 

Pero el producto terminado no se vendía y además había que destruirlo para reciclarlo y utilizarlo para fabricar nuevos envases, amén de comprar más materia prima para la fabricación de vidrio. GRAN LIO

 

El Gerente General, un gringo quien consideraba Miami como una ciudad del tercer mundo, llegando inclusive a decir que eso no era Estados Unidos, me hablaba maravillas de la filial de Colombia, que si patatín, que si patatán, al punto que ya tenía hasta una “ORQUITIS” producto de sus comentarios. Entonces le dije, si allá es una maravilla, envíame allá y te traigo un planteamiento (es que esto de viajar me gusta mucho).

 

Vuelo hasta el Dorado en Bogotá, hago inmigración y aduana,  tomo avión para Medellín, aterrizo en Río Negro, donde ya me estaba esperando el Vicepresidente Financiero, saludos, mañana te pasa viendo un taxi de confianza, tu habitación está lista en un apart-hotel en Envigado, la habitación chévere, ahí estaban dos compañeros de la filial del Callao en Perú, presentaciones van, presentaciones vienen, sociales y a dormir, no sin antes dejar indicado el desayuno que queríamos ya que había servicio a la habitación.

 

Al día siguiente, el desayuno listo, el taxi puntual y enrumbamos para la empresa, las presentaciones de rigor, agenda lista para una semana de trabajo, comenzamos inmediatamente, eso sí, ni se les ocurra salir solos, deberán salir siempre acompañados, por esto de los paseos millonarios (secuestro expres) muy típicos en Colombia, más típico que la Bandeja, sabroso plato de la gastronomía Antioqueña. Bueno, pasé por todos los departamentos, Producción, Ventas, Bodega de Productos Terminados, Talento Humano donde participé de una campaña de acercamiento familia-empresa, muy buena por cierto. Tomé las notas respectivas, los paisas como siempre, campeones de la amabilidad y el buen trato, así que la pasé bien.

 

Llegó la hora de retornar, viaje de reversa, ustedes ya saben, Río Negro-El Dorado-Guayaquil. Ya en casa, abrir las cosas que había traído, ponerme al día con todo y a dormir.

 

Al día siguiente en la empresa, reunión con el Gerente General.

 

-Bien José, como te fue?

-Excelente contesté, aprendí mucho, hicimos un recorrido por todos los departamentos, tomé debidas notas de las cosas interesantes que llamaron mi atención.

-Ajá, y cuál es tu conclusión y sugerencia respecto del problema que tenemos en la Bodega de Productos Terminados.

-Verás, no no dije verás, dije la conclusión  a la que arribé es que tu Vicepresidente de Ventas no sirve y la recomendación o sugerencia es que contrates alguien que esté capacitado para el puesto.

-Como así José?

-Verás, no no dije verás, dije mira, pedí su carpeta a Talento Humano y su perfil no se compadece con las exigencias del puesto, no pasa pronósticos de venta a producción y consecuentemente, producción se imagina qué podría venderse  pero tampoco le achunta al asunto, aunque esa no es su responsabilidad, todo esto deriva en:

 

-exceso de producto terminado

-costos de bodegaje excesivo que no solamente tienen que ver con el monta-carguista, sino también con el seguro por el nivel de inventario, con daños al producto porque hay que ponerlo en patio, cubrirlo, la pintura se pierde por exposición al sol, con la iliquidez porque el reproceso no se recupera, con la compra de materia prima, con el trabajo en exceso de los hornos porque ahora producimos botellas que van a terminar rompiéndose para re-uso, etc.

 

-Estás seguro José de que tu planteamiento es correcto?

-Sí, yo asumo la responsabilidad de lo que sugiero.

-Déjame consultar con la casa matriz en Estados Unidos.

 

-A los dos día, me indicó que se había aceptado mi recomendación y que ya estaba viajando para Guayaquil, el reemplazo respectivo. El hombre tenía nombre de Libertador, me imagino que su padre había sido gran admirador de Simón Bolívar, porque el carajo así se llamaba. Llegó, presentaciones al interior de la empresa, visitas a los clientes, pronóstico de ventas oportuno, el monta-carguista triste porque ahora ya no tenía horas extras, la bodega de productos terminados con un mínimo de existencia, se eliminó el reproceso, la iliquidez desapareció. Dura solución, muy dura, porque estamos afectando personas, familias. pero tocaba.

