Ahí estábamos, como si el tiempo no hubiera pasado: Carlos José, Marquiño, la Momia, Jaimito "Chuya Bola", Fernando Huerta, Juanito "el del huevo", Loncho el de los 9.000 ahijados de su papá y yo. Ocho adolescentes de 65 años promedio, celebrando la vida con anécdotas de juventud, carcajadas sin filtro y un par de cervezas bien frías.
JAIMITO EL CHUYA BOLA
Jaimito, fiel a su apodo (Chuya bola) todavía soñaba con completar su par de bolas con una tomada prestada del caldo—rellena de camarón, por supuesto. Solucionó su problema es verdad, pero sucede que ahora, cada día tiene que pasar por la Caraway para reponer la bola que se le hace nada en el pantalón con tanta majada y para colmo ahora debe usar pañales TENA, con lo caro que son.
JUANITO, JUANITO
Historias de Salinas
Mientras tanto, Juanito nos tenía doblados de la risa con sus historias de amor fugaz en la playa de Salinas con unas serranitas de Quito y de Cuenca y que la serranita había sido Reina de Quito. El, ingenuo como somos todos los hombres, contando con orgullo a los panas oye ayer me comí a la Reina de Quito y por otro lado, ella le contaba a sus amigas, anoche me comí al huevo, cómo que te comiste al huevo, sí, es que ese mono me contó que a él, le dicen el huevo y entonces me lo comí, asi nomás te lo comiste, así nomás, cómo la ves
La Chonera Fiel, nuevamente pecó de ingenuo
También nos contaba, con esa mezcla de orgullo y vergüenza, cómo en su juventud se había enamorado perdidamente de una Chonera de curvas generosas, convencido de que era su único dueño, el único afortunado en gozar de sus encantos. Pero la realidad, siempre cruel con los ingenuos, se encargó de ponerlo en su sitio. Después de un ardiente encuentro con ella y cuando intentaba poner los pies en polvorosa, calzoncillo en mano, justo antes de que el marido llegara, un perro se le puso por detrás queriendo hacerle la maldad. No quedó claro si lo atacó, lo delató con ladridos o simplemente le dejó un regalito en el pie, pero lo cierto es que ahí quedó en evidencia que su amada era menos exclusiva que una Coca Cola personal . Entre risas, alguien comentó que seguro la Chonera no sólo lo traicionaba con su socio, su marido y el perro, sino que probablemente había un quinto "de yapa" que Juanito nunca descubrió. Juanito nos confesó que aún extraña al perro, que ahí descubrió el verdadero amor animal.
MARQUIÑO
Yes, yes, pero sopla
Marquiño el galán
Y Marquiño como siempre, queriendo conquistar a las chicas que sirven en la Caraway y no sé por qué me acordé del Colorilla, alguna extraña coincidencia.
Ingenuo le muestra su cédula donde consta su status civil DIVORCIADO y ella que le contesta que también ha mostrado cédulas falsificadas donde consta de estado civil SOLTERA y asi pecar sin remordimiento.
JOHN CHARLES
Jamón y Nakamichi
Luego vino la historia de Juan Carlos Briz, al que Juanito su tocayo y otros le robaban los jamones que había dejado guardado en la refrigeradora de la casa, allá en la Florida, lo cierto es que John Charles nunca logró comerse su propio jamón y me imagino que se llevó ese rencor en su despedida de este mundo, sin embargo, lo que nadie olvida es su compra: un equipo Nakamichi de altísima calidad pero por mas de $2,000, claro es de marca, nada para los cholos o los sin plata (el resto).
—¿Y para qué carajo gastaste tanto?—le preguntaron una vez.
—Para escuchar música, pues—respondió él, como si la respuesta fuera obvia.
Pero hasta hoy nos preguntamos si el sonido era tan puro como para justificar ese precio o si simplemente fue otro de esos caprichos de juventud donde la billetera pesaba más que el sentido común.
ASI PASA CUANDO SUCEDE
Así pasó la noche, entre recuerdos, chistes y ese humor de barrio que envejece con nosotros pero nunca se hace viejo. Un rato increíble, lleno de respeto—dentro de los límites que puede tener un grupo de degenerados con más canas que vergüenza.
Y entre risas y tragos, nos dimos cuenta de algo importante: estos momentos son oro puro. Hay que agradecerle a Dios la oportunidad de vivirlos y disfrutarlos mientras todavía podemos. A los que no fueron… váyanse a la v… digo, váyanse preparando para la próxima, porque si se la pierden, se van a arrepentir.
Hasta la vista, baby.
FIN
Bueno, se trata de que nos quede para la memoria lo que el tiempo nos querrá borrar mas adelante, en ese día en que Juanito ya no se acuerde del perro y deje de extrañarlo.
Si te gustó esta historia, compártela con tus amigos, con tu familia. Si no te gustó, eres libre de creer lo que quieras, al igual que yo.
Si tienes algún comentario, por favor escríbelo HACIENDO CLIC en Publicar un comentario, más abajo, no seas perezoso, mueve el dedo. Sabes, me encanta que leas mis historias.






No hay comentarios.:
Publicar un comentario