🇺🇸 1. “Make it or break it” – El Sueño Americano
Bradley, 27 años, de Ohio, abandonó la universidad para crear su propia startup.
Sus padres trabajaban los dos: su madre limpiaba oficinas de noche, su padre conducía camiones.
Pese a tener dos empleos cada uno, nunca pudieron pagarle los estudios.
Cuando su madre enfermó de cáncer, el seguro no cubrió todo. Perdieron la casa.
Bradley decidió que no volvería a depender de nadie.
Ahora vende suplementos para el gimnasio y criptomonedas.
Vive en un pequeño departamento, duerme poco y repite que la “zona de confort mata los sueños”.
Su meta es hacerse millonario antes de los treinta.
Hoy publicó en Instagram: “I’d rather die trying than live average.”
> ¿Y si el verdadero riesgo no fuera fracasar, sino no saber para qué estás corriendo?
🇪🇺 2. “Todos deberíamos tener derecho a esto” – El Sueño Europeo
Inés, 26 años, vive en Rotterdam, donde estudia biotecnología gracias a una beca estatal.
Va en bicicleta a la universidad, hace prácticas en un laboratorio público y los viernes juega ajedrez en el parque.
Nunca ha temido enfermar, ni endeudarse por estudiar.
“El sistema no me regaló nada. Solo hizo lo justo: darme las mismas oportunidades que a todos”, dice.
Le preocupa el cambio climático más que el salario. Cree en los impuestos. En lo común.
> ¿Qué tipo de libertad es la que se construye entre todos?
🇪🇨 3. “Yo no puedo rendirme” – El Sueño Latinoamericano
Andrés, 30 años, vive en Guayaquil, en el Guasmo Sur.
Madruga para ir al taller donde arregla motos, estudia contabilidad los sábados y los domingos juega fútbol con su hijo… cuando no hay balaceras.
Hace años que el bus ya no pasa por su calle. El agua llega con suerte, y la luz se va sin aviso.
Su mamá vende bolones y café en la esquina, mirando de reojo por si pasa una moto con dos.
Él sueña con algo sencillo: montar su propio taller y comprarle un local a su madre.
No le interesa ser famoso ni millonario. Solo quiere dejar de vivir al día… y sin miedo.
Cada noche se repite:
“Yo no nací para mendigar futuro. Yo voy a construirlo. Aunque este país me lo niegue.”
> ¿Es más fuerte el que llega lejos o el que se niega a hundirse donde todos se ahogan?
🧠 Reflexión final
No todos nacemos con las mismas cartas, pero todos soñamos.
Unos corren solos, convencidos de que el éxito depende solo de ellos.
Otros avanzan en grupo, confiando en que nadie debería quedarse atrás.
Y hay quienes caminan con el barro hasta las rodillas, esquivando balas y apagones, sin dejar de mirar al cielo.
Los sueños revelan más que metas: muestran el sistema que habitamos, el dolor que arrastramos y la esperanza que nos empuja.
> ¿Cuál es tu sueño? ¿Y qué tan tuyo es realmente?

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