 

EXPERIENCIA PERSONAL I


 

 Ah, se puede decir emputado? Supongo que sí, bueno, me voy a permitir el uso de este vocablo.

 

Esta vez, la escena se remonta mas atrás, creo que tenía diecisiete años, estaba en Quevedo, lugar donde nací y donde había regresado por un año, luego de vivir en Guayaquil y de haber estado viviendo por Canadá y España. Por emputado ni fui al casorio de mi hermana en Barcelona, chino malcriadito, corazón de piedra. Grandes líos y peleas con mis padres, ni les hablaba y claro todos sufriendo.

 

Era invierno en Quevedo, calor sofocante. Con unos vecinos de Ambato, afincados en Quevedo por largos años, se programó ir al río para refrescarnos. En Quevedo, en aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos, no eso no, en aquel tiempo, por disposición de la Cámara de Comercio, los negocios cerraban los miércoles al medio día ya que se aprovechaban los sábados y domingos para que la gente del campo pudiera sacar sus productos a la venta y comprar lo que necesitaban para su finca, sus familias etc.

 

Ya estábamos en el río, un rio muy pedregoso y muy “correntoso” en aquel tiempo en que dijo Jesús a sus discípulos, no, ya a lo serio, era medio peligrosón, así que había que tenerle su respeto al hijuesumadre río.

 

El corazón seguía blindado, cerrado, el chinito seguía malcriado, pero en eso, creo que Dios en su infinita misericordia, se compadeció de mí y me dijo que abriera mi corazón, que abriera mis brazos y que abrazara a mis padres. Claro que lloré, por supuesto que lloré, pero no costó mas allá de abrirme para que mis padres me recibieran con sus brazos abiertos, sin preguntar nada, sin reproches, sino mas bien con la alegría sincera de algo muy esperado. Qué bonito, porque cuando uno tiene el corazón lleno de rencor, hasta se vuelve feo y su salud se deteriora, además de que el entorno se vuelve oscuro y rancio, tenebroso, hasta hediondo, así que no sean como este chinito malcriadito. https://monomanaba.blogspot.com/2022/01/enero-12-2022-el-poder-del-abrazo.html

 

CONCLUSION DE ESTAS HISTORIAS

 

Bonitas historias, puro cuento chino. No, eso no, porque todas son verdades, la del Hubble y las tres mías  y las he contado porque creo que son un buen ejemplo de Pareto donde la solución a grandes problemas, no cuesta ni siquiera en el tiempo.

 

COMO COMENZAR?

Has un listado de todos tus supuestos problemas y trata de identificar cual es el mayor de todos, aquel que te mortifica, que más te preocupa, que más impacta en tu vida afectándola sobremanera y cuando tengas identificado el problema, analiza sus causas, sus orígenes y entonces, sólo entonces, podrás proponer soluciones y pronto verás que muchas de esas soluciones son fáciles de aplicar y están en la franja de tiempo del corto plazo, que no exigen tanto esfuerzo y que tendrán un gran impacto en la calidad de tu vida.

 

Vale mas una pequeña acción que una gran intención, nuevamente en esta frase está escondido el 80/20 del Pareto. No esperes resolver todo de una sola, ve de a poco, pero echa a andar.

 

Pronto te darás cuenta de que la felicidad depende de ti, no de los demás, tampoco depende de cuánto dinero tengas, cuánto poder. Sabes que no hay nada peor que una persona bonita pero antipática, sí, aquella que nadie se la aguanta y que si no le dicen sus cuatro verdades es porque es la dueña de la empresa o está de alguna manera relacionada con el dueño.

 

Aquí te dejo unas recomendaciones, incluido con enlaces relacionados al tema y que ya fueron publicados:

 

-Prioriza tu tiempo, dale a lo que más te afecta pero que puedes solucionar pronto.


-No te angusties, ya que la mayor parte de tus angustias nunca se cumplen. Si te preocupa que el sol se apague, eso ocurrirá dentro de cinco mil millones de años. Si lo que te angustia es la invasión rusa a Ucrania, mira, no se sabe cuál será el desenlace ni cuándo, y tu preocupación no va a modificar absolutamente nada, así que mejor ocupa tu tiempo en cosas más provechosas.


-No seas perfeccionista, aquello que puede hacer mejor otro, déjalo que otro lo haga.


-No te metas en líos, no andes ofreciendo lo que no te han pedido, no te hagas el interesante haciendo promesas que luego no podrás cumplir. 


-Evita esas amistades tóxicas https://monomanaba.blogspot.com/2022/01/enero-26-2022-la-miseria-le-gusta-estar.html


-No hagas caso de vendedores de humo, influencers que a veces ni siquiera saben lo que recomiendan. No compres el papel higiénico de 4 horas, super acolchado, con olor a manzanilla y con dibujitos bien bonitos, después de que lo usas, nadie va a notarlo, ni siquiera tu proctólogo, a no ser que alguien ande oliéndote por ahí.


-Vende el ROLEX Cosmograph de $ 225,000 al fin y al cabo no te va a dar días de 40 horas, ni horas de 120 minutos, ni minutos de 80 segundos. Un reloj digital de $ 5 te va a marcar la misma hora y es más preciso. El ROLEX solo agranda tu ego y el bolsillo de quien te lo vendió.


-Deshazte de la ropa y calzado que no usas a menudo, solo acumulan polvo, tienes que mandarla a la lavandería y al final, ni la utilizas, solo ocupan espacio innecesario en tu closet https://monomanaba.blogspot.com/2022/01/enero-1-2022-la-maleta.html


-Compra menos cantidades de alimentos, algunas cosas de las que compras, terminan en la basura porque caducan, se pudren, etc, solo alimentan al tiendero.


-Visita más a tus familiares y amigos, conversa, tómate un café con ello. Tu visita siempre será bienvenida.


-Cultívate, aprende a bailar tangos, a cantar, haz teatro, viaja, has deportes, etc.


-Has obras de caridad, ayuda a otros, visita a los enfermos.


-Enfócate en aquello importante en tu negocio, disminuye gastos innecesarios y analiza que aporta mas en tus ventas, bien sean productos o clientes.


-Delega, enseña y supervisa.


-Deja de pretender ser el dueño de la verdad, aprende a escuchar https://monomanaba.blogspot.com/2022/02/yo-el-idiota.html


-No te enfrasques en discusiones inútiles.



-Ríe más.


-Agradece mas a Dios.


-Disfruta lo que tienes delante de ti, no empañes los momentos.


-Estudia lo que importa, de nada sirve saber que la casa de Bolívar tenia 23 metros de frente y 60 de fondo, habría eso impactado en las luchas por la independencia?


-No pierdas tu tiempo en la envidia y el chisme, aprovéchalo para ser mejor persona, pero solo compárate con tu yo de ayer, si el yo de hoy es mejor que el yo de ayer, entonces estás creciendo y eso es lo que realmente importa https://monomanaba.blogspot.com/2022/01/enero-18-2022-la-envidia-te-mata.html


-Muérdete la lengua y sé dulce con tus palabras https://monomanaba.blogspot.com/2022/01/enero-8-2022-el-poder-de-la-palabra.html


-Comienza a perdonar https://monomanaba.blogspot.com/2022/01/enero-20-2022-el-perdon.html


-Deja de golpearte tanto el pecho, puede que solo consigas hematomas.


-Y etc.

 

-Oye chinito malcriadito, y qué tiene que ver todo esto con la Ley de Pareto?

-Mucho, mucho, mucho.

-Como así?

 

Porque estás gastando tu tiempo en un 80% en aquello que no vale la pena.

Porque estás gastando el 80% de tu dinero en cosas que ni siquiera necesitas.

Porque tu felicidad no depende del ROLEX ni de lo que otros digan que debes comprar o comer, eso solo indica que tienes una baja autoestima.

Porque comienzas a reducir ese 80% de amargura, de veneno, de rencor de envidia que hay en tu corazón, lo cual te hará ser una mejor persona.

Porque de seguro tu salud va a ganar con menos stress y preocupaciones innecesarias.

PORQUE PUEDES SER MAS CON MENOS

 

PUEDES AYUDARME CHINITO MALCRIADITO?



 

Me encantaría ayudarte en ese pequeño 20% que puede cambiar significativamente tu vida. Llámame, escríbeme, déjame un mensaje que si en algo puedo asesorarte, orientarte, mi alma se llenará de verdadero gozo.

 

FIN

 

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